Esto comienza una sección que continuará hasta Jeremías 51, donde Jeremías pronuncia juicio contra las naciones que rodean a Judá. Es probable que el bloque de profecías circuló por un tiempo como una unidad independiente que podía ser acomodado en el libro de diferentes maneras. Es un importante recordatorio que a pesar de que el libro de Jeremías trata principalmente con el juicio que Dios traería contra Judá, Dios no fue negligente ni ignoró a las naciones gentiles. Él también las juzgaría adecuadamente. Dios sabe quién es Él. Él no es supervisor regional. Él es el Dios de todas las naciones. Su soberanía no está limitada a una sola cultura, nación, o grupo étnico.

Jeremías 46 describe el juicio que vendría sobre Egipto, especialmente en la batalla en Carquemis cuando los babilonios derrotaron a los egipcios. Carquemis está más arriba del Éufrates. La única gran ciudad en la región, era el punto clave para Asiria en el este y ordenaba el pasaje del Éufrates. Cuando Jeremías dio esta profecía la batalla aún estaba en el futuro. Jeremías empezó apropiadamente con los egipcios, quienes, a pesar de la vieja enemistad, recientemente el faraón Necao había asesinado al rey Josías de Judá en el 609 cuando Josías trato de hacerlo retroceder. Con la muerte de Josías murió toda la prosperidad del pueblo judío.

Este faraón mantuvo a su ejército en Carquemis por cuatro años, dominando el área y esperando por la inevitable confrontación con la cada vez más fuerte Babilonia. Cuando vinieron, los egipcios fueron obligados a huir. En el año cuarto de Joacim: Esto fue en el 605 AC. Cuando los egipcios fueron aplastados en Carquemis en la moderna Turquía, cerca de las fronteras sirias. Los ejércitos babilonios persiguieron a los ejércitos egipcios que escapaban al sur y vinieron a Jerusalén.

En esta profecía Jeremías pone a los oyentes y lectores justo en la escena de la batalla. La armadura está preparada (Preparad escudo y pavés) y los soldados a caballo están listos (Uncid caballos). Esta sección de Jeremías 46:3-12, está entre la poesía de las más vívidas en todo el antiguo testamento y ciertamente no hay otra mejor en todo el libro de Jeremías. Un ejército tan bien preparado como el que está aquí descrito obviamente obtendría la victoria. Pero los eventos dieron un giro inesperado. El sentido es que la batalla ya se había terminado aun antes de empezar. Tan pronto como las lanzas, los escudos y los caballos estuvieron listos, sus valientes fueron deshechos, y huyeron sin volver a mirar atrás. ¿Un ejército tan numeroso, formidable, y bien equipado sufrió de un ataque de pánico? Jeremías describe una retirada total del ejército egipcio frente a los babilonios. En esta visión profética Jeremías podía ver a los capitanes de las fuerzas babilonias dando órdenes, ordenándole a todos sus soldados que persiguieran a las totalmente derrotadas y ahora en huida fuerzas egipcias.

Cuando un gran rio como el Éufrates se desborda trae una destrucción increíble. Egipto vino a la batalla como un ejército que aplastaría sus oponentes diciendo, Subiré, cubriré la tierra, destruiré a la ciudad y a los que en ella moran. Como muchos ejércitos los ejércitos del antiguo Egipto que vinieron a Carquemis tenían muchos soldados extranjeros, tanto esclavos como mercenarios. Dios llamó al arrogante ejército egipcio a venir a Carquemis para que pudiera demostrar que Él era Dios de los ejércitos, que era su día de retribución. La frase “más ese día será para Jehová” en Jeremías 46:10 es un buen ejemplo del principio de que esta frase no necesariamente se refiere a un solo día, sino a cualquier momento o temporada cuando el poder de Dios se manifiesta, especialmente en juicios en contra de sus arrogantes oponentes, un día para vengarse de sus enemigos. Un ejército tan bien preparado como el que se describe aquí naturalmente obtendría la victoria. Pero los eventos toman un giro inesperado. El derrotado ejército egipcio agradaría a Dios de la misma manera que un sacrificio lo hace, cargando con el peso del pecado. El profeta representa esto como un poderoso sacrificio, donde innumerables víctimas son sacrificadas.

Cuando el ejército egipcio sufra una derrota tan grande en Carquemis ellos se retirarán hacia el sur hacia Egipto, pero a través de la tierra prometida, incluyendo Galaad. La derrota de Egipto en Carquemis fue famosa porque marcó el inicio de Babilonia como un verdadero superpoder en la región y el declive de Egipto. Ellos no recuperarán su fuerza ahí; la referencia a muchas medicinas es un comentario sarcástico de la incapacidad de Egipto de sanar las heridas de la derrota, siendo su humillación final que otros ya han escuchado estas noticias.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.