Daniel vio todo esto, y aun en más detalle. Él en verdad no entendía todo lo que él vio, y se turbó por la falta de entendimiento. La interpretación divina del sueño muestra que esta visión cubre el mismo material que la visión de Nabucodonosor en Daniel 2, la cual también describe el levantamiento de cuatro imperios, las cuales son sucedidas por el reino de Dios. Pero la visión de Daniel era diferente, al ver los reinos desde la perspectiva de Dios, no la del hombre. Nabucodonosor vio los imperios del mundo presentes y futuros en la forma de una estatua de hombre señorial. Aquí Dios muestra como Él los miraba: como bestias feroces y salvajes que devoran y conquistan sin consciencia. Cuando el hombre escribe su propia historia, a menudo hay una auto gratificación y el hombre parece estar al filo del paraíso. Cuando Dios escribe la historia humana, una visión diferente es presentada.

Jesús es el León de la Tribu de Judá (Apocalipsis 5:5). Pero Él se muestra a Si mismo primeramente como un cordero, no como un animal feroz. Cuando termine el tiempo de la cuarta bestia, entonces el pueblo de Dios recibirá el reino. Aunque sabemos que el Imperio Romano ya desde hace mucho tiempo no esta; y al parecer los santos aún no han recibido el reino. Esto es lo que mueve a muchos a buscar una interpretación espiritual cumplida en la historia, o algún tipo de restauración del Imperio Romano en los últimos días, uno que literalmente cumplirá la profecía de los diez cuernos, y el cuerno pequeño también. Los santos reciben el reino. Dios les da el reino durante el retorno de Jesús. Ellos no ganan dominio sobre todos estos reinos terrenales antes del retorno de Jesús.

Había mucho interés en estas cuatro bestias, pero Daniel estaba especialmente interesado en la cuarta bestia; la más terrible – y especialmente sobre el cuerno sobresaliente. La cuarta bestia fue interesante para Daniel debido a su gran poder destructivo, a su cuerno sobresaliente, y a sus luchas en contra del pueblo de Dios (este cuerno hacía guerra contra los santos). Si este cuerno representa el Anticristo, y él lucha contra los santos, no significa necesariamente que la iglesia estará en la tierra como blanco del Anticristo durante la tribulación. Podemos decir, “No necesariamente,” debido a que los santos pueden indicar a la iglesia o al remanente judío en la tribulación. Esta descripción inicial de la cuarta bestia encaja bien con el Imperio Romano de la historia antigua. Si devoró toda la tierra civilizada, y dominó completamente sobre ella por casi mil años. Los diez cuernos significan que de aquel reino se levantarán diez reyes: Estos diez reyes no tienen un cumplimiento literal en la historia del Imperio Romano. Si son literales, entonces aún están en el futuro. El cuerno sobresaliente debe ser el Anticristo, saliendo de algún grupo de diez naciones que es de alguna manera parte de un Imperio Romano restaurado. Este cuerno pequeño hablaba palabras enfautadas y blasfemas, quizás como el Credo Fascista de Italia (citado en Talbot y dice:

“Yo creo en la Roma Eterna, la Madre de mi patria; y en Italia, su primogénito; quien nació de su seno virginal por la gracia de Dios; que sufrió bajo la invasión bárbara, fue crucificada, fue muerta y enterrada; quien descendió al sepulcro, y se levantó de entre los muertos en el siglo diecinueve; quien descendió al cielo en su gloria en 1918 y 1922 [por la marcha en Roma]; quien esta sentada a la diestra de la Madre Roma; quien vendrá desde allí para juzgar a los vivos y a los muertos; Yo creo en el ingenio de Mussolini; en nuestro Santo Padre, Fascismo, y en la comunión de los mártires; en la conversión de los Italianos; ¡y en la resurrección del Imperio! Amén.”

La Biblia no predice a un gobernante del mundo que ame la paz para los últimos tiempos. Podemos esperar únicamente el comercialismo avaro y el imperialismo político bajo el tipo de guerra más bárbaro y bestial. Este pequeño cuerno pensará cambiar los tiempos y la ley pero el poder del cuerno pequeño sobre los santos esta limitado. Durará tres años y medio (tiempo, y tiempos, y medio tiempo). Esta frase es utilizada en Apocalipsis (11:2-3, 12:6 y 13:5) para referirse a la mitad del último periodo de siete años del gobierno del hombre en esta tierra (la semana setenta de Daniel). En el día de persecución por este gobernante blasfemo, el Mesías establecerá Su reino para Su pueblo. Debido a que el reino de Jesús sucede inmediatamente este cuarto reino, ningún evento en el pasado responde esta predicción en lo más mínimo. Ciertamente la iglesia no causa una caída repentina y catastrófica del Imperio Romano. Es cuestionable que el Imperio Romano tuvo alguna oposición seria de la iglesia cristiana, o que el poder creciente de la iglesia contribuyó en mayor medida a su caída. Hay tres opciones en cuanto a interpretar el establecimiento del reino aquí: 1. No hay cumplimiento; error de Daniel. 2. El cumplimiento es simbólico en la historia de la iglesia. 3. El cumplimiento es literal, y aún futuro.

Esto debe describir la tierra del milenio, no nuestra era actual o el cielo. El reino, y el dominio de la tierra ciertamente no le pertenece al justo hoy en día. Si esto describe el estado eterno, ¿entonces cuáles son los dominios que le servirán y obedecerán? Entonces, por lo tanto, debe de describir la tierra del milenio. De nuevo notamos que el reino, y el dominio será dado al pueblo de los santos. Es algo que se recibe, no que se gana. La iglesia no convierte al mundo en el reino de Jesús y le da el reino a Jesús; Él se los da a ellos. Muchas cosas pudieron turbar a Daniel en la visión; como la ferocidad del ataque en contra de su pueblo por el cuerno sobresaliente. Daniel estaba convencido que la profecía era cierta, y que era la palabra de Dios. Él estaba tan convencido de esta verdad que su rostro se demudó y él consideró lo que iba a suceder.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.