[fusion_builder_container type=”flex” hundred_percent=”no” equal_height_columns=”no” menu_anchor=”” hide_on_mobile=”small-visibility,medium-visibility,large-visibility” class=”” id=”” background_color=”” background_image=”” background_position=”center center” background_repeat=”no-repeat” fade=”no” background_parallax=”none” parallax_speed=”0.3″ video_mp4=”” video_webm=”” video_ogv=”” video_url=”” video_aspect_ratio=”16:9″ video_loop=”yes” video_mute=”yes” overlay_color=”” video_preview_image=”” border_color=”” border_style=”solid” padding_top=”” padding_bottom=”” padding_left=”” padding_right=””][fusion_builder_row][fusion_builder_column type=”1_1″ layout=”1_1″ background_position=”left top” background_color=”” border_color=”” border_style=”solid” border_position=”all” spacing=”yes” background_image=”” background_repeat=”no-repeat” padding_top=”” padding_right=”” padding_bottom=”” padding_left=”” margin_top=”0px” margin_bottom=”0px” class=”” id=”” animation_type=”” animation_speed=”0.3″ animation_direction=”left” hide_on_mobile=”small-visibility,medium-visibility,large-visibility” center_content=”no” last=”true” min_height=”” hover_type=”none” link=”” border_sizes_top=”” border_sizes_bottom=”” border_sizes_left=”” border_sizes_right=”” first=”true”][fusion_audio src=”https://house.life.cr/wp-content/uploads/2023/05/Mi-tiempo-con-Dios-8-de-mayo.mp3″ loop=”off” autoplay=”off” preload=”none” margin_top=”” margin_right=”” margin_bottom=”” margin_left=”” hide_on_mobile=”small-visibility,medium-visibility,large-visibility” class=”” id=”” background_color=”” hue=”” saturation=”” lightness=”” alpha=”” controls_color_scheme=”” progress_color=”” max_width=”” border_size=”” border_color=”” border_radius_top_left=”” border_radius_top_right=”” border_radius_bottom_right=”” border_radius_bottom_left=”” box_shadow=”no” box_shadow_vertical=”” box_shadow_horizontal=”” box_shadow_blur=”0″ box_shadow_spread=”0″ box_shadow_color=”” animation_type=”” animation_direction=”left” animation_color=”” animation_speed=”0.3″ animation_delay=”0″ animation_offset=”” /][fusion_text]
David sabía bien que Absalón era un hombre despiadado que valoraba más el poder que la moral. No quería que la ciudad de Jerusalén se convirtiera en un campo de batalla, así que huyó de la ciudad. Aquí el escritor quiso hacer hincapié en que David era el rey, pese a la traición de Absalón.
El Rey pensó- y tenía razones para pensar – que estas diez mujeres podrían quedarse atrás sin peligro. Sintió que necesitaba a alguien que se ocupara de la casa. Tristemente, esto también nos dice que David tenía por lo menos diez concubinas. Una concubina era esencialmente una amante legal. Además de las muchas esposas de David, esto muestra que David era un hombre que a veces complacía sus pasiones en lugar de restringirlas de una manera piadosa.
Los cereteos y peleteos conformaban la guardia personal de David. Los geteos lo seguían fielmente desde el tiempo en el que vivió entre los filisteos; que habían venido a pie desde Gat. Estos hombres que habían sido fieles a David antes de que se volviera exitoso, también se quedaron con él después de que el éxito parecía desvanecerse. Es increíble que, en este momento tan significativo en los últimos tiempos de su reinado, extranjeros apoyaran a David. Es aún más increíble – y trágico – que sus propios compatriotas y su propia familia no estuvieran por ningún lado. Mientras David veía a esta procesión dejar Jerusalén, alejándose para ponerse a salvo, se sentía muy dolido. Esto se reflejó en el Salmo que David escribió durante este tiempo. Mi corazón está dolorido dentro de mí, Y terrores de muerte sobre mí han caído. Temor y temblor vinieron sobre mí, Y terror me ha cubierto. Y dije: ¡Quién me diese alas como de paloma! Volaría yo, y descansaría. Ciertamente huiría lejos; Moraría en el desierto. Me apresuraría a escapar del viento borrascoso, de la tempestad. Salmo 55: 4-8 Mientras David observaba la procesión de sus fieles seguidores, Itai geteo llamó su atención. David no podía entender por qué este extranjero recién llegado se arriesgaba a tener una lealtad tan abierta hacia él.
Al llamar rey a Absalón, David mostró que no pensaba aferrarse al trono. En ese momento parecía que Absalón triunfaría, así que David lo llamó el rey y lo dejó en manos de Jehová. Itai se refirió a David, no a Absalón. David le dijo a Itai, “quédate con el rey”. Itai le respondió, “Eso es exactamente lo que pienso hacer – tú eres el rey”. Itai fue leal a David cuando parecía algo seguro que le costaría algo. La verdadera lealtad no se demuestra hasta que es probable que ser leal cueste algo. Recordemos, mientras más rebeldes haya, más necesidad hay de que seamos notoriamente leales a nuestro Rey.
Aprendemos mucho de la demostración de lealtad de Itai; lo hizo cuando David estaba caído, decisivamente, voluntariamente, habiendo venido recientemente a David, públicamente y sabiendo que el destino de David sería su destino. Debemos determinar que dondequiera que esté Jesús, nosotros también estaremos. Él vive en los cielos, también lo haremos nosotros. Él está con Su iglesia, nosotros también. Él está ocupado en su obra, nosotros también. Él está con los niños, nosotros también.
Muchos años atrás, David dejó la seguridad del palacio de Saúl para vivir como fugitivo. Esos años en el desierto prepararon a David para ser rey. Dios envió a David al desierto para continuar con el mismo trabajo en su vida.
Spurgeon dijo: “¡Ah! No nos gusta pasar por Cedrón. Cuando se trata de apuros, ¡cómo luchamos contra el sufrimiento y especialmente contra el deshonor y la calumnia. Cuántos había que habrían ido en peregrinaje, pero el Señor Vergüenza demostró ser demasiado para ellos; No pudieron ir sobre el arroyo negro de Cedrón, no pudieron soportar nada por el Señor de la Gloria, sino que incluso se volvieron atrás”.
Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse.
[/fusion_text][/fusion_builder_column][/fusion_builder_row][/fusion_builder_container]
