Pedro acaba de escribir de la promesa de la entrada a el reino eterno de Dios. Porque la llegada a ese reino es tan importante, es útil y necesario que Pedro nos recuerda siempre de los fundamentos de la vida cristiana. A pesar de que sus lectores sabían la verdad, a la vista de lo que estaba en juego – su destino eterno – vale la pena repasar estas cosas una y otra vez. Por esta razón, los cristianos nunca se deberían de cansar de escuchar los básicos de la vida cristiana. Debemos de regocijarnos cada vez que Jesucristo, Su evangelio y Su plan para nuestras vidas son predicados. “Confirmados” es la misma palabra traducida en Lucas 22: 32 como “fortalecido”, cuando Jesús le dijo a Pedro “tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos.” Aquí, Pedro cumplió con la orden de Jesús. Él nos confirmará y fortalecerá al recordarnos de los básicos de la vida cristiana.

Pedro no consideraba a su cuerpo como algo más que una tienda, un lugar temporal en donde vivir. Las tiendas se deben de cuidar, pero no invertirías mucho para arreglarla. Tú guardarías tus recursos para algo más permanente en donde vivir. Nuestro lugar permanente en donde vivir es el cielo, y deberíamos de invertir más en el cielo que en nuestras tiendas. ¿Cómo sabía Pedro que en breve debe de abandonar su cuerpo? Quizás fue porque Pedro simplemente estaba envejeciendo. Quizás porque el fuego de la persecución se estaba calentando más alrededor de él. La historia de la iglesia nos dice que Pedro si murió como mártir, como nuestro Señor Jesucristo le había declarado. Pedro puso este recordatorio en la carta, para que nosotros podamos tener el recordatorio constante aun después de su partida. Pedro declara solemnemente que el testimonio de los apóstoles – un testimonio por el cual soportaron tortura y dieron su vida – no fue basado en fábulas astutas ni con mentiras a medias, sino en testimonio ocular; ellos habiendo visto con sus propios ojos su majestad. Fábulas se traduce en el griego antiguo como “mythos”. Algunos piensan que el evangelio y el registro bíblico solo son mitos antiguos. Puede que admiren su poder como mitos, pero Pedro insiste con certeza que su mensaje no era un mito – era historia, visto por sus propios ojos. Podemos reconstruir con exactitud los acontecimientos históricos de los testimonios de aquellos que han visto con sus propios ojos, quienes deben de ser checados para asegurarse de que están diciendo la verdad. Los apóstoles y escritores del Nuevo Testamento han sido checados por siglos y se han encontrado veraces.

¿Cuándo vio Pedro la majestad de Jesús? Hubo muchas ocasiones, pero probablemente una sobresalió en su mente: la transfiguración de Jesús. En ella, Jesús fue trasformado en gloria ante ellos, no meramente cambiado en apariencia externa. El efecto fue muy llamativo; Jesús se hizo tan brillante en apariencia que era difícil ver a Jesús. Él brilló como el sol. En ella, el Padre habló desde el cielo para declarar Su aprobación y gozo en Dios el Hijo. Mientras Pedro escribía esto, sentimos que las palabras aun resonaban en sus oídos, porque en la transfiguración cometió el error de hacer a Jesús igual que a Moisés y Elías, quienes aparecieron junto con Él. Jesús le acababa de decir a Sus discípulos que Él tenía que ser crucificado y Sus seguidores también tenían que tomar su cruz y seguirlo. Sus discípulos necesitaban esta palabra de certeza para seguir confiando en Jesús, y necesitaban escuchar que Jesús aún agradaba al Padre, a pesar de que había dicho que sería crucificado.

Moisés y Elías aparecieron con Jesús por qué representaban a los que estaban atrapados con Dios. Ellos presentaron la Ley (Moisés) y los profetas (Elías). Moisés y Elías también se figuran juntos en la profecía con una fuerte conexión con los testigos de Apocalipsis 11. Fue increíble para Pedro y los discípulos el ver a Jesús transfigurado y glorioso. Fue increíble para ellos escuchar esta voz enviada del cielo. Sin embargo, la experiencia por sí misma no transformó sus vidas. Solo el nacer de nuevo por el Espíritu Santo lo hizo, dándoles audacia sin límites. La transfiguración fue increíble, pero era una experiencia pasajera hasta que nacieron de nuevo.

El cumplimiento de la palabra profética más segura es un testimonio seguro y confiable de la verdad de las Escrituras. Cuando consideramos el testimonio profético sobre Jesús, hacemos bien en estar atentos. Hay al menos 332 predicciones distintas en el Antiguo Testamento con referencia al Mesías que Jesús cumplió a la perfección. La combinación de esta evidencia junta, desde un punto de vista estadístico simple, es absolutamente abrumador. Con razón Pedro puede decir que la palabra es segura, y que es una antorcha que alumbra, es algo a lo que nos debemos de aferrar hasta que el día aclarezca y Jesús regrese. Aún en el tiempo de Pedro, los enemigos de Jesús distorsionaban las profecías del Antiguo Testamento, dándoles significados personales y bizarros para excluir a Jesús de su cumplimiento. Pero Pedro dice que la profecía no es de interpretación privada, sino que su significado es evidente y puede ser comprobado por otros.

Lejos de inventar el tema de sus propias predicciones, los profetas antiguos ni siquiera sabían el significado de lo que ellos mismos escribían. Ellos fueron más allá de sí mismos por la influencia del Espíritu Divino, y después de años estaban solos para descubrir el objeto de la profecía; y el cumplimiento era prueba absoluta de que era predicción de Dios y que no era invento privado. La palabra griega antigua que traduce “inspirado” tiene el sentido de llevado a lo largo, como un barco siendo llevado a lo lago por el viento o la corriente. Es como si los escritores de las Escrituras “elevaban sus velas” en cooperación mientras Dios y el Espíritu Santo los llevaban a lo largo de la dirección que Él deseaba.

Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse.