En este texto de hoy vamos a revisar las siguientes dos plagas: Piojos y moscas. La tercera plaga de los piojos llegó sin anunciarse. Esta vez Dios no mostró la misericordia de una advertencia e invitación de arrepentimiento a Faraón. Nunca debemos de pensar de que Dios es injusto cuando Él no muestra misericordia.

Esta plaga golpeó en el corazón de la adoración de todos los egipcios, especialmente a sus sacerdotes. Los sacerdotes egipcios eran muy cuidadosos sobre la higiene y sobre los rituales de limpieza; una infestación de piojos no les permitió el adorar a sus dioses. La plaga de piojos también cayó sobre cada bestia. Los dioses de Egipto no recibirían el sacrificio de animales infestados con piojos, así que esto detuvo su sistema de sacrificios.

Los hechiceros quisieron hacerlo también, para sacar piojos con sus encantamientos; pero no pudieron: Estos hechiceros pudieron usar los poderes ocultos para cambiar la vara en una culebra, para cambiar el agua en sangre, para llamar a las ranas – pero no pudieron traer piojos. Esto muestra que, aunque el poder de Satanás es grande, también esta limitado – y llego a su límite muy pronto.

Dedo de Dios es éste: Cuando los hechiceros dijeron esto a Faraón, mostró que ellos sabían que había un poder más grande que el que poseían, y era un poder que no honraban ni servían. Mas el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó: El endurecimiento del corazón de Faraón se muestra cuando él ni siquiera escucharía el análisis de sus propios consejeros. No había ninguna razón lógica por la cual él insistía en resistir y rechazar a Jehová Dios.

La cuarta plaga: Moscas. Deja ir a mi pueblo, para que me sirva: No hay ningún registro de la respuesta de Faraón a esta petición, pero cuando la plaga llegó, él obviamente no emblandeció su corazón hacia Jehová Dios o Israel. Quizás la reacción no fue descrita debido a que no hubo ninguna reacción; quizás él ignoró el mensaje de Moisés.

En este pasaje vemos que Dios apartó la tierra de Gosén la cual era donde la mayoría de los Israelitas vivían, esta tierra fue librada de las plagas. Posiblemente, el puedo de Israel sufrió algo con las plagas anteriores. Pero en esta cuarta plaga ellos serían completamente librados. Dios quería que Faraón entendiera que Él es Jehová en medio de la tierra: El ignorar a alguien demuestra tanto el odio como la manera misma de atacarlos. Si Faraón pensó que él podía ignorar a Dios y a Su mensajero, él estaba equivocado y las plagas continuarían. Dios quería que Faraón supiera que había algo especial sobre el pueblo de Israel. Faraón se rehusó a reconocer esto, así que las plagas continuaron. Si solamente dejáramos obrar al Espíritu de Dios sin obstáculos, Él pondría en efecto una división interna. Nuestros gustos y deseos, nuestras esperanzas y anhelos, serían diferentes, y nosotros podríamos estar alertas sobre el crecimiento desigual entre nosotros y el mundo.

La plaga de las moscas llega. Literalmente dice que Dios envió un enjambre sobre Egipto; no especifica como era el enjambre. Pudo ser una variedad de insectos. En Salmos 78:45 dice que estos enjambres los devoraban, y esto indica que había insectos que mordían de entre el enjambre. Toda clase de moscas: La palabra ocurre solamente aquí y en pasajes basados en este contexto, y su significado exacto es una conjetura. Pulgas o flebótomos son otras sugerencias: pero la mejor traducción es mosquitos.

Sobre la casa de Faraón, sobre las casas de sus siervos, y sobre todo el país de Egipto: Ninguno se libró de esta terrible plaga – excepto el pueblo de Israel, quienes vivían en la tierra de Gosén. Y la tierra fue corrompida a causa de ellas: Esto muestra que el punto de esta plaga era probablemente la misma que la plaga de piojos. Los dioses egipcios no podían ser adorados en medio de esta impureza.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.