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Como el ángel dijo en Génesis 19:22, el juicio no vendría sobre Sodoma y Gomorra hasta que Lot y su familia estuvieran seguros en Zoar; de lo contario, se violaría la promesa de Dios hecha a Abraham, por lo menos en principio.

Estas ciudades fueron juzgadas completa y severamente; pero solo después de que Dios confirmó su gran maldad y les dio un testimonio justo mediante Lot. Hoy día, muchas personas creen que estas ciudades están debajo del mar Muerto, y su destrucción total es un testimonio del juicio de Dios y de su gracia que libró a los justos.

Antes de esta destrucción, el área alrededor de Sodoma era increíblemente hermosa y productiva, como el huerto de Jehová (Génesis 13:10). Aun así, este enorme privilegio no volvió sus corazones hacia Dios. También la gente de Sodoma y Gomorra vieron más del poder, de la gracia, y de la misericordia de Dios que cualquier otra región. Ellos habían sido librados de la destrucción por la obra de Dios a través de Abraham. Ellos oyeron el testimonio de Melquisedec y vieron el ejemplo de Melquisedec y Abraham. Ellos fueron grandemente bendecidos y tuvieron una gran evidencia del cuidado de Dios hacia ellos; sin embargo, lo rechazaron todo.

La esposa de Lot se convirtió en una estatua de sal porque se volvió hacia atrás, después de que los ángeles habían, específicamente, dicho: “No mires tras ti”. Algunos piensan que ella se quedó más atrás y de alguna manera fue alcanzada por la destrucción; pero, probablemente, fue un juicio único de Dios sobre ella por el estado de su corazón (un amor por Sodoma y un remordimiento por su destrucción), lo cual es mostrado por su acción de mirar hacia atrás. Las palabras “miró atrás” llevan el sentido de “mirar fijamente”. Posiblemente, se podría traducir como: “quedó atrás”, o quizás: “regresó”. Refiriéndose al fin de los tiempos, Jesús pronunció unas interesantes palabras en Lucas 17:32: “Acordaos de la mujer de Lot”. En otras palabras, ningún cristiano debe tener un corazón como el de la esposa de Lot cuando vemos el fin de los tiempos; un corazón que anhela un mundo corrupto y pasajero; un corazón que, de cierta manera, lamentará el juicio que Dios traerá sobre él.

Sentimos que Abraham, conmovido profundamente por la memoria del día anterior, quiso recordar su encuentro con Dios. Cuando Abraham vio el humo de aquellas ciudades y su destrucción, sabía que su petición había sido contestada. Dios libró a Lot antes de que viniera la destrucción.

No sabemos por qué Lot y sus hijas estaban insatisfechos con Zoar, ni por qué la gente de Zoar estaba insatisfecha con ellos. Pero, por alguna razón, ellos abandonaron la pequeña ciudad de Zoar y fueron a las montañas y moraron en una cueva. Lot y su familia perdieron todo en la destrucción de Sodoma y Gomorra. Aun así, de pronto adquirieron más vino. Quizás lo trajeron consigo o lo obtuvieron muy rápido. Esto muestra las prioridades de un corazón comprometido con el mundo.

Sus hijas decidieron emborrachar a su padre.  Esto es un extraordinario y, aparentemente, desesperado pecado de las hijas de Lot. Algunas personas sugieren que ellas creyeron que todo el mundo se había destruido junto a Sodoma y Gomorra, y que ahora era su deber repoblar la tierra a través de su padre. Sin embargo, el breve tiempo que pasaron en Zoar les mostró que no era cierto. Vivir en el bajo ambiente moral de Sodoma tuvo un gran y dañino efecto sobre la familia de Lot. El daño de su compromiso con el mundo afectó mucho más que a ellos mismos.

Quizás estemos incómodos con la idea de que la Biblia incluye este registro de pecados tan vergonzosos. Donald Barnhouse observa: “Es mucho mejor que los niños aprendan los hechos de la Palabra de Dios donde se condena el pecado, que, de palabras sucias escritas en las paredes de los callejones, o de historias obscenas. Nadie puede escapar de conocer el pecado, pero estas cosas nunca se mencionan sin ser acompañadas por las advertencias fuertes de que Dios odia el pecado y que lo castiga”. Irónicamente, en su borrachera, Lot cometió el mismo acto vergonzoso acerca del cual les había advertido a los hombres de Sodoma: acostarse con sus propias hijas.
Moab, él es el padre de los moabitas y Ben-Ami, es el padre de la gente de Amón: Sus descendientes serán enemigos y obstáculos para Israel, igual que los hijos de Ismael. La vida de Lot terminó en ruina (pasado, presente, y futuro), todo por su amor al mundo.

Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse.

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