El orgulloso Moab creía que él era más grande que Yahvé, El Dios del pacto de Israel. Ellos también creían que eran mayores que Israel, teniéndolos por motivo de escarnio. Ellos tuvieron este sentido de superioridad cuando los asirios conquistaron el reino del norte de Israel y ellos escaparon.

La expresión: Revuélquese en su vómito usa el verbo hebreo sapaq, el cual, de cualquier forma, es batir las manos o herir el muslo. Posiblemente la referencia aquí es la de una persona agarrándose el estómago mientras vomita. El estado de ebriedad de Moab es una advertencia para todos los que se burlan de Dios. Dios soporta el que sus criaturas se burlen de Él… pero no se burlarán de Dios para siempre. No había nada de gracioso en el hecho de que Moab se revolcara en su vómito. La imagen de un hombre borracho revolcándose sobre su vómito produce tanto desagrado como burla. Una vez que Moab se ha burlado de Israel y haya bebido de la copa de la ira de Jehová, él se convertirá en el motivo de la burla. El juicio que venía convertiría a las personas de Moab en refugiados de sus propias ciudades, forzados a encontrar refugio en las montañas y en las rocas.

Había mucho que decir del orgullo de Moab. Dios los describe como arrogante y orgulloso, como soberbio, altivo y altanero, y como altanero de corazón. Jeremías aquí apila un número de sinónimos designados para enfatizar el orgullo de Moab. El orgullo de Moab también estaba conectado a su cólera o ira. Creyéndose mejores que los demás, ellos creían que era fácil pensar y actuar de manera colérica. Dios sabía que no tenía efecto. Su orgullo explicaba su cólera, pero no la justificaba. A pesar de que el juicio era sumamente merecido, no se gozaba en él. Dios y su profeta clamarán y gemían debido a la destrucción que vendrá sobre Moab y sobre su pueblo.

prosperidad anterior de Moab en los campos y en los lagares se convertiría en llanto y en desolación. Esto sucedería en toda la tierra de Moab. Los sacrificios de sus ídolos en los lugares altos se detendrían. El Verso 33 es una variante de Isaías 16:10. La implicación es que el alboroto no será el alegre canto de los que pisan la uva, sino el ruido de los guerreros acercándose con la destrucción. Dios quebrantara la soberbia del altivo para humillarlo en Su presencia. Pero el Señor se lamentará con tristeza en el día del juicio, esperando con amor paternal que sus hijos regresen al camino correcto.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.