La institución de la Pascua y la fiesta de los Panes Sin Levadura. La Pascua iniciaba en el día diez; en el día 14 ellos comían la Pascua, y este era el primer día de los panes sin levadura. Luego, por los siguientes siete días, ellos comerían sólo panes sin levadura. Para la primera Pascua, los panes sin levadura era una práctica necesaria – ellos dejaron a Egipto con tal prisa que no había tiempo de que la masa se leudara. Después de la primera Pascua, la fiesta de los panes sin levadura fue un testimonio a través de las generaciones. La levadura es también una ilustración del pecado y la corrupción, debido a la manera en que la levadura influye en todo el bulto de masa, y también porque la levadura infla la masa – aún el orgullo y el pecado hace que “crezcamos” en nuestro ser. Significativamente, Dios los llamó a que caminaran “sin levadura” después de su liberación inicial de Egipto. Simbólicamente, ellos eran llamados a una vida de pureza moral ante el Señor. Algunos sugieren que también había un aspecto higiénico al liberarse de toda la levadura. Ya que utilizaban un pedazo de masa de un bulto anterior para hacer el pan del nuevo día, y hacían esto repetidamente, esa bacteria dañina podría afianzarse en la masa – así que era bueno el remover toda la levadura y empezar todo de nuevo, aunque sea una vez al año.

Se esperaba que los ancianos mostraran el camino. Moisés les instruyó para que observaran la Pascua, a sabiendas de que el resto de la nación les seguiría. Ellos usaron hisopo para aplicar la sangre en el dintel y en los postes de la puerta. A través de las Escrituras, el hisopo era comúnmente usado para aplicar la sangre la cual limpia el pecado. En Levíticos 14:6, la ceremonia para la purificación de la lepra se usaba un hisopo para aplicar la sangre. En Números 19:6 el hisopo era echado en medio del fuego donde ardía la vaca para el agua de purificación. En Números 19:18 el hisopo era usado para aplicar el agua de purificación. David, en su gran Salmo de arrepentimiento, dijo: Purifícame con hisopo, y seré limpio; (Salmo 51:7). A través del sacrificio se ve al hisopo como un instrumento de purificación. El Hisopo también estaba relacionado con el gran sacrificio de Jesús por el pecado. En Juan 19:29 se nos habla de como se le ofreció a Jesús vinagre para beber en la cruz, la esponja mojada era en realidad un bulto de hisopo.

La liberación de la Pascua no sería solamente para ellos, sino también para sus hijos, y para todas las generaciones por venir. La Pascua era la más grande obra de redención realizada en el Antiguo Testamento, en conjunto con la cruz. De la misma manera, Jesús nos dio la nueva Pascua, al decir que Su obra en la cruz no era solamente para aquella generación, sino que debería ser recordada y aplicada a todas las generaciones. En la Pascua hubo una obra doble. Primero, el enemigo fue derrotado (Cuando hirió a los egipcios). Segundo, el pueblo de Dios fue librado y se le dio una nueva identidad, con promesas nuevas, un nuevo caminar, y una nueva vida (libró nuestras casas). Entonces el pueblo se inclinó y adoró: Legítimamente, la inmediata reacción de Israel a este anuncio (antes de que ocurriera) fue el de adorar. Ellos honraron a Dios, quien dijo que Él haría todas estas cosas por ellos.

Y los hijos de Israel fueron e hicieron puntualmente así: En muchas maneras estas eran las más importantes palabras de todo el pasaje. Tan grandiosa como fuera la liberación de Dios, el pueblo nunca la hubiera recibido si hubieran fallado en llevar a cabo lo que Dios les dijo que hicieran. Nos preguntamos si algún Israelita sufrió bajo el juicio de los primogénitos debido a que no creyeron ni obedecieron. Nos preguntamos también si algún egipcio fue librado del juicio debido a que creyeron y obedecieron. No tenemos registro, pero es probable que haya sucedido.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.