Represalias de ida y vuelta. Es difícil el saber porque el suegro de Sansón pensó que Sansón odiaba a su esposa. Quizás esto únicamente era una excusa para explicar el porque él hizo lo que hizo; o quizás la esposa filistea de Sansón envenenó la opinión de su padre acerca de Sansón. Aún cuando Sansón estaba enojado con el padre de su esposa, la verdadera raíz de los problemas fueron las malas elecciones que Sansón hizo al estar enamorado. Él no tenía ningún negocio en permitirse el enamorarse con la mujer impía, la mujer pagana.

No es de maravillarse que Proverbios 4:23 nos dice: Sobre toda cosa guardada guarda tu corazón, porque de él mana la vida. El fracaso de guardar nuestro corazón puede resultar en un gran problema. Dios utilizó la ira impía de Sansón para Sus propósitos. Como dice en Salmos 76:10, Ciertamente la ira del hombre te alabará. Esto no justifica la ira de Sansón, pero muestra la gloria y el poder de Dios usando todas las cosas para Sus propósitos. Fue Sansón y cazó trescientas zorras: Parece que Sansón actuó como un delincuente juvenil. Pero Dios utilizó todo esto para Su propósito de pelear en contra de los Filisteos. Algunos se oponen en cuanto a que Sansón no hubiera podido capturar 300 zorras. Pero la palabra traducida a zorras probablemente se refiere a chacal, no a una zorra, y los chacales son conocidos por andar en grandes manadas, algunas veces llegando a 200. Segundo, no hay nada que diga que Sansón hizo esto por si solo. Tercero, no hay nada que diga que todo lo hizo en un día. Dios utilizó todo esto para avanzar Su plan para Israel y redención. Pero, debido a la desobediencia de Sansón, todo llegó al termino de un gran costo personal para Sansón. Es justo el suponer que, si Sansón fuera obediente, Dios hubiera avanzado Su plan en una manera que bendeciría a Sansón.

Juro que me vengaré de vosotros, y después desistiré: Aquí tenemos la triste historia de represalias – el intentar vengar un mal hecho hacia nosotros. Las represalias son una historia sin fin, y uno que nunca gana al final. Aquellos que confían en Dios deben ser capaces de decir, “la venganza es de Dios. Dejaré que Él ajuste las cuentas.” Muchas de las guerras, el desastre, el odio profundamente arraigado, y el dolor en nuestro mundo proviene de este instinto de vengarse. Pero Jesús nos dijo que no nos vengáramos ojo por ojo, sino el tomar el control de la situación al dar aún más (Mateo 5:38-42). Cuando hacemos esto, actuamos como Dios, quien no tomo represalias en contra del hombre por su pecado y rebelión, pero en lugar de eso dio a Su único Hijo para morir por el hombre. Los hirió cadera y muslo: Esta es una expresión para una matanza cruel y despiadada. Sansón era un ejército de un hombre en contra de los Filisteos. Sansón ya no tenía familia y virtualmente no podía confiar en nadie. Él vivió solo, como un fugitivo en una cueva.

El hecho de que los soldados de la tribu de Judá entregaron a Sansón a los filisteos muestra que tanto estaban bajo la opresión de los filisteos. Ellos preferían agradar a sus opresores que el apoyar a su libertador. Esto es un fenómeno extrañamente común. A menudo, cuando alguien resiste la maldad, las personas están más enojadas a aquel que se mantuvo firme en contra la maldad que lo que están enojados hacia el mal mismo.

¿No sabes tú que los filisteos dominan sobre nosotros? Sansón no quería escuchar esto o reconocerlo. En cuanto a lo que a él le importaba, los filisteos no deberían gobernar sobre el pueblo de Dios. Le ataron con dos cuerdas nuevas, y le hicieron venir de la peña: Al parecer Sansón se sometió a esto. Asumiendo que esto era cierto; esto mostró gran fe por parte de Sansón. Él estaba dispuesto a colocarse a si mismo en una posición difícil y confiar en Dios para que cuidara de él.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.