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Lot no se encontró cómodo en Zoar y tuvo miedo. Seguramente la situación allí era muy similar a la de Sodoma y se refugió en las montañas, que era lo que le habían sugerido los ángeles que le sacaron de Sodoma. Si hubiera obedecido entonces, se habría ahorrado muchos temores y sobresaltos. Hay dos posibilidades en cuanto a este versículo: (1) él ignoró la promesa especial del ángel en el verso 21, o (2) vio lo mala que también era la gente de esta ciudad y tuvo miedo que el juicio de Dios con seguridad también les cayera allí. ¡Se fue exactamente al lugar que dijo que temía en el verso 19!
Por una parte, vemos la preocupación de sus hijas por su descendencia; sus novios habían perecido en Sodoma y sus perspectivas para casarse eran escasas. Las hijas muestran la misma falta de confianza en la provisión de Dios como su padre. Parece que se han olvidado de: 1. La liberación de Dios por medio de Abraham en el capítulo 14. 2. La liberación de Dios por medio de los ángeles en el capítulo 19. Uno se pregunta si ambas quedaron embarazadas la primera vez o si esto llegó a ser un acontecimiento repetitivo. Por otra parte, su decisión muestra la influencia del bajo nivel moral del ambiente en que habían criado, donde la práctica del incesto era habitual. Realmente, hemos visto ya bastantes incidencias en la vida de Lot y su familia que refuerzan el considerar aquella elección de Lot cuando se separó de Abraham para ir a Sodoma, como un error cuyas consecuencias marcaron sus vidas hasta el final.
Es interesante observar también que los hijos nacidos de esa relación, Moab y Ben-ammi, dieron origen a la formación de dos naciones, los moabitas y los amonitas, que fueron enemigos permanentes de Israel, es decir, adversarios de la descendencia de Abraham. “Moab” El significado popular, pero no técnico, basado en sonidos similares era “de mi padre”, que muestra la relación de incesto. Este hijo posteriormente se convirtió en el padre de los moabitas, que originalmente habitaron el país al noreste del Mar Muerto, entre el Jaboc y el Arnón que ocasionaron tantos problemas a los israelitas, aun así, eran parientes.
“Ben-ammi… padre de los amonitas” Ben-ammi parece significar “hijo de mi pueblo” lo que significa que su hijo era descendiente de su propia especie y sangre, o el hijo de su pariente, o de una raza pura. Este es el padre de los hijos de Amón, un pueblo inquieto que ocupó el territorio entre el Yaboc y el Arnón, del cual habían expulsado a los refaítas, y en la cual poseyeron una ciudad fuerte, Rabbah, la cual actualmente es Amman en Jordania; y en su religión eran adoradores de Moloc, la abominación de los amonitas. Los amonitas posteriormente ocasionaron tremendos problemas a la nación de Israel, aun así, eran parientes. La degradación de los vv. 30-38 era vista ya sea como (1) una marca de fracaso moral, u (2) orgullo porque mantenían la línea racial pura de la familia. ¡Ambos nombres son sarcásticos!
La estrategia sale de su hija mayor a la menor; mostrando que ella no había escapado a la contaminación, nada podría compensar la degradación moral en la que se había hundido su familia. A ellas no les importó la edad de su padre, pero esto es una confirmación indirecta de que Abram era más joven que Harán, ya que Lot, era hijo de Harán. Ahora, la valoración solo muestra los efectos del pecado en las hijas ya que sabían que Zoar se había salvado y es probable que hubiera hombres piadosos con quienes pudieran casarse; o quizás pensaban que ningún hombre se preocuparía ahora por unirse con ellas, por ser el remanente de una región azotada por una maldición.
Considerando el pueblo en que se criaron las hijas de Lot, la madre de quien fueron descendientes, y el ejemplo que habían recibido de su padre podemos entender; aunque no podemos dejar de aborrecer, su conducta incestuosa. Su propuesta era repugnante y antinatural en extremo. Por la legislación mosaica subsiguiente, una transgresión de tal enormidad se castigaba con la muerte. Incluso en el presente caso, los perpetradores no estaban del todo inconscientes de la maldad de su conducta. El hecho de que requirieran de una estratagema para lograr su propósito demuestra que al menos no podían contar con la aprobación de su padre. La supuesta motivación era, vivificar la simiente.
La facilidad con que Lot se dejó embriagar por sus hijas, Se considera como una señal de que antes de esto el anciano se había acostumbrado a excederse en el vino. Y debemos reconocer que el exceso de Lot en el disfrute del vino no es más reprochado que el de su antepasado Noé. Y la verdad es que cuesta trabajo creer que Lot no se diera cuenta de la relación con sus hijas, especialmente si tomamos en cuenta difícilmente fue una sola vez. Este capítulo nos hace reflexionar sobre las tremendas consecuencias de nuestras elecciones equivocadas, que nos afectan personalmente a nosotros, y luego a nuestra familia y descendientes. El pecado, es decir el desobedecer y apartarse de los principios establecidos por Dios en Su Palabra, trae tristeza y dolor a nivel físico, emotivo, espiritual. La única alternativa, la única opción para salir de esa esclavitud y ese proceso destructivo es aceptar la regeneración ofrecida por Dios por la fe en Jesucristo.
Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse.
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