Pablo viajo con estos hombres y justo ellos contribuyeron para esta carta. Aunque el nombre de Pablo aparece en primer lugar, tanto Silvano y Timoteo fueron sus compañeros de confianza. Pablo había fundado esta iglesia en Tesalónica en su segundo viaje misionero. Pero la iglesia que dejó atrás estaba viva y activa. La profunda preocupación que Pablo tenía por esta joven iglesia; la cual tuvo que abandonar de repente, impulsó esta carta, seguida después de la 1 carta. Pablo llevó su acostumbrado saludo a los cristianos de Tesalónica, saludarlos en la gracia y la paz de Dios Padre. El griego deja claro que el Padre y Cristo son una sola fuente.
Para Pablo, el dar gracias por la gran obra de Dios era una obligación y era digno, de la obra que Dios hizo en ellos. Pablo da gracias a Dios por que estaban: Creciendo en Fe, abundando en amor, en paciencia y en fin, en todo. Esta fe y amor, prosperando en medio de persecuciones y tribulaciones, hicieron a Pablo gloriarse de ellos con otras Iglesias. La idea es que a pesar de que era inusual para alguien que plantó una iglesia gloriarse de su éxito y salud, Pablo estaba tan impresionado por lo que Dios estaba haciendo entre los tesalonicenses que incluso él se tomó la libertad de gloriarse en esa obra.
El juicio justo de Dios fue un trabajo entre los tesalonicenses, que comienza en la casa de Dios, y la purificación de ellos, como seguidores de Jesús. Nosotros usualmente pensamos que Dios está ausente cuando sufrimos, y nuestro sufrimiento nos lleva a cuestionar el juicio justo de Dios. Pablo tomó exactamente la posición contraria al insistir que su sufrimiento fue evidencia del juicio justo de Dios. Donde el sufrimiento se combina con la resistencia justa, la obra de Dios se lleva a cabo. Los fuegos de la persecución y la tribulación fueron como el fuego purificador de un refinador, quemando la escoria del oro, dando a luz un metal puro y precioso.
Mucha gente cuestiona la justicia del juicio de Dios. Ellos creen que el amor de Dios y su juicio se contradicen entre sí. Pero el juicio de Dios se basa en el gran principio espiritual que es justo delante de Dios pagar a esos que hacen mal. Puesto que Dios es justo, El pagara a todo mal, y todo va a ser juzgado y contabilizado ya sea en la cruz o en el infierno. El juicio de Dios significa que no existe nada poco importante en mi vida. Todo está bajo la mirada de un Dios al que debo responder. Dios también fue mostrado como justo cuando esos; quienes persiguieron a los Tesalonicenses, fueron pagados con tribulación de acuerdo a sus obras malvadas. Ellos probablemente creyeron que hicieron a Dios un favor cuando persiguieron a los cristianos, pero la justicia de Dios les pagaría y no los recompensaría. La tribulación sobre estos perseguidores del pueblo de Dios no es como un fuego purificador. Es como el fuego de un puro y santo juicio.
Los Tesalonicenses cristianos fueron perseguidos y tuvieron tribulación; y Dios lo usó para Su Gloria. Pero el tiempo de persecución no duraría. Un día de reposo es prometido para cada creyente. En cambio, llama de fuego es lo que el día del juicio será para aquellos que persiguieron a los tesalonicenses. No es el fuego que hace que el infierno sea lo que es. En el horno de fuego, los tres jóvenes judíos estaban completamente cómodos, siempre y cuando el Señor estaba con ellos en el fuego. Lo que realmente caracteriza al infierno es que ahí las personas no están en la presencia del Señor, en el sentido de ser separados de cualquier cosa buena o bendecida en la presencia de Dios.
No es incorrecto que Dios tome venganza, entendemos esto cuando entendemos lo que significa la palabra en el idioma griego antiguo. “La palabra traducida como “venganza” no tiene asociaciones de carácter vengativo. Se trata de un compuesto a base de la misma raíz que la palabra traducida como “justo” en los versículos. 5, 6, y tiene la idea de una administración firme de la justicia inquebrantable. La idea es la aplicación de una justicia plena al infractor, Nada más y nada menos.
La diferencia entre uno destinado para el juicio y uno destinado a la gloria, es la creencia en el mensaje que Pablo predicó; el sencillo evangelio de Jesucristo. Pablo sabía lo que era ser transformado de perseguidor a perseguido. Él creía en el testimonio del Evangelio de Jesucristo, y que cambió su vida. Puesto que los cristianos tesalonicenses estaban en medio de la persecución y la tribulación, ellos necesitaban oración. Aquí, Pablo les aseguró que él y sus asociados oraban siempre por ellos. Dios da a los cristianos un gran llamado, que se menciona en la frase anterior. El llamado es para verle glorificado en nosotros, en su venida. Pablo ora acertadamente que los tesalonicenses sean tenidos por dignos de su llamamiento, y muestre las formas de cumplir con este llamado. La gracia de nuestro Dios y el Señor Jesucristo: Esta gran obra de la vida digna de su llamado sólo puede ocurrir de acuerdo con la gracia de Dios. Sucede con su poder, su favor, y la aceptación en el trabajo en nosotros, moviéndose a lo largo de nuestra voluntad y cooperación.
Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse
