[fusion_builder_container type=”flex” hundred_percent=”no” equal_height_columns=”no” menu_anchor=”” hide_on_mobile=”small-visibility,medium-visibility,large-visibility” class=”” id=”” background_color=”” background_image=”” background_position=”center center” background_repeat=”no-repeat” fade=”no” background_parallax=”none” parallax_speed=”0.3″ video_mp4=”” video_webm=”” video_ogv=”” video_url=”” video_aspect_ratio=”16:9″ video_loop=”yes” video_mute=”yes” overlay_color=”” video_preview_image=”” border_color=”” border_style=”solid” padding_top=”” padding_bottom=”” padding_left=”” padding_right=””][fusion_builder_row][fusion_builder_column type=”1_1″ layout=”1_1″ background_position=”left top” background_color=”” border_color=”” border_style=”solid” border_position=”all” spacing=”yes” background_image=”” background_repeat=”no-repeat” padding_top=”” padding_right=”” padding_bottom=”” padding_left=”” margin_top=”0px” margin_bottom=”0px” class=”” id=”” animation_type=”” animation_speed=”0.3″ animation_direction=”left” hide_on_mobile=”small-visibility,medium-visibility,large-visibility” center_content=”no” last=”true” min_height=”” hover_type=”none” link=”” border_sizes_top=”” border_sizes_bottom=”” border_sizes_left=”” border_sizes_right=”” first=”true”][fusion_audio src=”https://house.life.cr/wp-content/uploads/2023/01/Mi-tiempo-con-Dios-18-de-enero.mp3″ loop=”off” autoplay=”off” preload=”none” margin_top=”” margin_right=”” margin_bottom=”” margin_left=”” hide_on_mobile=”small-visibility,medium-visibility,large-visibility” class=”” id=”” background_color=”” hue=”” saturation=”” lightness=”” alpha=”” controls_color_scheme=”” progress_color=”” max_width=”” border_size=”” border_color=”” border_radius_top_left=”” border_radius_top_right=”” border_radius_bottom_right=”” border_radius_bottom_left=”” box_shadow=”no” box_shadow_vertical=”” box_shadow_horizontal=”” box_shadow_blur=”0″ box_shadow_spread=”0″ box_shadow_color=”” animation_type=”” animation_direction=”left” animation_color=”” animation_speed=”0.3″ animation_delay=”0″ animation_offset=”” /][fusion_text]

Esto conecta lo que Pablo escribió aquí con lo que escribió antes. Debido a la promesa de la resurrección del capítulo 3:21, ellos tienen más razón para estar firmes en el Señor. Pablo utilizó la antigua palabra griega de corona que describía a la corona dada a un atleta el cual había ganado la carrera. Era una corona de que denota un logro (una stephanos); no la corona que era dada a un rey (una diadema). Los Filipenses, mientras ellos estaban firmes en el Señor, eran el trofeo de Pablo. Solamente podemos estar firmes cuando estamos en el Señor; cualquier otro lugar no es un lugar seguro para estar.

Aparentemente había dos mujeres que eran la fuente de algún tipo de pleito en la iglesia. En lugar de tomar un bando o tratar de resolver sus problemas, Pablo simplemente les dijo que sean de un mismo sentir en el Señor. Cualquiera que fuera el pleito, Evodia y Síntique habían olvidado que ellas tenían un firmamento en común en Cristo Jesús. Ellas olvidaron que todo lo demás era menos importante en comparación del fundamento básico. El compañero fiel: Quienquiera que éste fuera, Pablo le instruyó que ayudara a éstas que combatieron juntamente él en el evangelio. Él debía de ayudarles a reconciliarse y de que fueran de en un mismo sentir en el Señor. Estas dos mujeres, eran colaboradoras fieles con Pablo en la obra del evangelio. Pero ellas tenían un punto débil la una con la otra. Pablo sabía que esta disputa desafortunada necesitaba aclararse.

