Daniel aun estaba en medio de esta visión cuando él se vio a si mismo en las orillas del río persa. Él escuchó a alguien instruir a Gabriel que explicara la visión. Gabriel le aseguró a Daniel que esta visión tenía que ver con el fin de los tiempos, con lo que ha de venir al fin de la ira. Esto es un problema para algunos, porque vemos que la profecía de Daniel 8:1-14 fue cumplida en los días de los Imperios Medo-persa y griegos, especialmente en el tiempo de Antíoco Epífanes. El término tiempo del fin y lo que ha de venir al fin de la ira comúnmente se refiere a lo que pensamos como el final de los tiempos, el cual no se cumplió mas allá de 100 años antes de que naciera Jesús. La respuesta es que, aunque esta profecía fue cumplida en Antíoco Epífanes, también es un cumplimiento postrero del Anticristo, refiriéndose al tiempo del fin. Antíoco Epífanes es a veces llamado el “Anticristo del Antiguo Testamento.” él figura de antemano al Anticristo del final de los tiempos. De la misma manera que Antíoco Epífanes se levantó hacia el poder con fuerza e intriga, así también lo hará el Anticristo. De la manera que él persiguió a los judíos, así también el Anticristo. Así como el detuvo el sacrificio y profanó el templo, así también el Anticristo. Así como pareció ser un éxito rotundo, así también el Anticristo. De lo que Antíoco hizo con los judíos en sus días, uno puede conocer el patrón general de lo que el Anticristo hará con ellos en el futuro. Grecia, con todo su refinamiento, cultura y arte, produjo el Anticristo del Antiguo Testamento, mientras que las llamadas naciones cristianas producirán el Anticristo del Nuevo Testamento. Algunos ven esta conexión de Antíoco y el Anticristo, otros no la ven. Martín Lutero escribió, “Este capítulo en Daniel se refiere a Antíoco y el Anticristo.” Juan Calvino escribió, “Por lo tanto, Lutero, complaciendo sus pensamientos con mucha libertad, refiere este pasaje a la careta del Anticristo.”

La profecía en este pasaje lee de igual manera la verdad de Antíoco y el Anticristo. Este es un ejemplo de un pasaje profético que esta cerca y lejos de cumplirse. Antíoco Epífanes era conocido por su cruel brutalidad. Esto también será cierto del Anticristo por venir. Antíoco era conocido por sus adulaciones y lengua suave. El Anticristo por venir hará un pacto con Israel. Antíoco fue fortalecido por Satanás, y esto fue permitido por Dios. Lo mismo será con el Anticristo que vendrá. Antíoco parecía un éxito rotundo. El Anticristo que vendrá parecerá ser un completo ganador hasta que Dios derribe su reinado. Antíoco no solamente destruyó a sus enemigos, sino que también persiguió ferozmente al pueblo de Dios. El Anticristo que vendrá también destruirá y perseguirá. El gobierno de Antíoco en el pasado, y el gobierno del Anticristo en el futuro, están marcados por el engaño. El apóstol Pablo dice: Inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder, señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. (2 Tesalonicenses 2:9-10).

Las monedas de Antíoco Epífanes estaban grabadas con este título: THEOS EPIPHANIES el cual significa, “Dios manifestado.” El Anticristo que vendrá también se exaltará a si mismo: tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios (2 Tesalonicenses 2:4). Aunque Antíoco odiaba al pueblo de Dios y peleó contra ellos, fue debido a que él en realidad odiaba a Dios. Lo mismo será cierto con el siguiente Anticristo, quien odiará a los judíos porque él odia a Dios. La historia nos dice que Antíoco Epífanes murió por una enfermedad, no por la mano del hombre. De una manera similar ningún hombre derrotará al siguiente Anticristo, sino la mano de Jesús le derribará (Apocalipsis 19:20). Daniel debe hacer esto porque en sus días la visión se refería a un periodo más distante en su cumplimiento final. Para nosotros el tiempo esta cerca (Apocalipsis 1:3) el libro esta abierto (Apocalipsis 22:10).

Daniel probablemente no podía entender porque Dios permitió un perseguidor tan poderoso sobre Su llegara al poder y tuviera un éxito aparente. Daniel no dejó que los misterios espirituales o que la debilidad física le detuvieran de hacer su deber. Esto nos muestra que nuestro interés en la profecía nos debiera hacer que nos preocupemos más con nuestros negocios del rey, y no que nos preocupemos menos. Se dice que él no la entendía, pero no era porque Dios nunca quiso que esta profecía fuera revelada. No hay razón para que Dios revele algo al hombre que nunca podrá ser entendido. La razón del porque no la entendía era porque las visiones estaban selladas a la luz de su último cumplimiento en un distante futuro para Daniel. Vale la pena repetir: el tiempo no esta distante para nosotros a la luz de Apocalipsis 1:3, y el libro de la profecía no esta sellada a la luz de Apocalipsis 22:10.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.