Era inusual para los reyes de Judá hacer visitas a otros reinos; generalmente, se quedaban dentro de los límites de la tierra prometida. Sin embargo, esto fue más que una visita, este fue un acto oficial de sumisión de Acaz para con Tiglat-pileser, rey de Asiria. Usando el diseño enviado por Acaz, Urías imitó el altar pagano en Damasco y lo tuvo listo para el tiempo en el que el rey Acaz regresara de la capital siria. Él hizo esto tanto para complacer a su nuevo señor, Tiglat-Pileser, como para incorporar las nuevas tendencias en diseños de altares en la adoración nacional de Judá. 2 Crónicas 28:23 explica por qué el rey Acaz se sintió atraído por la adoración que vio en Damasco. Esto explica por qué muchas iglesias en la actualidad ponen su confianza en herramientas, técnicas, y principios de éxito terrenal: piensan que los dioses de Damasco les darán la victoria. Esta introducción al altar de un santuario pagano en el templo santo de Jerusalén nos recuerda los muchos ritos en las observancias religiosas modernas que han sido tomados del paganismo, y nos advierte que la iglesia no tiene derecho de ir al mundo e imitar sus métodos y principios.

Claro, Acaz lleva la mayor parte de la culpa en este asunto, pero el sumo sacerdote Urías también cargaba una culpa significativa en el reemplazo del altar de Jehová con este de diseño pagano. Curiosamente, Isaías 8 llama a Urías el sacerdote un “testigo fiel”. Al parecer, él fue un hombre fiel y bueno que después hizo concesiones. La corrupción del rey Acaz se extendió a otros líderes en Judá. Acaz sirvió como sacerdote en el altar de su propio diseño. Como él creó su propio lugar de adoración, también tenía sentido que ignorara la orden de Dios de que un rey no debía servir como sacerdote. El abuelo de Acaz; Uzías, se atrevió a entrar al templo y servir a Dios como sacerdote. Sin embargo, por lo menos Uzías adoró falsamente al Dios verdadero. Acaz adoró falsamente a un dios falso de su propia creación. Uzías por hacer eso fue afligido con lepra; pero Acaz de una enfermedad mucho peor, de una dureza de corazón incurable.

Acaz experimentó tratando de suministrar a la religión de Judá nueva vida. Parecía haber sido atraído hacia los elementos más sensacionalistas de las religiones paganas a su alrededor. Como los atenienses en Hechos 17 que “empleaban su tiempo en nada más que decir o escuchar algo nuevo”, Acaz era adicto al encanto de lo sensacional. Urías no solo le permitió a Acaz hacer esto; él participó en sus planes perversos e idólatras. Esto es un dramático contraste con los sacerdotes de los días del rey Uzías, que hicieron todo lo posible por refrenar la locura del rey. Los líderes políticos corruptos casi siempre han sido capaces de encontrar líderes religiosos corruptos que los ayuden. Todos estos cambios se dice que fueron hechos “delante del rostro del rey de Asiria”, tal vez “debido a” la instalación de una estatua real extranjera. La mayoría interpreta estas acciones como llevadas a cabo por condescendencia con el rey de Asiria, pero esa no es la única interpretación posible”.

Acaz no podía traer sus innovaciones paganas y corruptas sin también remover lo que había antes en el templo. Este fue un intercambio impío, en el que se quitó lo bueno y se instauró lo malo, lo que incluía el pasadizo de afuera, el del rey, construido en los días de su padre, el rey Jotam. Todas estas cosas sirvieron para desalentar la adoración al Dios verdadero en el templo de Dios. Durante estos cambios, Acaz cerró la operación en el templo y estableció pequeños altares paganos alrededor de todo Judá. La apropiación de Acaz de los paneles y las bases del mobiliario sagrado no parece ser con el propósito de enviar otro obsequio a Tiglat-pileser, sino más bien para restarle su importancia dentro de los servicios de adoración. Tal vez, planeaba reusarlos de otra forma decorativa. De cualquier manera, la muerte lo alcanzó antes de que su atención pudiera dirigirse a ellos. Estos son mencionados entre los múltiples objetos que fueron llevados después en el despojo de Jerusalén por parte de Babilonia.

El altar de bronce parece haber ofendido su ojo estético; por lo que fue relegado a un lugar de relativa oscuridad en el lado norte de su propio sustituto extranjero. Recordemos que todo esto se llevó a cabo en el templo que Salomón edificó para Jehová. La simple locación no hacía que la adoración fuera verdadera. Algunas veces los ídolos son adorados en una casa que alguna vez estuvo dedicada al Dios verdadero. Parecería como si la luz de la verdad estuviera totalmente extinta. Sin embargo, no era así, porque es probable que durante los reinados completos de Jotam y Acaz, Isaías estuviera pronunciando su mensaje; y durante el reinado de Acaz, Miqueas también estuvo entregando la palabra de Dios.

Así terminó el reinado del tal vez peor rey de la historia de Judá. Miqueas —quien profetizó durante el reinado de Acaz— describe al hombre que completa la maldad con sus manos. La idea es que el hombre persigue el mal con todas sus fuerzas, con sus manos. Él, ciertamente, pudo haber tenido en mente al rey Acaz. Acaz era un hombre con sentido del estilo artístico, parecía haber estado impresionado con la tecnología, pues aparentemente introdujo la innovación babilónica del reloj solar en Jerusalén. La clave es que Acaz no tenía relación con Dios. Él estaba interesado en las cosas espirituales, e incluso hizo grandes sacrificios espirituales. Sin embargo, destruyó la conexión que su padre Jotam hizo entre el palacio y el templo, y esto fue una ilustración de su arruinada relación con Dios. Para Acaz, no fue suficiente tener un interés espiritual y todas las ventajas ya mencionadas.

Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse.