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Zofar simplemente llamó a Job estúpido. La agudeza de su sarcasmo es demostrada en este texto. Zofar etiquetó Job como un hombre vano, con tanta capacidad de volverse sabio como un asno montes tiene de nacer domesticado. Para Zofar – como para otros que comparten su perspectiva teológica básica – no había absolutamente ningún misterio en la situación de Job. Dios era soberano, Dios era justo, Job era un pecador, y por lo tanto debía sentirse agradecido de que no estuviera peor. Bradley captura la idea de Zofar bien: Donde quiera que haya sufrimiento, hay pecado, pecado real y tangible, proporcional al sufrimiento. Dios gobierna al mundo con recompensas y castigos, y esas recompensas y castigos son distribuidos aquí abajo con justicia infalible. Por lo tanto, llegamos a la conclusión de que este Job, este aparente santo, en realidad es un hombre lleno de cruel pecado.

Dado el entendimiento teológico de Zofar sobre la situación de Job, la respuesta era sencilla. Job simplemente debía arrepentirse y buscar la misericordia y la bondad de Dios. Y extender sus manos a Él: en oración por perdón de pecado y poder contra el pecado; ahora, si lo hiciera sería como los mendigos que vienen por limosnas; o como el que ruega por asilo para su vida con las manos sostenidas en alto; o finalmente, como aquel que ha caído en una zanja u hoyo profundo, y no puede salir, levanta sus manos y clama por ayuda.

Y olvidarás tu miseria, o te acordarás de ella como de aguas que pasaron: Esto es lo que Job anhelaba; ser restaurado y bendecido una vez más y olvidar que todo esto le sucedió. Zofar le dijo– falsamente – que esta podía ser la porción de Job si tan solo se arrepintiera de los grandes pecados que le trajeron este desastre sobre él. Aunque Zofar estaba equivocado en entender la causa, sí sabía cómo se vería la cura– ser capaz de olvidar tu miseria, o te acordarás de ella como de aguas que pasaron.

Parecemos yacer ahí todos rotos en pedazos, con nuestros pensamientos como una caja de cuchillos que cortan en nuestro espíritu; y nos decimos a nosotros mismos, “Nunca olvidaremos esta terrible experiencia.” Y sin embargo después de un tiempo, Dios gira hacia nosotros la palma de su mano, y vemos que está llena de misericordia, nuestra salud es restaurada, o levantada de la depresión del espíritu, y nos preguntamos si alguna vez hicimos mucho de nuestro antiguo sufrimiento o depresión. No lo recordamos más, excepto como una cosa que ha pasado y se ha ido, para ser recolectado con gratitud de que hemos sido liberados de ello, pero no para ser recordado de tal manera que nos deje cicatriz sobre nuestro espíritu, o que nos provoque de alguna manera alguna reflexión dolorosa. “Y olvidarás tu miseria, y las recordarás como aguas que pasaron”. Zofar alentaba a Job a confesar y arrepentirse de su pecado mostrándole cómo Dios lo bendeciría y lo honraría, restaurándolo a una vida brillante, confiada y admirada una vez más. Zofar alentaba a Job a confesar y arrepentirse advirtiéndole de las consecuencias si no lo hacía. Ciertamente, no escaparía de una muestra mayor de la desaprobación de Dios. Su esperanza será dar su último suspiro:

Zofar reprendió a Job por su anterior preferencia frustrada por la muerte en vez de su presente estado miserable. Él asoció a Job con los malos cuyos ojos se consumirán y que no tendrán refugio. Ciertamente hay mucho que admirar en la teología y filosofía de Zofar y los amigos de Job. Dicen mucho que es generalmente verdadero y valioso, y es– en general – respaldado por la sabiduría de los antiguos. Ellos creían en el poder de Dios y en su justicia absoluta. También creían que Dios perdonaría a un pecador y lo regresaría a su favor si el pecador respondiera correctamente al castigo señalado por Dios. Sin embargo, la aplicación de este credo, estas creencias profundamente sostenidas sobre cómo funcionan Dios, la vida y el universo; estaba completamente equivocada en la situación de Job. Las razones de su calamidad estaban completamente fuera de la concepción de los amigos de Job, aunque ellos estaban confiados en que entendían la situación completamente. Ellos aplicaron mal la más preciosa verdad y la más edificante de las doctrinas; convirtieron comida sana en veneno; presionaron sobre su amigo esas verdades a medias, las cuales algunas veces son las peores de las verdades.

Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse.

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