Como la hora sexta: Esto introduce un punto de controversia, porque Marcos dice que la crucifixión fue a la tercera hora. Se han hecho muchos intentos por conciliar Juan 19:14 y Marcos 15:25. Algunos piensan que Juan y Marcos utilizaron diferentes formas de calcular el tiempo. Tenemos buenas razones para suponer que este evangelista, en vez de calcular las horas de 6 a.m. a 6 p.m., y de 6 p.m. a 6 a.m., como era la tradición judía, las calculaba de medianoche a mediodía – una práctica que sabemos por el Martirio de Policarpo que estaba en uso en Asia Menor en el tiempo en el que ese documento fue escrito, y que aún se sigue en el Occidente en la actualidad. En este cálculo, eran alrededor de las 6 a.m. cuando Pilato pasó sentencia a Jesús. Algunos piensan que el problema está con los primeros errores de los copistas del texto y que Juan originalmente escribió la tercera hora.

Pilato ofreció este Cordero sacrificial delante del pueblo para su inspección. Quizá pretendió burlarse de Jesús y de la multitud, presentando a un Hombre con una corona de espinas, ensangrentado y golpeado con un harapo púrpura cubriéndole la espalda desgarrada como su Rey. La multitud vio a Jesús con toda su miseria y dignidad y respondieron gritando, ¡Fuera, fuera, crucifícale! Fue la persistencia de los judíos por hacer de este caso una cuestión política lo que estaba cansando a Pilato. La multitud rechazó a Jesús y escogió a Barrabás, un revolucionario en contra de Roma. Según la costumbre romana Jesús llevó su cruz desde el lugar de la sentencia hasta el lugar de la crucifixión, un lugar llamado de la Calavera. Los romanos, antes de poner a un hombre en la cruz, ponían la cruz sobre el hombre, forzándolo a llevarla en una procesión pública que tenía como objetivo atraer la atención hacia el condenado, su crimen, y su destino. Era normal llevar una parte de la cruz llamada: patibulum, y no la cruz completa; las estacas verticales probablemente ya estaban ahí.

Fueron los persas inventaron la crucifixión, pero uno podría decir que los romanos la perfeccionaron y la volvieron una institución. Era la forma de ejecución reservada para los peores criminales y las clases más bajas. La crucifixión estaba diseñada para hacer que la víctima muriera públicamente, lentamente y con gran dolor y humillación. Este era el tipo de muerte que Dios le ordenó a Jesús morir, y la muerte a la que se sometió en la voluntad de Dios.  Los escritores de los Evangelios no dan una explicación detallada de la crucifixión. Había varias razones para esto. Los lectores originales estaban familiarizados con la práctica, así que no necesitaban explicación.  Ellos tuvieron cuidado de no utilizar lenguaje o descripciones que pudieran manipular las emociones; simplemente contaron la historia. El mayor sufrimiento de Cristo fue interno y espiritual; incluso mayor que su sufrimiento externo y físico.  Había tres programados para crucifixión en ese día, los otros dos y Barrabás. Jesús tomó el lugar de Barrabás. Esta fue otra manera en que Jesús se identificó con pecadores en su muerte. El Salvador sin pecado, el penitente salvado, y el impenitente condenado. El verso 18 es literalmente cierto; de las tres cruces, Jesús estaba en el medio. Sin embargo, como concepto, hay muchas maneras en las que se podría decir que estaba Jesús en medio. Jesús fue puesto en medio de la humanidad; nunca se distanció de los hombres comunes, y libremente interactuó con los que se consideraban grandes hombres. Jesús estaba en medio de los salvados y los que perecerían. El ladrón en la cruz fue el último compañero de Jesús en esta tierra antes de su muerte – y Jesús lo llevó a la salvación. No con un sermón, sino con cada sermón que ya había predicado, cada buena obra que había realizado. Este fue tal vez el único consuelo de Jesús en la cruz. Sin embargo, se salvó un ladrón, pero uno se perdió, y Jesús estuvo en medio de ellos. Para pasar de un lado al otro debes ir a través de Él. Jesús en la cruz tomó el castigo por el pecado que merecíamos. En la cruz Jesús fue tanto el sacerdote como la ofrenda.

Según la tradición romana. El que iba a ser crucificado llevaba su crimen escrito y el título era colgado alrededor de su cuello mientras llevaba la cruz hasta el lugar de muerte. Luego el título era colocado en la parte superior de la cruz, para que todos supieran la razón de la crucifixión.  Pilato escribió el nombre de Jesús, el mismo por el que fue identificado y arrestado en el Huerto de Getsemaní. También escribió lo que se decía que era el crimen de Jesús, (por lo menos el cargo original con el que lo acusaron) que Él había afirmado ser el REY DE LOS JUDÍOS. Incluso en su muerte, Jesús fue reconocido como un Rey. Reyes del mundo toman su trono cuando otros mueren. Jesús fue proclamado rey a todo el mundo a través de su propia muerte.  Los romanos querían que la crucifixión fuera un evento público. Querían que muchos vieran a la desdichada víctima, leyeran sobre su crimen, y fueran advertidos. Esto también confirma que Jesús fue crucificado afuera de los muros de la ciudad, pero también cerca de la ciudad y probablemente cerca de un camino frecuentemente utilizado.

Los líderes religiosos se opusieron al título de Pilato. Ellos sentían que era falso, porque no creían que Jesús era el Rey de los judíos. También creían que era humillante, porque mostraba el poder de Roma para humillar y torturar incluso al “Rey de los judíos.” Pilato finalmente encontró el valor para hacerle frente a los gobernantes judíos, pero en un asunto de relativamente poca importancia. Uno podría decir que a pesar de sí mismo, Pilato honró al Rey de Verdad, con esta verdadera descripción de quién era El, tanto en su humildad como en su gloria. La ley romana prohibía que la sentencia fuera alterada una vez pronunciada; y como esta inscripción era considerada como la sentencia pronunciada contra nuestro Señor, por lo tanto, no podía ser cambiada.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.