Jeremías 46 empieza la sección de las profecías de Jeremías en contra de las naciones alrededor de Judá. Este capitulo 47 es el registro de la profecía acerca de los filisteos, los antiguos enemigos y rivales de Israel. La profecía fue dada antes de la calamidad que vino sobre Gaza, una significativa ciudad de palestina. El ataque pudo haber ocurrido cuando Necao marchaba hacia Harán en el 609 AC. En el versículo 1 la referencia es a la campaña de este faraón, que tenía un doble propósito: para ayudar a una tambaleante Asiria en contra de una poderosa Babilonia, manteniendo así el balance de poder; y para extender su propio imperio en un tiempo de caos internacional. El historiador griego Herodoto registra una tradición que dice que después de la batalla de Megido, Necao conquisto Kadytis, que es normalmente identificada con la ciudad palestina de Gaza.

Los babilonios no solo vinieron a conquistar el reino de Judá y a los egipcios, sino para gobernar toda la región como parte de su propio imperio. Ellos también vendrían del norte para inundar a los filisteos como las aguas de una inundación cubren la tierra. Jeremías describe el vivido sonido de la conquista. Las personas están clamando, los caballos haciendo alboroto, el sonido de los carros, el estruendo de las ruedas. Este era el sonido del juicio que venía sobre los filisteos. El profeta describe la tragedia de la invasión de Babilonia que se acercaba. Traería una crisis tan grande y un terror que el afecto natural y el cuidado serán olvidados. Los babilonios no perdonaran ni un poco de territorio de este pueblo costero. Actuando como agentes del Señor, ellos los destruirán a todos. Nabucodonosor conquistara estás grandes ciudades, al igual que Caftor y Ascalón. La oscura cláusula para destruir a Tiro y a Sidón parece significar que se prevendría cualquier ayuda Fenicia que pudiera llegar a Filistea. Tiro y Sidón eran ciudades fenicias, no filisteas, pero probablemente se encontraban en una alianza desesperada con los filisteos en contra del avasallador poder de Babilonia. Aquí los filisteos son llamados, el resto de la costa de Caftor. Caftor es la designación del antiguo testamento para Creta, la tierra de la que los filisteos vienen originalmente. El destino del remanente de Anakim en Jeremías 47:5, es de un interés peculiar, dado que esta raza aborigen de personas gigantes fue exterminada en Israel y sobrevivió solo en unas pocas ciudades filisteas, como se menciona en Josué 11:21.

Jeremías habló, como si hubiera, una espada del juicio de Dios que venía pesadamente sobre los filisteos. Él se preguntaba hasta cuando continuará y le pedirá a la espada del juicio reposa y sosiégate. Esta es una figura de discurso en el que una cosa abstracta es personificada; un dialogo entre la espada del Señor y el profeta. Nada puede ser imaginado de forma más sublime. De cualquier manera, la espada del juicio del Señor permanecerá activa hasta que el trabajo haya sido completado. Los ejércitos de Nabucodonosor actuaron como el instrumento de Dios. Esta es la respuesta de la espada. Yo soy el oficial de los juicios del Señor, y él me ha dado una orden en contra de Ascalón, ay contra las costas del mar; a lo largo de toda la costa es donde los filisteos tenían sus ciudades. La espada del Señor hizo su trabajo en la historia. “Un prisma babilónico, ahora en Estambul, menciona la presencia; presumiblemente con poca opción en el asunto, de los reyes de Sidón y de Tiro, de Gaza, y de Ascalón, en la corte de Nabucodonosor, mientras que una lista de prisioneros ahora en Berlín registra las raciones para el rey de Ascalón, entre otros notorios prisioneros incluyendo a Joacim de Judá.

Hay otro sentido para la espada del Señor – en el sentido de la palabra de Dios; tiene un trabajo que hacer entre el pueblo de Dios hoy en día, y no será detenida hasta que termine su trabajo. Meyer escribió: “Oh espada del Señor; ¡Aunque nos has herido profundamente! Como una espada de dos filos, la espada del Señor ha perforado hasta las profundidades del alma y del espíritu, hasta el tuétano y las coyunturas. ¡Qué tan profundamente ha penetrado; que tan agudamente ha cortado! E incluso ahora no tiene descanso. ¿Cómo puede estarce quieta, viendo que este es el único mundo donde el dolor puede alcanzar a sus santos? Y debe de hacer su trabajo rápidamente, antes de que alcancemos la tierra donde volverá a su vaina, y reposará para siempre.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.