[fusion_builder_container type=”flex” hundred_percent=”no” equal_height_columns=”no” menu_anchor=”” hide_on_mobile=”small-visibility,medium-visibility,large-visibility” class=”” id=”” background_color=”” background_image=”” background_position=”center center” background_repeat=”no-repeat” fade=”no” background_parallax=”none” parallax_speed=”0.3″ video_mp4=”” video_webm=”” video_ogv=”” video_url=”” video_aspect_ratio=”16:9″ video_loop=”yes” video_mute=”yes” overlay_color=”” video_preview_image=”” border_color=”” border_style=”solid” padding_top=”” padding_bottom=”” padding_left=”” padding_right=””][fusion_builder_row][fusion_builder_column type=”1_1″ layout=”1_1″ background_position=”left top” background_color=”” border_color=”” border_style=”solid” border_position=”all” spacing=”yes” background_image=”” background_repeat=”no-repeat” padding_top=”” padding_right=”” padding_bottom=”” padding_left=”” margin_top=”0px” margin_bottom=”0px” class=”” id=”” animation_type=”” animation_speed=”0.3″ animation_direction=”left” hide_on_mobile=”small-visibility,medium-visibility,large-visibility” center_content=”no” last=”true” min_height=”” hover_type=”none” link=”” border_sizes_top=”” border_sizes_bottom=”” border_sizes_left=”” border_sizes_right=”” first=”true”][fusion_audio src=”https://house.life.cr/wp-content/uploads/2023/09/Mi-tiempo-con-Dios-8-de-septiembre.mp3″ loop=”off” autoplay=”off” preload=”none” margin_top=”” margin_right=”” margin_bottom=”” margin_left=”” hide_on_mobile=”small-visibility,medium-visibility,large-visibility” class=”” id=”” background_color=”” hue=”” saturation=”” lightness=”” alpha=”” controls_color_scheme=”” progress_color=”” max_width=”” border_size=”” border_color=”” border_radius_top_left=”” border_radius_top_right=”” border_radius_bottom_right=”” border_radius_bottom_left=”” box_shadow=”no” box_shadow_vertical=”” box_shadow_horizontal=”” box_shadow_blur=”0″ box_shadow_spread=”0″ box_shadow_color=”” animation_type=”” animation_direction=”left” animation_color=”” animation_speed=”0.3″ animation_delay=”0″ animation_offset=”” /][fusion_text]

Como se describe en Éxodo 28:1 y en los versículos siguientes, Dios estableció el sacerdocio y el oficio de sumo sacerdote en los días de Moisés. El escritor a los hebreos resume cuidadosamente el trabajo del sumo sacerdote al decir que presenta ofrendas y sacrificios por los pecados. La función principal del sumo sacerdote era oficiar, directa o indirectamente a través de sacerdotes de menor rango, sacrificios al Señor. La frase “ofrendas y sacrificios por los pecados” nos recuerda que no todos los sacrificios eran expiación de sangre por pecados. Muchos de los rituales de sacrificios se hacían con la intención de dar ofrendas a Dios, expresando agradecimiento y deseando compañerismo.

Idealmente, el sumo sacerdote era más que un “cortador de carne” que ofrecía animales para el sacrificio. Él también se mostraría paciente con los ignorantes y extraviados, y ministraría los sacrificios expiatorios con un corazón lleno de amor para el pueblo. En este ideal, el sumo sacerdote es paciente porque entiende que él también está rodeado de debilidad. Dios dio órdenes específicas para ayudar al sumo sacerdote a ministrar con compasión. En la coraza del sumo sacerdote había doce piedras con los nombres de las tribus de Israel grabados en ellas, y en las correas de hombros también había piedras con los nombres de las tribus. Con esto, el pueblo de Israel estaba siempre en el corazón y en los hombros del sumo sacerdote. Dios también hizo mandamientos específicos para ayudar al sumo sacerdote a ministrar con la conciencia de que él también está rodeado de debilidad. En el día de la expiación, el sumo sacerdote tenía que hacer un sacrificio por sí mismo primero, para recordarse a sí mismo y a la nación que él también tenía pecado, tal como el resto del pueblo de Israel.

