Darío tenía fe, y su fe nació de la confianza de Daniel hacia Dios. La idea era, “Intenté todo lo que pude para salvarte Daniel, pero fallé. Ahora le toca a tu Dios.” Esto creaba el testimonio de Daniel. Muchos de nosotros en ocasiones mostramos un carácter y sabiduría piadosa ante el mundo, pero contrarrestamos lo bueno al ser después malos. El testimonio de Daniel estaba hecho por un servicio continuo. El rey selló la fosa, esto quizás fue hecho para proteger a Daniel, así como para asegurarse de que nadie rescatara a Daniel. Darío sabía que Daniel tenía enemigos poderosos que intentarían matarlo si los leones no lo hacían. Sin duda que Daniel tuvo un descanso mejor que el de Darío. Podemos estar seguros que Daniel oraba en el foso de los leones, porque era simplemente su hábito el orar. Él no necesitaba comenzar a orar en esta notable ocasión debido a que el hábito de la oración estaba bien arraigado en su vida. Ya que él no pudo dormir, fue fácil para Darío levantarse muy de mañana. Nos lo imaginamos esperando el primer resplandor del alba para poder ver como le fue a Daniel.

Cuando Darío escucho la voz de Daniel él supo que sobrevivió durante la noche. Los leones no querrían, o no podrían tocar a este siervo de Dios. No sabemos si Daniel vio un ángel o no, pero él ciertamente sabía que Dios envió su ángel para rescatarle. Hebreos 1:14 dice: ¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación? Dios envió un ángel para servir a la necesidad de Daniel. No sabemos cómo detuvo la boca de los leones este ángel, ya sea por el resplandor de su presencia, o amenazarles con su dedo (Números 22:27, 33), o al hacer que pelearan entre ellos, o al encender fuego (que son cosas con las cuales se dice que los leones se horrorizan), o al causarles saciedad, la verdad, no necesitamos preguntar. Daniel si quebrantó la ley del rey, pero él no lo hizo en contra del rey o de los intereses del rey. Daniel es un ejemplo de obediente desobediencia. Porque había confiado en su Dios: Daniel fue preservado por medio de la fe. Aunque su causa fue justa y fue acusado injustamente, esas cosas por si solas no le protegieron delante de los leones. Daniel necesitaba una fe viva y que permaneciera en Dios, aún en las circunstancias más difíciles.

Darío estaba listo y dispuesto para traer justicia a aquellos que conspiraron en contra de Daniel, y también sus hijos y sus mujeres. Esto obviamente era severo, pero también iba acorde a las antiguas costumbres entre los persas. Un antiguo escritor llamado Amiano Marcelino escribió de los Pesas, “Las leyes entre ellos son formidables, por la cual, a cuenta de la culpa de uno, toda la familia perecía.” Darío no estaba feliz con estos hombres. Él probablemente hubiera echado a los acusadores a los leones aún si Daniel hubiera muerto en el foso de los leones. El resultado fue que aún no habían llegado al fondo del foso, cuando los leones se apoderaron de ellos: Esto comprueba que si era una protección angelical genuina la cual salvó a Daniel. Prueba que no había una razón natural por la cual los leones no se comieron a Daniel. Los acusadores de Daniel perecieron en la misma trampa que prepararon para Daniel.

El Libro de Daniel sigue un patrón familiar. Si el pueblo de Dios permanece firme en sus convicciones, Dios les honra y les protege, y el testimonio de la obra de Dios hace que los impíos vean y hablen de la grandeza de Dios. Daniel y sus tres amigos permanecieron firmes, y Nabucodonosor vio el fruto de ello (Daniel 1:20). Daniel audazmente y sabiamente interpretó el sueño de Nabucodonosor y el rey honró a Daniel y a su Dios (Daniel 2:46-47). Sadrac, Mesac, y Abed-Nego permanecieron firmes y Nabucodonosor dio gloria a Dios (Daniel 3:28-30). Daniel audazmente le dijo a Nabucodonosor la verdad, y el rey se humilló a si mismo y le dio la gloria a Dios (Daniel 4:34-37). Daniel permaneció firme y le dijo audazmente la verdad a Belsasar, y el rey honró a Daniel (Daniel 5:29). El punto es claro: cuando permanecemos firmes en convicciones piadosas y honramos a Dios, aún cuando cuesta algo, otros verán el testimonio y estarán impresionados. De una pequeña forma, esto nos ayuda a diagnosticar la condición espiritual de Darío. No es suficiente el decir, “el Dios de Daniel.” La fe que salva dice, “el Dios de Darío.”

Daniel prosperó durante el reinado de Darío y durante el reinado de Ciro el persa: Algunos toman esto para decir que Darío era Ciro el Persa. Esta es una de las tres teorías sobre el identificar a Darío, mencionado anteriormente. Daniel prosperó: Este es el último eslabón en una gran cadena puesta a través de este capítulo. Podemos ver a Daniel progresando a través de este camino: Conspirado en su contra Orando Alabando Sirviendo continuamente Perseguido Protegido Preservado Preferido Prosperado

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.