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Pablo introduce el fundamento de la exhortación para la unidad, la humildad y el amor entre los creyentes. La idea es que si los cristianos Filipenses han recibido las cosas que él menciona, entonces ellos tienen una responsabilidad de hacer lo correcto. Pablo mencionó esto como una pregunta retórica, sabiendo, por supuesto, que había una gran consolación en Cristo. Con la segunda pregunta retórica afirma el gran consuelo de amor y en la tercera Pablo conocía y valoraba la comunión del Espíritu.
Comunión es la antigua palabra griega koinonia. La última pregunta asume que cada cristiano conoce algo del afecto entrañable de Dios y de la misericordia de Dios. Cada uno de estos son regalos de parte de Jesús. Parte de la razón por la cual Pablo quería que los Filipenses prestaran oído a su palabra era porque ellos debían de saber que haría feliz al apóstol que fundó su iglesia. La unidad es la meta. Lo que sigue son descripciones de cómo alcanzar y practicar la unidad mencionada aquí.
El primer paso para este tipo de unidad. Es hacerlo por el amor hacia los demás y no por nuestro propio deseo de promoción. El segundo paso es el no tener un excesivo interés propio y una preocupación propia. El tercer paso es completamente contradictorio con la actitud del mundo, debido a que la humildad es la cosa menos atractiva para el modo de pensar del mundo. Los antiguos griegos consideraban a la humildad un defecto y no una virtud. Si yo te considero a ti como superior a mí, y tú me consideras a mí por encima de ti, entonces una cosa maravillosa sucede: tenemos una comunidad en la cual todos se respetan, y en donde a nadie se le falta el respeto.
Pablo describirá, con detalles maravillosos, para nosotros el sentir de Jesús en los siguientes versos. Pero aquí, antes de que él describa el sentir de Jesús, él nos dice lo que debemos de hacer con la información. Él selecciona aquellas cualidades de nuestro Señor el cual son más apropiadas para los Filipenses en ese momento. Es muy sencillo para nosotros el leer la siguiente descripción de Jesús y admirarla desde la distancia. Dios quiere que estemos admirados, pero también es algo a lo cual nosotros debemos entrar e imitar.
Pablo describe la existencia de Jesús antes de que se hiciera carne. Debemos de recordar que Jesús no comenzó Su existencia en el pesebre de Belén, sino que es Dios eterno. La antigua palabra griega “morphe” siempre significa “el ser que tiene una igualdad con Dios.”
La antigua palabra griega para “aferrarse” tiene la idea de: “Un tesoro el cual se agarra y retiene a pesar de todos los peligros.” No era de que Jesús estaba intentando lograr ser igual al Padre. Él lo tenía, y decidió no aferrarse a ello. La divina naturaleza de Jesús no era algo que Él tenía que buscar o adquirir, sino que Él ya lo tenía. La traducción más común (y bien conocida) de esto es que “Él se vació a Si mismo”. De la antigua palabra griega despojar (kenosis) vino la idea que él se vació. Debemos de pensar cuidadosamente sobre qué es lo que Jesús se despojó (vació). Pablo nos lo dirá enteramente en los siguientes versículos, pero debemos de tener cuidado de no pensar que Jesús se despojó a Si mismo de Su deidad en cualquier manera.
Aunque él tomó la forma de siervo, no se despojó a Sí mismo de Su igualdad con Dios. Él se despojó a Sí mismo en la forma de un siervo, no meramente la forma de un hombre. Jesús se humilló a sí mismo cuando Él se hizo obediente. Esto era algo que Jesús solamente podría experimentar al bajar desde su trono en el cielo para convertirse en hombre. Dios esta entronizado en la gloria del cielo, no hay nadie al cual Él obedezca. Jesús tuvo que dejar la gloria del cielo para estar en la condición de hombre para que de esta manera pudiera ser obediente. Una clave para la obediencia de Jesús en la tierra era el soportar el sufrimiento. Esto, de nuevo, era algo que Él sólo podría aprender por experiencia al ser encarnado. La crucifixión era una muerte vergonzosa, y no estaba permitida para los ciudadanos Romanos. Una víctima de crucifixión era considerada por los judíos como alguien que estaba particularmente maldito de parte de Dios. Esto muestra que no hay límite a lo que Dios puede hacer para demostrar Su amor y su poder salvador hacia el hombre; esto fue y por siempre será lo definitivo.
Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo: Este es el encabezado general para el material en los siguientes tres versículos. Estas palabras describen cómo Dios había exaltado a Jesús. En efecto, lo exaltó hasta lo sumo, el cual la traducción en inglés es “altamente exaltado”. La elegancia griega lo traduce a “super exaltado”. Jesús es el nombre Divino de Yahweh, pero también implica que Dios ha declarado que Jesús tiene el carácter y la persona por encima de los demás, al considerar la importancia del concepto hebreo del nombre. No hay ningún nombre más alto que Yahweh, y Jesús tiene ese nombre. No solamente Jesús es exaltado por el Padre, pero todo el mundo es traído en sometimiento al Hijo.
La combinación de toda lengua confiese y se doble toda rodilla nos da evidencia de que la idea es de uno completamente sometimiento a Jesús, en palabra y en acción. De esto podemos decir que hay un sentido en el cual Jesús retornó al cielo con más de lo que Él tenía cuando Él se fue. No solamente Él regresó con Su humanidad aún añadida a su deidad (a pesar de que es una humanidad resucitada), Él también regresó con el reconocimiento implantado entre los hombres de quién Él era y de la adoración que Él merecía – algo desconocido hasta la Encarnación y la entera revelación de Su persona y trabajo.
La confesión de Jesucristo como Señor nos recuerda el considerar el significado de esta palabra, kurios, especialmente como era entendida por la iglesia primitiva, quienes usaban la septuaginta como su Biblia; donde “kurios” era constantemente utilizado para traducir el tetragrámaton, el cual se usaba para el nombre de Yahweh.
Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse.
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