[fusion_builder_container type=”flex” hundred_percent=”no” equal_height_columns=”no” menu_anchor=”” hide_on_mobile=”small-visibility,medium-visibility,large-visibility” class=”” id=”” background_color=”” background_image=”” background_position=”center center” background_repeat=”no-repeat” fade=”no” background_parallax=”none” parallax_speed=”0.3″ video_mp4=”” video_webm=”” video_ogv=”” video_url=”” video_aspect_ratio=”16:9″ video_loop=”yes” video_mute=”yes” overlay_color=”” video_preview_image=”” border_color=”” border_style=”solid” padding_top=”” padding_bottom=”” padding_left=”” padding_right=””][fusion_builder_row][fusion_builder_column type=”1_1″ layout=”1_1″ background_position=”left top” background_color=”” border_color=”” border_style=”solid” border_position=”all” spacing=”yes” background_image=”” background_repeat=”no-repeat” padding_top=”” padding_right=”” padding_bottom=”” padding_left=”” margin_top=”0px” margin_bottom=”0px” class=”” id=”” animation_type=”” animation_speed=”0.3″ animation_direction=”left” hide_on_mobile=”small-visibility,medium-visibility,large-visibility” center_content=”no” last=”true” min_height=”” hover_type=”none” link=”” border_sizes_top=”” border_sizes_bottom=”” border_sizes_left=”” border_sizes_right=”” first=”true”][fusion_audio src=”https://house.life.cr/wp-content/uploads/2022/08/Mi-tiempo-con-Dios-29-de-agosto.mp3″ loop=”off” autoplay=”off” preload=”none” margin_top=”” margin_right=”” margin_bottom=”” margin_left=”” hide_on_mobile=”small-visibility,medium-visibility,large-visibility” class=”” id=”” background_color=”” hue=”” saturation=”” lightness=”” alpha=”” controls_color_scheme=”” progress_color=”” max_width=”” border_size=”” border_color=”” border_radius_top_left=”” border_radius_top_right=”” border_radius_bottom_right=”” border_radius_bottom_left=”” box_shadow=”no” box_shadow_vertical=”” box_shadow_horizontal=”” box_shadow_blur=”0″ box_shadow_spread=”0″ box_shadow_color=”” animation_type=”” animation_direction=”left” animation_speed=”0.3″ animation_offset=”” /][fusion_text]

Agar era, sin duda, parte de lo que Abram recibió durante su estancia en Egipto. Sarai entendió que Dios les había prometido descendientes y muchos años después aún no los habían tenido. Así que ella animó a Abram a tomar parte en la costumbre de esos tiempos de buscar una madre sustituta. Según la costumbre, el niño se consideraría el hijo de Abram y Sarai; no de Abram y Agar. Sarai fue la primera mujer en ser atormentada en su pensamiento. Ella, aparentemente, pensó: “Quizás mi marido sea mejor con alguien más”. Si fue malo para Sarai sostener este pensamiento; fue mucho peor para Abram. Abram podría haber dicho algo como esto: “Sarai, bendito sea tu corazón, pero tú eres mi esposa y estamos juntos en esto. Aunque es muy difícil, creamos nuevamente en un milagro de Dios. No puedo pecar contra Dios y contra nuestro matrimonio con esta sierva egipcia”. Cada uno de ellos actuó de acuerdo a la incredulidad. Abram en realidad no se casó con Agar, sino que simplemente tuvo relaciones con ella. Toda la práctica de la madre sustituta era algo común en el mundo antiguo y puede haber sido aceptable a Dios en otras ocasiones; pero no para Abram, el amigo de Dios y el hombre de fe. Dios tenía un camino diferente para él. Aún después de esto, la promesa tardaría 13 años más en cumplirse.

