Aquí inicia el largo discurso de Job, el cual primero responde al breve discurso de Bildad y luego se vuelve un discurso de sabiduría y una defensa final, terminando en Job 31. Los pronombres son singulares; Job se está dirigiendo a una persona, probablemente Bildad. Entonces él comienza, con tres versos de desdeñosa ironía, dirigida aparentemente al último orador, pero evidentemente también ha sido dirigido a cada uno de los tres. Bildad ha golpeado un nervio de lo más sensible. Job no pudo contenerse, dirigió una respuesta sarcástica al orador. No tenía más que desprecio por la sabiduría de Bildad. Job consideraba toda la sabiduría de Bildad y sus dos amigos (Elifaz y Zofar), y se preguntaba dónde se encontraban la ayuda y la fuerza. Al final de todo esto, los amigos de Job llegaron al punto donde estaban tan preocupados por estar en lo correcto que se olvidaron de preocuparse por ayudar a Job.

En qué aconsejaste al que no tiene ciencia: Job hizo estas declaraciones lo suficientemente amplias como para incluirse no solo a sí mismo, sino a todos los demás que Bildad y sus amigos habían fracasado en ayudar. Job se preguntaba quién más había sido dañado por la insensibilidad y la sabiduría mal aplicada de sus amigos. En el primer discurso de los amigos de Job (Job 4), Elifaz dijo que un espíritu misterioso le reveló sus principios. El mensaje del espíritu comenzó, ¿Será el hombre más justo que Dios? Bildad entonces repitió la misma idea a Job en Job 25:4, así como otros argumentos reciclados en ese breve capítulo. Por lo tanto, Job quería saber de Bildad: de quién es el espíritu que de ti procede. O, como lo tiene la Nueva Versión Internacional, ¿Qué espíritu ha hablado por tu boca?

A partir del verso cinco se nos habla de los monstruos marinos. Se han ofrecido muchas sugerencias para la identidad de estos “monstruos acuosos.” Algunos piensan que Job creía que el Seol era un abismo acuoso, lo conectan con una idea sugerida en 2 de Samuel 22:5. Otros piensan que es solo una manera poética de describir a los que están enterrados en el hoyo profundo, en las profundidades (Salmo 88:6). Algunos incluso creen que los que moran en los mares son en realidad peces y creaturas marinas. Parece mejor considerarlo como una descripción poética y no-técnica de la incertidumbre, oscuridad y la melancolía del mundo del más allá. Job utilizó simbolismos similares en Job 10:21-22: A la tierra de tinieblas y de sombra de muerte; Tierra de oscuridad, lóbrega. Sin embargo, no se debe perder el punto en el contexto. La idea de Job aquí es que no hay lugar oculto de Dios; todo (incluyendo el reino de los muertos y las profundidades del océano) está descubierto delante de él. El Abadón es, el infierno, el lugar de destrucción, el palacio del rey Abadón (así es llamado el diablo en Apocalipsis 9:11), y así es llamado el infierno en este texto, porque ahí dentro están clavados todos los que están destinados a la destrucción, todos los malcriados de insoldable perdición. Job notablemente entendía esto. En contraste con las mitologías antiguas que decían que la tierra era sostenida por las espaldas de elefantes o tortugas gigantes, Job sabía que la tierra cuelga sobre nada. Usted puede ver como el Poeta-filósofo casi pone sus manos sobre los aun no revelados secretos de la naturaleza. Job también entendió los principios de la curvatura de la tierra y de la naturaleza curva del horizonte. El hecho de que Dios pudiera extender los cielos sobre espacio vacío, colgar la tierra sobre nada, y llenar las nubes con agua sin que se revienten lleva la intención de que nos quedemos asombrados. Job conocía la poderosa energía mostrada en las tormentas que agitaban el mar, y sabía que esto venía del poder de Dios. El mar, que apropiadamente es llamado orgulloso, como lo son llamadas sus olas Job 38:11, porque es noble, feroz, creciente, e ingobernable; el cual se dice que Dios golpea cuando domina y refrena su ira, y convierte la tormenta en una calma. La serpiente tortuosa es otra obscura referencia a la serpiente antigua derrotada por Dios. Isaías 51:9 y Salmos 89-8-10 también hablan de una serpiente asociada con el mar que Dios derrotó como demostración de su gran fuerza, e identifica a esta serpiente con el nombre de Rahab, que significa la orgullosa. Satanás es a menudo representado por un dragón o una serpiente y el mar es considerado un lugar peligroso o amenazador en la mente judía. Por lo tanto, Leviatán podría ser otra manifestación tipo serpiente de Satanás, quien fue el “Rahab” original (orgulloso). La descripción de Job del poder de Dios en Job 26:5-13 es increíble e impresionante; sin embargo, Job sabía que esta descripción no comenzaba a describir totalmente a Dios. Cuando Dios finalmente le habla a Job más adelante en el libro, le hablará más acerca de sus caminos, sobre los cuales Job solo ha tocado los bordes. Él traerá un poco del trueno de su poder a Job.

La explicación del sufrimiento de Job es el hecho de que Dios y Satanás han hecho de su alma un campo de batalla. No fue para disciplinar o perfeccionar a Job, sino por un propósito oculto que él no conocía, pero su intuición lo hizo aferrarse al hecho de que solo el único que podía explicar las sublimidades de la naturaleza era el Único que podía explicar lo que le estaba sucediendo. Job entendía mucho sobre Dios, pero entendía lo suficiente como para saber que había mucho más que él no podía comprender. Su gran poder, el cual es acertadamente comparado con el trueno, en cuanto a su fuerza irresistible, y el terror que provoca a los hombres impíos. Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.