Las palabras del profeta Hageo hacia la comunidad de los exiliados que regresaron se encuentran en el libro que está bajo su nombre. En Hageo1:2-10 vemos que el profeta reprendió al pueblo por su actitud hacia la reconstrucción del templo. Ellos dijeron, “No ha llegado aún el tiempo de que la casa de Jehová sea reedificada.” Al decir esto, el pueblo hizo que su excusa se escuchara espiritual. No podían hablar en contra de la idea de reedificar el templo, así que hablaron en contra de su tiempo. Aun no es el tiempo de Dios de reedificar el templo. Por lo tanto, el profeta los reprendió con palabras duras: ¿Es para vosotros tiempo de habitar en vuestras casas artesonadas, y esta casa está desierta? El problema simplemente era que tenían sus prioridades mal acomodadas. Estaban contentos con dejar a la causa del Señor sufrir a expensas de su comodidad. Ellos no debieron haber descansado hasta que la obra de Dios fuera próspera; tal como sus vidas personales y debieron estar tan dispuestos a sacrificarse por la obra de Dios como lo estuvieron para su comodidad personal y lujo. Dios habló a Su pueblo por medio del profeta: “Meditad sobre vuestros caminos. Subid al monte, y traed madera, y reedificad la casa; y pondré en ella mi voluntad, y seré glorificado”. Dios los llamó a trabajar. A veces las causas de Dios necesitan trabajar, trabajo que es apoyado por la oración, no trabajo que es descuidado por pretender hacer servicio “espiritual”. El pueblo había permitido que una tardanza más allá de su control se hiciera una tardanza de su propia elección. Algunas de las profecías de Zacarías también están grabadas para nosotros en el libro de Zacarías. Las profecías de Hageo eran un estímulo directo para que regresaran rápidamente a la construcción del templo; las profecías de Zacarías iban directamente a la condición espiritual de los exiliados que habían regresado. El nombre Zacarías significa “El Señor Recuerda,” y es el nombre adecuado para un profeta de restauración. Este profeta fue llamado a animar y movilizar al templo de Dios para cumplir la obra que ellos comenzaron, pero perdieron el impulso para terminarla. El los animó directamente diciéndoles acerca del cuidado que Dios tiene por ellos y para mantener la presencia del Mesías en sus mentes. Él trabajaba con otros, notablemente Hageo, Zorobabel, y Esdras. Él les aviso de las consecuencias de abandonar la obra de Dios y se enfatizó en que Dios quiere hacer una obra a través de Su pueblo. Si la única información que tuviéramos fuera la de Hageo, podríamos concluir que en lo único que Dios se interesaba era el templo. Zacarías nos da el resto de la historia, y demuestra como Dios se interesa en las vidas, y no en los edificios. El trabajo de estos profetas era efectivo, y ayudaba al pueblo a reordenar sus prioridades y reasumir el trabajo de la reedificación del templo. Este versículo también nos indica que su trabajo fue más allá de solo profetizar directamente y que ellos también participaron y ayudaron con la reconstrucción del templo. Darío llegó al trono en tiempo de conflicto y dificultad. Por consecuente, los judíos de Jerusalén comenzaron la obra sin recibir ningún permiso de él, e hicieron todo esto cuando él estaba demasiado ocupado peleando por su trono como para atender los problemas de un pueblo chico y distante.

Tatnai gobernador del otro lado del río fue puesto por el Rey de Persia para gobernar sobre la provincial la cual incluía Judea. Él y sus compañeros querían saber por qué la obra del templo y del muro se habían terminado. Tatnai parece ser mucho más razonable que los samaritanos que se opusieron a la obra algunos 15 años antes que todo esto. Esto nos demuestra que no todos los que se oponen a la obra de Dios lo hacen con maldad premeditada; algunos lo hacen por costumbre y sintiendo que es su deber. Ellos también preguntaron: ¿Cuáles son los nombres de los hombres que hacen este edificio?: (Entonces, de manera educada, se les fue dado el nombre de los hombres) Esto fue registrado por Esdras para demostrar que no había ni la más remota rebelión sobre los judíos que habían regresado. De ninguna manera estaban intentando revelarse ante las autoridades del Rey de Persa. Le bendición de Dios estaba sobre ellos, para que la obra – fuera resumida bajo la respuesta de los profetas de Dios – no tuvo que detenerse casi en cuanto se inició. El trabajo continuaba, y esta bendición fue una confirmación de la mano de Dios sobre Sus profetas. Los ojos de Dios siempre habían estado puestos sobre ellos, pero era a través de las enseñanzas de los profetas y por su llamada conmovedora que sus conciencias acerca de una relación con Dios habían sido renovadas. El asunto fue llevado a Darío: Esto era bueno por dos razones. Primero, la naturaleza de la burocracia y el servicio postal lento significaba que el trabajo podía continuar por un tiempo. Segundo, ellos podían orar y confiar en que Dios guiaría al Rey Darío a tomar una decisión favorable.

Como un buen administrador, Tatnai no solo envió la carta a Darío, también guardo una copia la cual logró llegar al registro de Esdras. En esta carta, Tatnai parece relatar la situación justamente desde su perspectiva. Sin prejuicio ni malicia, él le cuenta el asunto al Rey Darío. Él parece haber sido un hombre suave y juicioso; y parece haber actuado con gran prudencia y precaución, y sin ningún tipo de prejuicio. La manera en que presento esto al Rey es la prueba máxima de su disposición.

Las piedras grandes tal vez despertaron sospechas en Tatnai; le hicieron preguntarse a el mismo si los judíos estaban construyendo un templo o una fortaleza. Cursos de maderas en intervalos, entre los de piedra o ladrillo, era una característica común en la construcción que perduro un largo periodo de tiempo en el Cercano Oriente y pudo ser la manera en que se originó el fortalecimiento de los edificios contra los temblores. Entonces Sesbasar vino y puso los cimientos: Esto lleva a muchos a pensar que Sesbazar en realidad es otro nombre para Zorobabel, y que Tatnai usaba este nombre porque sería más probable de aparecer en los registros que en un futuro serian buscados. Respetuosamente, Tatnai pregunto al Rey Darío que investigara el asunto, para determinar si la reedificación del templo y Jerusalén era sancionada realmente.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.