Los israelitas, que habían sido albañiles y fabricantes de ladrillos en Egipto, no estaban calificados para trabajos especiales de artesanía; pero el Espíritu que dio a los apóstoles el hablar en diversas lenguas, dio milagrosamente a Bezaleel y Aholiab la habilidad que les faltaba. Cuando Dios honra a una persona siempre la acompaña con una tarea para desarrollar; ser empleado por Dios es un elevado honor. A los que Dios llame a un servicio los hallará aptos o les dará la aptitud.

El Señor da dones diferentes a personas diferentes; que cada cual se ocupe de la obra correspondiente recordando diligentemente que la sabiduría de alguien, es el Señor quien la pone en el corazón para la ejecución de lo que ha ordenado. Ahora dio las órdenes de que se preparara un tabernáculo para Su servicio. Dios tiene en cuenta las habilidades de su pueblo, no meramente aquellos que tienen habilidades teológicas o ministeriales. Nosotros tendemos a considerar sólo a aquellos que están al frente y cumplen funciones directivas.

Dios llama a Bezaleel hijo de Uri: Así como Dios específicamente escogió a Moisés y Aarón, también escogió específicamente a estos artesanos para Su servicio. Dios los capacitó sobrenaturalmente para hacer la obra de construir el tabernáculo. Dios vio esta obra como algo tan espiritual y tan dependiente del poder del Espíritu Santo, como la obra que hacían Moisés y Aarón.

Este empoderamiento divino no se limitaba solo a Bezaleel: he puesto sabiduría en el ánimo de todo sabio de corazón. Dios quería que la labor de cada trabajador fuera bendecida e impulsada por el Espíritu Santo. Sin embargo, ellos fueron llenos del Espíritu Santo, no para obrar para sí mismos, sino para el Señor: para que hagan todo lo que les ha mandado. El poder de Dios no debe de ser utilizado para nuestros propios fines egoístas. Como dijo Pablo: Y todo lo que hagan, haganlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres Colosenses 3:23.

La lista de elementos que se construirán en la construcción del tabernáculo y su mobiliario. Al parecer es dada porque Dios quería un trabajo organizado y atento a cada detalle. Nada debía olvidarse ni descuidarse.

Harán conforme a todo lo que te he mandado: Esto nos recuerda que Dios quería que el tabernáculo y sus muebles fueran construidos de acuerdo a un patrón específico. Era un modelo deliberado de una realidad celestial.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.