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Pentecostés era una fiesta judía celebrada 50 días después de la Pascua. Celebraba las primicias de la cosecha de trigo. En los rituales judíos de aquel tiempo, la primera gavilla de cebada cosechada era presentada a Dios en la Pascua. Pero en el día del Pentecostés, las primicias de la cosecha del trigo eran presentadas a Dios; Así que, el día de Pentecostés se llama el día de las primicias. En el día de Pentecostés en el Antiguo Testamento Israel recibió la ley; en el día de Pentecostés en el Nuevo Testamento la iglesia recibió el Espíritu de Gracia en plenitud.
Ya habían pasado 10 días desde el momento en que Jesús ascendió al cielo, y desde que Jesús les ordenó esperar la venida del Espíritu Santo. Los discípulos no eran ajenos a la persona y obra del Espíritu Santo, ellos vieron al Espíritu Santo continuamente trabajando en el ministerio de Jesús. Ellos esperaron hasta que llegó el día de Pentecostés, pero no sabían de ante mano cuánto tiempo tendrían que esperar. Sería fácil para ellos pensar que vendría la misma tarde que Jesús ascendió al cielo; o después de 3 días, o 7 días. Pero tuvieron que esperar 10 días enteros.
Estaban reunidos todos, compartiendo el mismo corazón, el mismo amor por Dios, la misma confianza en Su promesa, y la misma geografía. La asociación del sonido de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa, con el derramamiento del Espíritu Santo es inusual. Pero probablemente tenga relación con el hecho de que, tanto en el idioma hebreo como en el griego, la palabra para espíritu es la misma palabra para aliento o viento (esto también es cierto en latín). Aquí, el estruendo del cielo era el sonido del Espíritu Santo siendo derramado sobre los discípulos. Esta sola línea nos dice mucho de cómo se mueve el Espíritu Santo.
A veces Dios se mueve de repente. Era real, aunque no se podía tocar, vino por los oídos. No era de la tierra; ni creado o manipulado o hecho aquí. Lleno de fuerza, viniendo con gran poder. Las lenguas repartidas, como de fuego, apareciendo sobre cada uno; también eran inusuales. Probablemente debe estar relacionado con la profecía de Juan el Bautista de que Jesús los bautizará en Espíritu Santo y fuego. El fuego suele ser la purificación, como un refinador usa fuego para purificar el oro; o el fuego puede quemar lo que es temporal, dejando solo lo que durará. Esta es una excelente ilustración del principio de que la llenura del Espíritu Santo no es solo para el poder abstracto, sino para la pureza. Esencialmente, el viento recio y las lenguas repartidas, como de fuego, eran solo fenómenos inusuales y temporales, que acompañaban el verdadero regalo: ser llenos del Espíritu Santo.
En respuesta al ser llenos del Espíritu Santo, los presentes (no solamente los doce apóstoles) comenzaron a hablar en otras lenguas. Estas eran lenguas que nunca les habían sido enseñadas, hablando según el Espíritu les daba que hablasen. La multitud de muchas naciones se juntó en Jerusalén por la fiesta de Pentecostés. La multitud escuchó a los cristianos hablar. De este evento notable, estaban todos atónitos y maravillados, pero unos lo usaron para medio de investigación honesta y preguntaron: ¿Qué quiere decir esto? Otros lo usaron como una excusa para descartar la obra de Dios y dijeron: Están borrachos.
Los galileos eran conocidos como personas vulgares y no muy buenos para hablar. Esto era aún más razón para que se impresionaran con su habilidad de hablar con elocuencia en otras lenguas. Los galileos tenían dificultades para pronunciar sonidos guturales y tenían la costumbre de comerse las sílabas al hablar; así que la gente de Jerusalén los menospreciaba como provinciales. Hablar en lenguas ha sido el enfoque de controversia significativa en la iglesia. Hay personas que todavía hacen la misma pregunta que hicieron estos espectadores el día de Pentecostés.
Muchos interpretan erróneamente este incidente en hechos 2, asumiendo que los discípulos usaron lenguas para predicar a la multitud reunida. Pero una vista cuidadosa demuestra que esta idea está equivocada. Notemos que lo que las personas oyeron a los discípulos fue hablar “las maravillas de Dios”. Los discípulos declararon las alabanzas de Dios, agradeciéndole con todas sus fuerzas en lenguas desconocidas. La multitud simplemente escuchó lo que los discípulos declaraban exuberantemente a Dios. La multitud tenía un idioma común (griego), y ¡Pedro les predicó un sermón en ese idioma! El don de lenguas es un lenguaje personal de oración dado por Dios, por el cual el creyente se comunica con Dios más allá de los límites del conocimiento y entendimiento. En Jerusalén, el grupo a que se hablaba era singularmente multinacional y multilingüe; En tiempo de fiesta (Pentecostés), los judíos de la dispersión de todas partes del mundo estaban en la ciudad. Así que, la probabilidad de que los oídos extranjeros escucharan una lengua hablada en su idioma fue mucho mayor.
Además, nunca se debe asumir que cada persona entre las 120 que hablaron en lenguas el día de Pentecostés habló en un idioma inmediatamente inteligible para los oídos humanos presentes ese día. Leemos que todos … comenzaron a hablar en otras lenguas; así que, había unos 120 individuos hablando en lenguas. Como las naciones mencionadas en el capítulo 2 y versos del 9 al 11 son solo quince (con quizás otras presentes, pero no mencionadas), es probable que muchos (si no la mayoría) de los 120 alabaron a Dios en un idioma que no fue entendido por alguien presente. El texto simplemente no indica que alguien presente podía entender a cada persona hablando en lenguas. Es posible que hayan alabado a Dios en un idioma completamente desconocido, pero completamente humano. Después de todo, ¿cómo se escucharía el lenguaje de los Incas para los oídos romanos?
En definitivo, debemos considerar el don de Hechos 2 y el don de lenguas en 1 Corintios como el mismo, simplemente porque el mismo término se usa para ambos en el idioma original (heterais glossais). Además, el verbo traducido: “les daba que hablasen” en Hechos 2:4 se usa con frecuencia en la literatura griega en conexión con un discurso espiritualmente motivado, no una mera traducción a otros idiomas.
Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse.
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