Pablo sabía que Timoteo necesitaría fortaleza y resistencia para cumplir el llamado que Dios le dio. Una vez más, esta es una de las veinticinco veces que Pablo anima a Timoteo a ser fuerte y a resistir en su labor en Éfeso. Parece que Timoteo era tímido por naturaleza y se desalentaba con facilidad, así que necesitaba que frecuentemente se le dijera, “Esfuérzate.” Pablo le dijo a Timoteo una forma específica de esforzarse – la cual es, esforzarse en la gracia que es en Cristo Jesús. Aquí la Gracia tiene su significado teológico más simple, se define como la ayuda divina, el regalo inmerecido de auxilio que viene de Dios.

Puede ser que Pablo le recordara a Timoteo de un mensaje especial que presentó en el servicio de ordenación de Timoteo entre muchos testigos. Pero aquí parece referirse a la doctrina que se le dio cuando, en presencia de muchos testigos, impuso sus manos sobre él. Entonces el apóstol le dio la forma apropiada de sanas palabras que debía de enseñar; y ahora le dice que le encargue esas palabras a hombres fieles de la misma forma en que le fueron encargadas a él. Cuando Timoteo buscara a aquellos sobre los cuales verter doctrina Apostólica y práctica, debía buscar la cualidad de la fidelidad. No necesitaba encontrar hombres listos, hombres populares, hombres fuertes, hombres fáciles, hombres perfectos, ni hombres apuestos; Pablo le dijo que buscara a hombres fieles. Que sean idóneos para enseñar también a otros: Esta labor de entrenar líderes era tan importante que no podía limitarse a Timoteo solamente. Timoteo debía tomar la actitud de un soldado que espera sufrir penalidades por su causa. Ningún verdadero soldado – o cuando menos ningún buen soldado – renunció simplemente porque le llegó sufrimiento. De la misma manera, si un creyente no está dispuesto a soportar penalidades, nunca lograrán mucho para Jesucristo. Un soldado tiene que renunciar a muchas cosas. Algunas de ellas son cosas malas (orgullo, independencia, voluntad propia), y algunas de ellas son cosas buenas (su hogar, su familia). Sin embargo, si un soldado no está dispuesto a renunciar a estas cosas, no es realmente un soldado.

Timoteo tenía que luchar como atleta: Pablo a menudo se basó en el mundo de los atletas para ilustrar a la vida cristiana, mencionando pista y obstáculos. Un atleta no puede modificar ni inventar las reglas a su antojo; debe competir legítimamente si quiere recibir la corona. Es posible caer en el error de pensar que podemos hacer nuestras propias reglas para nuestra vida cristiana. Para algunas personas, su arreglo especial va más o menos así: “Sé que esto es pecado, pero Dios entiende, así que seguiré adelante con este pecado.” Esto va en contra de la actitud de un atleta que debe competir legítimamente

El labrador: Pablo hace énfasis en el hecho de que los labradores trabajan primero. De la misma forma, todos los que sirven al Señor deben trabajar duro. A diferencia del soldado y el atleta, no hay nada glamoroso acerca del trabajo que hace un labrador. A menudo es tedioso, aburrido y poco emocionante. El mejor labrador de la nación no es una celebridad. Si no que debe trabajar igual de duro. Dios no tiene lugar para ministros flojos. Si usted no trabajará duro, deje el ministerio. Si usted solo trabajará duro si está en el centro de la atención, entonces deje que Dios cambie su corazón. Cuando Timoteo tenía alimento espiritual para dar a la congregación, debía comer de él primero. Si él no estaba siendo alimentado de la Palabra de Dios, no podía realmente alimentar a otros.