Había una persona llamada Clemente la cual era muy notoria en la iglesia primitiva quien era el líder de la iglesia en Roma y escribió dos cartas preservadas a la iglesia de Corinto. Pero aún no sabemos si este es el mismo Clemente. Era un nombre común en el mundo Romano. Había otros en Filipos los cuales también habían ayudado a Pablo. Ellos tenían el más grande honor en el mundo: el tener sus nombres en el libro de la vida.

A pesar de las circunstancias de donde había sido escrito, el gozo esta por todos lados en la carta a los Filipenses. Las personas que son muy felices, especialmente los que están gozosos en el Señor, no son aptas para ofender o recibir ofensas. Sus mentes están tan dulcemente ocupadas con las cosas de lo alto, que no son fácilmente distraídos por los pequeños problemas que surgen naturalmente entre criaturas tan imperfectas como nosotros. El gozo en el Señor es la cura de toda discordia. Servimos a un Dios tan cortés, ¡el cual nos manda a que nos regocijemos! ¿No deberíamos de obedecer rápidamente a un mandato como este? Tiene la intención de que seamos felices.
Pablo utilizó una interesante palabra griega antigua (epieikeia) la cual aquí se traduce a gentileza. Otras versiones de la Biblia la traducen como paciencia, suavidad, una mente tranquila, modestia, el espíritu paciente o magnanimidad. Nosotros mostramos esta gentileza a todos los hombres, no solamente con quien queramos. Cuando vivimos con el conocimiento de que Jesús regresará pronto, esto hace que nuestro regocijo en el Señor sea más fácil y así mostrar la gentileza a todos los hombres. Sabemos que Jesús despachará cada mal en Su regreso, y podemos confiar en Él para hacer las cosas bien en nuestro mundo decadente.

No afanarnos, es un mandamiento; no es una opción. El no tomar cuidado de ella es una intrusión hacia el área que le corresponde solamente a Dios. Nos hace el padre de la casa en lugar de ser un hijo. Pablo escribió que todo es el asunto apropiado de la oración. No hay algunas áreas de nuestras vidas que no le importen a Dios. Estos dos aspectos de la oración son similares, pero distintos. La oración es una palabra más amplia la cual puede significar toda nuestra comunicación con Dios, pero el ruego es el pedirle directamente a Dios que haga algo. Muchas de nuestras oraciones no son contestadas porque no le pedimos a Dios nada. Aquí Dios nos invita a que simplemente sean conocidas nuestras oraciones. Él quiere saber. Dios ya conoce nuestras peticiones, aún antes de que oremos por ellas; pero Él por lo regular va a esperar por nuestra participación a través de la oración antes de conceder ese deseo que nosotros pedimos. Cuando damos gracias se nos cuida de los lloriqueos, del espíritu de la queja delante de Dios y dejamos que nuestras peticiones sean conocidas. En verdad podemos estar ansiosos por nada, orar por todo, y dar gracias por todo.

La Biblia describe tres grandes aspectos de la paz que se relaciona con Dios. 1. Paz de Dios: Pablo continuamente utilizaba esto como una introducción en sus cartas; esto nos recuerda que nuestra paz viene a nosotros como un regalo de Dios. 2. La paz de Dios: Esta es la paz de la cual se habla en el capítulo 4:7. Esta más allá de “todo entendimiento”; esto es, más allá de nuestro poder de pensar. 3. Que sobrepasa todo entendimiento: No significa que carezca de conciencia y por lo tanto sea imposible de entender, sino que esta más allá de nuestra habilidad de entender y de explicar; por lo tanto, debe ser experimentada. La palabra guardará habla de una acción militar. Esto es algo que la paz de Dios hace por nosotros; es una paz que guardará nuestra mente y corazón.

Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse.

[/fusion_text][/fusion_builder_column][/fusion_builder_row][/fusion_builder_container]