El sumo sacerdote era tomado de la comunidad del pueblo de Dios, pero no era elegido por el pueblo de Dios. Era designado por Dios para su pueblo. Es importante señalar que nadie toma para sí esta honra. El cargo del sumo sacerdote no era nada a lo que aspirar o algo por lo que se pudiera hacer campaña. Era dado por derecho de nacimiento, y por lo tanto escogido por Dios. Era un honor que ningún hombre podía tomar para sí. Jesús no se hizo a sí mismo sumo sacerdote. Al contrario, así como fue declarado Hijo en Salmos 2: 7, también fue declarado a ser sacerdote para siempre en Salmos 110:4. Es fácil ver por qué el sacerdocio de Jesús era difícil de entender para los primeros cristianos judíos. Jesús no era del linaje de Aarón. Jesús no afirmó ni practicó un ministerio especial en el templo. Él confrontó a la estructura religiosa en lugar de unirse a ella. En el tiempo de Jesús, el sacerdocio se había convertido en una institución corrupta. El cargo se obtenía a través de la intriga y la politiquería entre líderes corruptos. La resurrección de Jesús demostró que Él no era un sacerdote como Aarón, que tenía primero que expiar su propio pecado. La resurrección vindicó a Jesús como el Santo del Padre, quien soportó la ira que los pecadores merecían sin llegar a ser él mismo pecador. El sacerdocio de Jesús (como el de Melquisedec) es para siempre. Ningún sumo sacerdote descendiente de Aarón tuvo jamás un sacerdocio para siempre.

El “mucho que decir”. Ser tardo para oír no es un problema con el oído, sino un problema con el corazón. El oyente no está interesado en escuchar lo que Dios le quiere decir. No querer escuchar la Palabra de Dios es señal de un problema espiritual. También hasta puede ser la razón por la oración no contestada, según Proverbios 28:9 “El que aparta su oído para no oír la ley, su oración también es abominable.” Tomando en cuenta el tiempo que habían sido seguidores de Jesús, deberían haber sido mucho más maduros de lo que eran. Y no es que los primeros rudimentos estén “por debajo” del cristiano maduro. Más bien, el sentido es que uno debería ser capaz de enseñarse a sí mismo y recordarse a sí mismo estos primeros rudimentos de las palabras de Dios.

La leche corresponde a los primeros rudimentos de. El alimento sólido es la comida sustanciosa, un ejemplo de ésta es entender la conexión entre Jesús y Melquisedec. No es que la leche sea mala; pero estos cristianos debieron haber agregado alimento sólido a su dieta. Pedro nos recuerda: “desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación”. En el griego antiguo, el sentido de esta frase es porque se ha convertido en niño. No hay nada más agradable que un niño en Jesús. Pero no hay nada más irritante y deprimente que alguien que debería ser maduro pero que se ha convertido en un niño. Aquellos que se han convertido en niños se exponen a sí mismos porque son inexpertos en la palabra de justicia. Nosotros no esperamos que los cristianos nuevos sean expertos en la palabra de justicia, pero aquellos que han sido cristianos por un tiempo deben serlo.

Tenemos un sentido espiritual de la vista: Abre mis ojos, y miraré las maravillas de tu ley. Salmos 119:18. Alumbrando los ojos de vuestro entendimiento (corazón) Efesios 1: 18. Tenemos un sentido espiritual del olfato: Y le hará entender diligente en el temor de Jehová. No juzgará… ni argüirá por lo que oigan sus oídos. Isaías 11:3. Estoy lleno, habiendo recibido… lo que enviasteis; olor fragante. Filipenses 4: 18. Tenemos un sentido espiritual del tacto o de sentir: Y tu corazón se enterneció, y te humillaste delante de Jehová. 2 Reyes 22:19. Por la dureza de su corazón; los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia. Efesios 4: 18,19.

Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse.

[/fusion_text][/fusion_builder_column][/fusion_builder_row][/fusion_builder_container]