Dios es fiel para darnos entendimiento en todas estas cosas, y será fiel para darnos gracia para ser fuertes. Dios da esto y nosotros debemos recibirlo. Pablo no dio esta advertencia porque fuera algo que Timoteo pudiera olvidar con facilidad. Lo dijo porque Timoteo necesitaba que le recordaran que mantuviera esto como la prioridad de su mensaje. Timoteo necesitaba mantener el hecho de que Jesús era el Mesías de Israel – el linaje de David –como la prioridad de su mensaje. Resucitado de los muertos: Este es el gran acontecimiento, la gran credencial de autenticidad de Cristo Jesús – Su resurrección de los muertos. Jesús era completamente hombre; resucitado de los muertos significa que Jesús era completamente Dios. Para Pablo, era esencial que Timoteo recordará y enseñara la verdad acerca de quién era Jesús. Recuerde que la palabra evangelio significa: “buenas noticias.” Para Pablo, las mejores noticias no eran sobre el dinero, más amor, mejor posición, o más cosas. Las buenas noticias eran sobre una relación real con Dios a través de la obra terminada de Jesús en la cruz

Fue alrededor de esta época que un terrible fuego destruyó una buena parte de Roma, un fuego que se dice que fue provocado por el emperador Nerón como el primer paso para su propio y peculiar programa de renovación urbana. El fuego destruyó muchos de los barrios pobres y cuando estos se amotinaron, Nerón culpó a los cristianos. Entonces arrestó a muchos de ellos – tal vez incluyendo a Pablo. La muñeca de Pablo estaba encadenada en el momento en que escribió esto. Sin embargo, él entendió que ellos podían encadenarlo a él, pero nunca podrían encadenar a la palabra de Dios. Ningún gobierno, ni autoridades religiosas, ni científicos, ni filósofos ni quemadores de libros han sido capaces de detener la obra de la Palabra de Dios. Sin embargo, si hay algún sentido en el que la palabra pueda ser atada, es cuando es abandonada por sus mismos amigos. Cuando los púlpitos suenan más como libros de autoayuda que como aquellos que proclaman la palabra de Dios; cuando la Escritura es usada moderadamente como condimento en un mensaje, en vez de ser el núcleo de este, los pastores mismos están poniendo una cadena alrededor de la Biblia.

La vida de Pablo no fue solamente usada para rescatar a personas para Jesús, sino también para verlas crecer y volverse completos en su relación con Él. La idea de la gloria eterna es difícil de comprender para nosotros. La Biblia nos dice que es una gloria que le pertenece al pueblo de Dios en la eternidad que es más grande que cualquier gloria terrenal. La Gloria eterna vale mucho más que la gloria terrenal. Sabemos lo que es tener un canto de adoración en nuestra mente, uno que expresa nuestro corazón. Aquí Pablo citó un himno cristiano antiguo conocido entre los cristianos de su época. La canción comienza con una promesa de resurrección para aquellos que han muerto con Jesús. También le asegura al creyente fiel una recompensa eterna. Este principio nos asegura que vale la pena soportar las pruebas y dificultades presentes. La recompensa es más grande que lo que uno pudiera ganar al rendirse. ¡Reinaremos con él! La canción advierte a que aquellos que niegan a Jesús que también serán negados. Por la doctrina o manera de vivir, uno pudiera negar quién es Jesús, negar lo que ha hecho por nosotros, o negar lo que nos ordena hacer. Cuando un cristiano, en los días del antiguo imperio Romano, recibía órdenes de dar dinero para la construcción de un templo pagano, se negaba, y aunque era anciano; lo desvestían, y dejándolo prácticamente desnudo, le cortaban todo el cuerpo con lanzas y cuchillos. Empezaban a sentirse mal por él, así que le decían, “solo da un dólar para la construcción del templo.” Pero él seguía sin querer. Así que se le untaba miel, y mientras sus heridas aún sangraban, le echaban abejas y avispas las cuales le picaban hasta matarlo. Él podía morir, pero no podía negar a su Señor. El Señor puede darle a usted la misma fuerza para vivir para Él, incluso como este hombre que murió por Él.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.