Sansón obviamente estaba en pecado al buscar una prostituta. Este es un claro ejemplo de como un hombre usado por Dios también puede pecar, y pecar descaradamente. Él quería ser usado por Dios, pero él también cedió a los engaños del pecado. Él mantuvo las apariencias externas del celo de su voto Nazareo, mientras que al mismo tiempo pecaba descaradamente con una prostituta.

Sansón hizo lo que casi todos hacemos cuando somos engañados por el pecado. Él puso su vida en categorías, y calculó que ciertas categorías son importantes para Dios, y algunas categorías no le importan a Dios. Cuando entendemos que Jesús a reclamado nuestra vida entera es un cambio radical de esta perspectiva.

A pesar de su pecado, Dios aún le dio a Sansón una fuerza sobrenatural para escapar de los Filisteos. Y arrancó las puertas de la ciudad y se las llevó. Dios hizo esto debido a que el propósito de Dios era más grande que Sansón mismo, y debido a que Dios usó a Sansón a pesar del pecado de Sansón, y no debido a eso.

Sansón se enamoró otra vez, y se enamoró de una mujer que no era correcta para él. Este es otro ejemplo del dolor y la ruina que llegó a la vida de Sansón debido a que él no guardó su corazón. Dalila también estaba bien enamorada; pero estaba enamorada con el dinero, no con Sansón. 1,100 siclos sumaban más de 140 libras (63 kilogramos) de plata.

Ella le pide que le declare en qué consiste su gran fuerza. La fuente de la fuerza de Sansón no era obvia. Lo cual significa que no era un gran hombre musculoso y pesado, como aquellos que practican el fisicoculturismo hoy en día. Él pudo tener la complexión delgada y pequeño, y era improbable que poseyera tal fuerza. Dalila sabía que Sansón era muy fuerte; pero ella también sabía que él podía ser atado con algo, y esto era algo cierto en Sansón.

Uno podría decir que la respuesta honesta a su pregunta sería, “puedo ser atado con la atención y afecto de una mujer impía pero atractiva.” Ella le ató: Sansón hubiera podido ver fácilmente el corazón de Dalila por la forma en que ella inmediatamente intentó atarle con lo que él, de una manera engañosa, le había dicho que podía ser atado. El hecho de que él no le dijo la verdad probaba que él sabía que ella tenía una intención peligrosa. Al parecer la atracción romántica le hizo a Sansón perder todo sentido. No había ninguna buena intención o motivo racional para que Sansón continuara su relación con Dalila, o el entretenerle con la curiosidad del secreto de su fuerza. Sansón es un buen ejemplo de cómo una relación impía puede torcer el pensamiento.

Dalila tomó cuerdas nuevas, y le ató: Sansón permitió estas ataduras debido a que él se rehusaba a escapar de la situación. Muchos hoy en día están en similares lugares de pecado, de compromiso, y de servidumbre – y se rehúsan a escapar de la situación. A Dalila obviamente no le importaba para nada Sansón. Su continuo compromiso para con ella es un asombroso testimonio del poder de un amor ciego e irresponsable.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.