Pablo hizo un llamado a los esclavos a tener a sus amos por dignos de todo honor – ser trabajadores buenos y respetuosos con sus amos. Él hizo esto no como una forma de aprobación general a la institución de la esclavitud, sino para que Dios sea glorificado. Estos mismos principios aplican para nuestras ocupaciones en la actualidad. Cuando trabajamos duro y honramos a nuestros empleadores, esto glorifica a Dios. Pero cuando somos malos empleados y les faltamos al respeto a nuestros supervisores, provocamos vergüenza para el nombre de Cristo. Bajo este principio, los esclavos cristianos no eran libres de menospreciar a sus amos por esperar que ellos trabajaran duro. Al contrario, el esclavo debía estar aún más dedicado a trabajar porque servía a un hermano. Esta enseñanza era especialmente importante en el antiguo mundo, donde los esclavos eran tratados de forma muy diferente dependiendo del amo, y algunas veces había un racismo intenso y odio entre esclavos y amos.

Timoteo debía estar en guardia contra los que hacían mal uso de la palabra de Dios. Aquellos que reemplazan la clara enseñanza de la Palabra por un enfoque en profecías, visiones y experiencias espirituales que la gente pudiera afirmar tener. Ese era un gran peligro contra el cual Pablo advirtió a Timoteo. Algunas de las enseñanzas más peligrosas en la iglesia no se hacen desde el púlpito, sino de manera informal, en conversaciones privadas. Él advirtió a Timoteo contra de los que parecían tratar a la palabra de Dios más como a un juguete que como a un precioso regalo. Hay diferentes maneras en que las personas no se conforman a la verdad de la palabra de Dios. Algunos niegan, ignoran, se alejan y distorsionan la Palabra de Dios. El estudio Bíblico no es una búsqueda trivial; el tratar a la Biblia como un libro con información no útil es hacer mal uso de ella. Los que hacen mal uso de la Palabra de Dios podrán ser debatientes expertos en la doctrina que les apasiona en el momento, pero su deseo de estar debatiendo constantemente algún aspecto de la doctrina muestra su falta de disposición a recibir la verdad con humildad.

Pablo no está hablando sobre personas que hacen preguntas con un deseo genuino de aprender; sino de aquellos que hacen preguntas para iniciar una discusión principalmente para mostrar a otros lo listos que son. Envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas: Este es el fruto de las cuestiones y contiendas de esos que hacen mal uso de la Palabra de Dios. Su presencia en el cuerpo de la iglesia es la fuente de todo tipo de divisiones y descontentos; y aunque parezcan ser expertos en la Biblia, en realidad dañan a la iglesia de Dios. Por lo tanto, Pablo advirtió a Timoteo, “apártate de los tales.” A Timoteo se le dijo que deliberadamente no se asociara con esos que reciben o presentan el evangelio con este tipo de enfoque comercial.

Es cierto que la piedad es gran ganancia; pero solo cuando va acompañada de contentamiento. La palabra utilizada aquí como contentamiento es autarkeia. Por ella se referían a una completa autosuficiencia. Se referían a un estado de ánimo que era totalmente independiente de todas las cosas externas, y que contenía el secreto de la felicidad en sí misma. El contentamiento nunca viene de la posesión de cosas externas. Un bebe nace no solo sin un centavo, sino ni siquiera con un bolsillo en donde echar los centavos. Con la misma certeza, nada podremos sacar – La cosas que hacen rico a un hombre en este mundo no significan nada en el mundo venidero. Y sin duda nada podremos sacar: Un corazón con contentamiento empieza con ver nuestras posesiones y recursos desde una perspectiva eterna. Teniendo sustento y abrigo: Después de una perspectiva eterna, un corazón de contentamiento debe tener un corazón humilde – un corazón puede tener contentamiento con cosas simples. Significativamente, el deseo de riquezas es más peligroso que las riquezas mismas – y no son solamente los pobres los que desean ser ricos, son los ricos los que quieren ser más ricos. Este deseo de riquezas tienta a nuestro corazón y lo aleja de las riquezas eternas, y nos atrapa en una trampa de la cual pocos pueden escapar – siempre soñando con riquezas, y siempre poniendo nuestro corazón en ellas.

El querer enriquecerse solo puede ser realmente satisfecho en Jesucristo, y ser satisfecho con riquezas espirituales en vez de materiales. Todo lo demás se queda corto. El amor al dinero puede motivar a cualquier mal en esta tierra. No hay pecado que no pueda ser cometido por el bien del dinero. Este es el destino de los que viven en el amor al dinero. Nunca están satisfechos. Algunas veces nosotros deseamos la oportunidad de ver si las riquezas pueden satisfacernos, pero debemos confiar en la Palabra de Dios y en la experiencia de muchos. Así que estos estrangulan, ahogan, envenenan sus preciosas almas con beneficios, placeres, y preferencias, y muchas veces se encuentran con perdición y destrucción, esto es, con doble destrucción, temporal y eterna, como algunos exponen.” (Trapp)

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.