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El corazón de Faraón está endurecido, y no quiere dejar ir al pueblo: La primera plaga – como todas las plagas – vinieron debido a que Faraón endureció su corazón en contra de Dios y de Su pueblo. En misericordia, Dios advirtió a Faraón, pero él desecho la advertencia. Si Faraón en realidad hubiera reconocido y honrado al Dios de Israel, él hubiera liberado a los hijos de Israel. Faraón pecó en contra de Israel debido a que él pecó en contra del Señor.

La primera plaga cae sobre Egipto y el Nilo se convierte en sangre. Hay nueve en total (la décima es la muerte de los primogénitos, la cual posee su propia clase), y están agrupadas de tres en tres. En esta estructura de tres, las primeras dos plagas cayeron después de una advertencia y llamado al arrepentimiento; la tercera plaga de cada trío cayó sin advertencia.

Algunos dicen que cada plaga tiene una explicación natural. En el caso de la primera plaga, en algún punto el Nilo alcanza un máximo de flujo de corriente, la cual recolecta partículas finas de polvo rojo de la tierra, y esta tierra roja arrastra organismos las cuales tiñen el color del agua y matan a los pescados. Pero si este fuera el caso, entonces es difícil el explicar el porque Faraón estaría impresionado. Dios pudo haber o no haber usado mecanismos naturales para llevar a cabo dichas plagas; y si Él lo hizo así, entonces el tiempo y el carácter de las plagas vino de la mano de Dios solamente. Es importante el entender que estas plagas eran todas literales; no había nada simbólico acerca de ellas.

Cada plaga apuntaba a un mayor significado que al mismo evento, pero en realidad pasaron. Esto guía nuestro entendimiento sobre las plagas en el Libro de Apocalipsis; no hay razón para verlas como cosas simbólicas. La plaga que Dios trajo sobre Egipto tenía una estrategia y propósito definitivo. Cada uno de ellos se confronta y ataca a un preciado dios egipcio. No solamente trajeron castigo en contra de Egipto, las plagas también contestaron a la pregunta original de Faraón: ¿Quién es Jehová, para que yo oiga su voz y deje ir a Israel? Las plagas muestran que Jehová Dios es más grande que cualquier deidad egipcia. Específicamente, la primera plaga fue dirigida en contra de las numerosas deidades del río egipcio. El Nilo era en si mismo adorado como un dios por los egipcios, y Jehová Dios mostró que Él tiene todo el poder sobre el Nilo, no algún dios del río. El dios egipcio Khnum se decía que era el guardián del Nilo, y esto mostró que él era incapaz de proteger su territorio. El dios Hapi se decía que era el espíritu del Nilo, y se le humilló con esta plaga. El gran dios Osiris se decía que tenía al Nilo como su torrente sanguíneo; durante esta plaga él en realidad sangró. El mismo Nilo era adorado como un dios, y hay papiros que registran himnos cantados en alabanza al río. Hay una significante mención de algo como esto en un papiro de este periodo en general conocido como el papiro Ipuwer. De hecho, dice (Ipuwer 2.10) que el Nilo era sangre y no se podía beber. El mismo papiro repetidamente menciona que los siervos dejaron a sus amos.

Los hechiceros de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos: Escarbando fosas, los hechiceros egipcios encontraron agua dulce para replicar la plaga que Jehová trajo sobre el Nilo. Los hechiceros convirtieron el agua dulce de la fosa en sangre. Eruditos bíblicos debaten sobre si esto era un truco mágico o si estos encantamientos eran milagros de la mano de Satanás. La evidencia parece inclinarse en favor de ser milagros por parte de la mano de Satanás. Si los hechiceros de Egipto en realidad quisieran hacer un milagro, debieron de transformar el agua sangrienta en agua limpia otra vez. No lo hicieron porque al parecer Satanás no puede llevar a cabo milagros constructivos, milagros que purifican. Él puede traer destrucción sobrenatural, pero no bondad. Todo lo que hicieron fue transformar más agua sangrienta. El alivio del sufrimiento humano no es parte del programa del maligno o de sus agentes. Eso puede venir solamente de Jehová, por medio del ruego de sus siervos.

Y el corazón de Faraón se endureció… y no dio atención tampoco a esto: De una manera o de otra, el resultado en el corazón de Faraón era el mismo. Faraón tomó otra oportunidad para rechazar y deshonrar a Jehová Dios.

Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse.

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