Jehová no es solo un Dios de juicio; Su poder, Su sabiduría y su inteligencia son también evidentes en la creación. Él hace relámpagos con la lluvia: El poder de Dios en la creación no es solo algo del pasado. El presentemente actúa en y a través de la creación. El entender la grandeza de Dios hace que los ídolos hechos por manos de hombres parezcan incluso más ridículos. Incluso el que hace los ídolos se siente avergonzado de lo que ha hecho. El trabajo de los artífices es inútil; Dios es el formador de todo.

El creador y el pequeño Israel son todo el uno para el otro: el creador como la porción de Israel, e Israel como su herencia. En los asuntos humanos la porción de un hombre era la herencia que él recibía de su padre. Era por derecho moral y legal. Así que Yahvé era particularmente la herencia misma de Israel…Israel tenía a Yahvé como su posesión, su porción.

El Dios cuyo poder era evidente en la creación (Jeremías 51:15-19) también mostró su poder, sabiduría, y entendimiento en su trabajo de juicio. Dios llamó a las personas que vendrán en contra de Babilonia para que hicieran su trabajo de juicio. Todo aquí se enfoca en la indiscriminada ruina que un agresor esparce alrededor se sí, cualesquiera que sean sus objetivos militares; aun así, Dios utiliza a este cruel instrumento antes de romperlo. Dado que Jeremías 50:23 describe a Babilonia como ‘el martillo de toda la tierra’ parece mejor referirnos a esta sección de la misma manera. Pero debido a su pecado, especialmente en contra del pueblo del Señor (Jeremías 51:24), ella recibirá su implacable ira.

Diez veces la frase “contigo” cae como el golpe de un martillo. El verbo hebreo nippes indica un quebrantamiento violento e intensivo. El juicio venía sobre Caldea no solo por sus pecados generales, sino específicamente por todo el mal que ellos hicieron en Sion. Ningún ídolo sin vida del mundo podrá guardarnos del mal; solo en Dios confiamos, porque Él es nuestra porción eterna, el Creador y Soberano.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.