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Aquí quedo revelado que la atracción que Amnón sentía por Tamar era lujuria, no amor. Amnón se sentía atraído por Tamar por lo que podía obtener de ella, no porque se interesara por ella. En muchas relaciones lujuriosas hay una combinación de amor y lujuria, pero en la atracción de Amnón solo había lujuria. En su lujuria obsesiva, simplemente siguió el ejemplo de su padre David. David nunca fue dominado de esta manera por su lujuria, pero fue señalado en la misma dirección. Los múltiples matrimonios de David y su adulterio con Betsabé mostraron esta misma dirección. Frecuentemente así es como la maldad de los padres es pasada sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación (Éxodo 20:5). Un hijo a menudo reflejará la conducta pecaminosa de su padre y a menudo irá más allá en la dirección de pecado a la que apuntaban sus padres.

Tamar fue para Amnón simplemente el recordatorio de su perverso pecado. Quería que todo recordatorio de su pecado desapareciera. Lo que Amnón le hizo a Tamar estuvo mal, pero aun así podía de alguna manera redimir la situación casándose con ella o pagando su dote como virgen según Éxodo 22:16-17. El pago era para compensar el hecho de que Tamar tenía menos probabilidades de casarse porque ya no era virgen.

La idea detrás de la frase vestido de diversos colores es que era una túnica que se extendía hasta las muñecas y los tobillos, en lugar de una más corta. Era una prenda de privilegio y estatus que mostraba que la persona no tenía que trabajar mucho. Tamar merecía un mejor trato como israelita, como familia, como hermana y aún más como princesa. A pesar de todo esto, Amnón la trató despechadamente. Tamar trató esto correctamente como una calamidad y no escondió la verdad del terrible crimen que se cometió contra ella. No le dio lugar a la voz de la vergüenza que le decía, “Esto ha sido de alguna manera tu culpa”. Amnón probablemente pensó que había ocultado su crimen. Sin embargo, para Absalón era tan obvio que supo de inmediato que Amnón era el responsable. Parte de la ceguera de la lujuria lleva al hombre o la mujer lujuriosa a creer que sus acciones no son evidentes para los demás. Amnón fue engañado por esta ceguera de la lujuria. Tamar no fue con su padre porque sabía que el tendía a ser indulgente con sus hijos y excusaba toda clase de maldad en ellos.

David tenía razón en estar enojado, pero no hizo nada para proteger a Tamar ni para corregir a Amnón. Puede ser que David fuera consciente de su propia culpa en un asunto similar y, por lo tanto, sintiera una falta de autoridad moral para disciplinar a su propio hijo. Si este fue el caso, fue un grave error de cálculo por parte de David. Pudo haberle dicho a Amnón: Sé el mal que resulta cuando no reprimimos nuestros deseos y afectos. Esto es algo que debes abordar y conquistar con la fuerza de Dios. ¿Por qué no al menos lo reprendió duramente por este hecho atroz? Dicen que un hombre nunca escucha su propia voz hasta que le llega del fonógrafo. Ciertamente, un hombre nunca ve lo peor de sí mismo hasta que reaparece en su hijo.

Absalón se lo tomó con calma. Su naturaleza tortuosa preparaba el escenario para una futura venganza. No hay nada más peligroso para confiar que la hermosa apariencia de un corazón enconado. Pasaron dos años, pero Absalón no dejó de tramar la venganza del pecado de Amnón contra Tamar. La esquila de ovejas era un tiempo de celebración y era natural que Absalón tuviera un gran banquete e invitara a Amnón y a todos los hijos del rey. Absalón mostró algo de la misma astucia que vimos en Amnón. Le pidió a David que permitiera a Amnón y a todos los hijos del rey ir al banquete. Esto hizo que David fuera en parte responsable de su reunión, al igual que Amnón consiguió que David permitiera que Tamar lo visitara con comida. Como un astuto asesino, Absalón esperó a que Amnón estuviera relajado y vulnerable. Amnón probablemente llegó al banquete nervioso por tener que estar con Absalón, pero después de unas copas de vino se relajó. En ese momento, Absalón dio la orden “Herid a Amnón” y lo asesinaron.

Dios le prometió a David que no se apartará jamás de tu casa la espada en juicio por su pecado. Esto definitivamente es un cumplimiento parcial de esta promesa. Así como David cometió adulterio, emborrachó a Urías y luego lo asesinó: así Amnón cometió incesto, fue emborrachado y entonces asesinado.

Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse.

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