Pablo sabía que el éxito de su ministerio en cierta medida dependía de las oraciones del pueblo de Dios. Usted no sabe de cuánta ayuda son los siervos de Dios por la oración de su gente. El hombre más fuerte de Israel será el mejor por las oraciones de los débiles santos en Sion. La gran preocupación de Pablo- el primer motivo de oración que le dio a los Cristianos Tesalonicenses – fue que la palabra de Dios fuera libre para hacer su obra en otros, incluso como lo había hecho entre los mismos Tesalonicenses. Estos hombres eran los que querían estorbar la obra del evangelio. Pablo quería que Dios los librara de tales hombres o que los transformara en hombres razonables y consagrados. Incluso si no todos los hombres tienen fe, fiel es el Señor. Esta era la base de la confianza de Pablo en la capacidad de Dios de afirmarnos y guardarnos de todo mal. Pablo también estaba confiado (en el Señor) respecto de los mismos Tesalonicenses, en que seguirían adelante y serían obedientes a la palabra de Dios. Esto muestra que el trabajo de Dios de afirmarnos y guardarnos está hecho, en parte, a través de su llamado a nuestra voluntad para obedecer su Palabra. Dios no derrama solamente madurez y estabilidad sobre nosotros. El trabaja en nosotros a través de nuestra cooperación con su voluntad. Acercándose a este final, Pablo sabiamente oró por amor y paciencia (resistencia) para los cristianos Tesalonicenses. Estas eran dos cualidades esenciales para el tipo de estabilidad espiritual y fortaleza que los Tesalonicenses necesitaban.

Pablo definió a los que andan desordenadamente como los que no andan según la enseñanza (El ejemplo de enseñanza y de vida) que Pablo y los apóstoles les habían dado. Las iglesias nunca deben alejarse de alguien porque falle conforme a las tradiciones o enseñanzas del hombre. La única norma a sostener es la enseñanza y la tradición apostólica. Pablo ya le había dicho a los Tesalonicenses que amonestaran a los ociosos. Aparentemente, el problema aún persistía en cierta medida, así que les dijo que ahora disciplinaran a los ociosos en cuestión. El propósito de alejarse de estos desobedientes no era precisamente un castigo, sino más bien simplemente negarle a estos desobedientes la ayuda y el consuelo de la comunión del cuerpo de Cristo hasta que se arrepientan. Los ponía fuera de la iglesia y dentro del “dominio” de Satanás (el mundo) con la esperanza de que extrañaran tanto la comunión de la iglesia que se arrepentiría de su desobediencia.

Pablo era un ejemplo excelente entre los Tesalonicenses, en que trabajaba duro para proveer para sus propias necesidades. Esto no era debido a que los apóstoles como Pablo no tuvieran derecho a pedir apoyo. Más bien, era porque quería dar un buen ejemplo de trabajo arduo y quería probar que cualquier acusación de que él predicaba el evangelio por ganancia personal era equivocada. Sencillamente explicado, Pablo dice que si alguien no quiere trabajar (a diferencia de no poder trabajar), tampoco coma. El plan de Dios es proveer para nuestras necesidades a través de nuestro trabajo. Como Dios es capaz de proveer a través de nuestras necesidades de cualquier forma imaginable, significa algo el que haya escogido (en su mayor parte) satisfacer nuestras necesidades a través del trabajo. Esto es parte del carácter de Dios, porque Él es un Dios ocupado y siempre está trabajando.

La ociosidad de algunos se había convertido en una fuente de pecado. No era solamente por el trabajo que no hacían, sino también por el daño que sí hacían con su tiempo de ocio (sino entremetiéndose en lo ajeno). La idea es algo como “entrometidos que no hacen nada.” Con autoridad, por nuestro Señor Jesucristo, Pablo ordenó a estos entrometidos que trabajaran, que dejaran de entrometerse en los asuntos de los demás (sosegadamente) y que proveyeran para sus propias necesidades (coman su propio pan) en vez de esperar que otros cristianos proveyeran para ellos. No os canséis de hacer bien: Estas eran unas palabras propias de aliento para los que estaban trabajando como debían. Pocas cosas son tan desgastantes como ver a otros tomar ventaja de la generosidad cristiana. Pero nunca debemos dejar a las manipulaciones de algunos desanimarnos de hacer el bien a los que realmente lo necesitan.

Pablo termina con la idea que introdujo en 2 de Tesalonicenses 3:6. Aquí, él explica lo que significa alejarse de un hermano como se mencionó anteriormente. Alejarse significa a ése señaladlo, y no os juntéis con él, con el propósito de provocar que se avergüence. Sin embargo, el propósito no es hacerlo un enemigo de la iglesia, sino que, a través de la dureza del alejamiento de la comunión, advertirle y amonestarlo como a un hermano en pecado. Finalmente, La bendición de Pablo de paz (en toda manera) era apropiada para esta iglesia que estaba experimentando tanto persecución como tribulación. Es la presencia del Señor de paz lo que les garantizará esta paz. Como era su costumbre, Pablo mismo escribió las palabras finales de la epístola con su propia mano. Esto era una demostración personal de afecto, y una evidencia de que la carta era auténtica (que es el signo en toda carta mía). Para Pablo, la gracia de Dios era el inicio y el final de la vida cristiana. Era apropiado que esta carta – y la mayoría – de sus cartas iniciaran y terminaran con la mención de la gracia.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.