Ciertamente, Abram estaba actuando en la carne cuando acordó inseminar a Agar, y no estaba confiando en la capacidad de Dios de proveerle un heredero a través de Sarai. Según la costumbre de aquel tiempo, se cree que Agar se sentaría en las piernas de Sarai mientras Abram la inseminaba, para mostrar que el niño pertenecería legalmente a Sarai, porque Agar solamente era una sustituta de Sarai. La frase: “dará a luz sobre mis rodillas” se refiere a la práctica antigua de sustitución y adopción. Algunos creen que la frase se refiere solamente a poner el niño sobre las rodillas de la mujer que lo adoptaría de manera simbólica. Otros creen que quiere decir que durante la inseminación y parto la sustituta se sentaba sobre las piernas de la que iba a adoptar el niño. Por ejemplo, refiriéndose a Génesis 30:3, el Comentario bíblico del siglo XX dice: “Es probable que estas palabras se dijeron literalmente y no que hablaban de una adopción figurativa”.

Agar se embarazó. Esto comprobaba, sin dejar ninguna duda, que el problema era de Sarai y no de Abram. En una cultura en la que era tan altamente valorado el tener hijos, la maternidad de un hijo de un hombre rico e influyente como Abram, le dio a una sierva joven como Agar un gran estatus, y la hizo parecer más bendecida que Sarai. Agar inmediatamente empezó a pensar que era mucho mejor que Sarai. Una mala situación se convirtió en una peor. Sarai culpó a Abram por toda la situación, y con buena razón. Él debía haber actuado como el líder espiritual y debía haberle dicho a su esposa que Dios era capaz de cumplir lo que había prometido.

Abram parece hacer de la mala situación una peor, poniendo todo en las manos de Sarai, y no cuidando a su hijo. Pero también en eso puso su relación con Sarai en primer lugar, y eso sí era bueno. La crueldad de Sarai chocó con el orgullo de Agar, y todo lo que Agar pudo hacer fue correr. Aun cuando no tenía ningún lugar a donde ir, ella huyó de su presencia; probablemente, se dirigió de nuevo a Egipto, su lugar de origen. Cuando Agar escapó de aquella situación difícil, el Ángel de Jehová (aquí se refiere a la presencia de Jesús antes de su encarnación) la halló junto a una fuente de agua en el desierto. Aparentemente, el Ángel del Señor fue una presencia física que habló con Agar como una persona habla con otra. Más tarde en el texto, se muestra que Agar entendió que esta persona físicamente presente era Dios mismo.

Esta es la primera aparición del Ángel del Señor en la Biblia. Él no apareció primero a Noé, o Enoc o Abram. El Ángel del Señor apareció primero a una futura madre soltera que tenía un problema de orgullo y fue maltratada por la mujer que la metió en todo el enredo en que estaba. Todo esto nos hace asombrarnos del amor de Dios por lo improbable, y nunca debemos olvidar que a menudo se deleita en hacer esto. El Ángel del Señor hizo una pregunta importante y perspicaz. En su orgullo y su miseria Agar actuó sin pensar. El Ángel del Señor le dijo: “Yo tengo un plan para ti, sigamos adelante”. Jesús le dijo exactamente a Agar qué regresara a un hogar abusivo; pero le hizo una promesa implícita de protección. Dios tiene planes muy grandes para el hijo de Agar. Él vendría a ser una gran nación. Ismael vendría a ser el padre de todos los pueblos árabes. A Ismael fue dada una gran promesa, no solamente en el número de sus descendientes, sino también en que fue el primero en la Biblia al que se le dio su nombre antes de que naciera. El nombre de Ismael significa “Dios escuchará”.

Agar supo que, si Dios pudo estar con ella en el desierto, también estaría con ella al tener que someterse a Sarai. Es como si Agar le dijera a Dios: “Tú me miraste a mí, y ahora yo puedo mirar hacia ti”. Esta relación cara a cara con Dios transforma. Aparentemente, Agar sí volvió con un corazón sumiso. Les contó toda la historia a Abram y a Sarai, y Abram nombró al niño Ismael, exactamente como las instrucciones que se le dieron a Agar cuando el Ángel de Jehová le apareció.

Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse.

[/fusion_text][/fusion_builder_column][/fusion_builder_row][/fusion_builder_container]