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La prosperidad llegó a Isaac como la bendición sobre su arduo trabajo. Probablemente, recibió lo suficiente de una herencia de su padre como para no tener que trabajar; pero, sí lo hizo, y Dios bendijo su trabajo y fue prosperado.
Esta prosperidad de Isaac provocó la envidia de sus vecinos. Este fue otro problema que vino a causa de vivir cerca de los filisteos de Gerar. Los pozos eran algo precioso, y difíciles y costosos de cavar. Era un significativo ataque destruir los pozos de alguien. Esto muestra lo grave que era la envidia de los filisteos hacia Isaac. Estos pozos en particular fueron cavados en los días de Abraham (Génesis 21:30) y habían servido a Abraham y a su hijo por muchos años.
Pero, Isaac no quiso continuar la batalla, y estaba confiando en que Dios cuidaría de él si partía. Él lo hizo, pero no fue muy lejos. Él volvió a las mismas fuentes que habían sustentado a su padre y a todo lo que poseía. Se necesitó fe, trabajo, y entrega para cavar los pozos nuevamente; pero la provisión estuvo allí cuando Isaac la buscó con diligencia. Para los pastores nómadas, incluso los grandes como Abraham e Isaac, “el agua era vida”.
En algunas estaciones del año, la vida de los seres humanos y los animales no puede ser sustentada sin el agua de los pozos. Estos pozos no eran un lujo, sino una necesidad. Aquí hay una poderosa ilustración de la vida espiritual. Los recursos espirituales que sustentaron a las generaciones anteriores son válidos para nosotros hoy, si los buscamos con fe, trabajo, y entrega. Isaac honró la provisión que su padre recibió al nombrar los pozos por los nombres que su padre les había dado.
Usando esto como una ilustración espiritual, podríamos decir que los pozos de paz, poder, gracia, sabiduría y transformación están todos disponibles para el creyente hoy día como lo estuvieron para las generaciones anteriores. La cuestión es si la generación presente tendrá la fe, trabajará, y tendrá la entrega para cavar los pozos nuevamente.
Parece que Isaac, incluso, encontró algo que Abraham no. Isaac encontró el mejor tipo de pozo: un pozo de aguas vivas. Esta fue la mejor provisión, y llegó a Isaac cuando recibió la provisión que una vez disfrutó su padre Abraham.
Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse.
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