[fusion_builder_container type=”flex” hundred_percent=”no” equal_height_columns=”no” menu_anchor=”” hide_on_mobile=”small-visibility,medium-visibility,large-visibility” class=”” id=”” background_color=”” background_image=”” background_position=”center center” background_repeat=”no-repeat” fade=”no” background_parallax=”none” parallax_speed=”0.3″ video_mp4=”” video_webm=”” video_ogv=”” video_url=”” video_aspect_ratio=”16:9″ video_loop=”yes” video_mute=”yes” overlay_color=”” video_preview_image=”” border_color=”” border_style=”solid” padding_top=”” padding_bottom=”” padding_left=”” padding_right=””][fusion_builder_row][fusion_builder_column type=”1_1″ layout=”1_1″ background_position=”left top” background_color=”” border_color=”” border_style=”solid” border_position=”all” spacing=”yes” background_image=”” background_repeat=”no-repeat” padding_top=”” padding_right=”” padding_bottom=”” padding_left=”” margin_top=”0px” margin_bottom=”0px” class=”” id=”” animation_type=”” animation_speed=”0.3″ animation_direction=”left” hide_on_mobile=”small-visibility,medium-visibility,large-visibility” center_content=”no” last=”true” min_height=”” hover_type=”none” link=”” border_sizes_top=”” border_sizes_bottom=”” border_sizes_left=”” border_sizes_right=”” first=”true”][fusion_audio src=”https://house.life.cr/wp-content/uploads/2023/02/Mi-tiempo-con-Dios-1-de-febrero.mp3″ loop=”off” autoplay=”off” preload=”none” margin_top=”” margin_right=”” margin_bottom=”” margin_left=”” hide_on_mobile=”small-visibility,medium-visibility,large-visibility” class=”” id=”” background_color=”” hue=”” saturation=”” lightness=”” alpha=”” controls_color_scheme=”” progress_color=”” max_width=”” border_size=”” border_color=”” border_radius_top_left=”” border_radius_top_right=”” border_radius_bottom_right=”” border_radius_bottom_left=”” box_shadow=”no” box_shadow_vertical=”” box_shadow_horizontal=”” box_shadow_blur=”0″ box_shadow_spread=”0″ box_shadow_color=”” animation_type=”” animation_direction=”left” animation_color=”” animation_speed=”0.3″ animation_delay=”0″ animation_offset=”” /][fusion_text]
Cuando los filisteos recién capturaron el arca del pacto, pensaron que era una gran victoria, pero a medida que pasaba el tiempo, los filisteos comenzaron a considerar el arca como una carga, no como un trofeo. ¿Por qué la conservaron durante siete meses? Porque eran reacios a renunciar a tan maravilloso “trofeo” de lo que al principio consideraron una gran victoria sobre el Dios de Israel. Puede pasar un largo tiempo antes de que nos demos cuenta de la futilidad de resistir a Dios. Los sacerdotes filisteos tuvieron el suficiente sentido común como para saber que ofendieron a Jehová Dios. Por lo tanto, sabían que debían hacer algo para expresar su pena y arrepentimiento delante de Jehová. La ofrenda específica reconoce que fue Jehová quien trajo la plaga sobre los filisteos. Ellos dijeron, “Sabemos que estas plagas no fueron accidentes. Sabemos que Jehová Dios de Israel las ha causado. Nos disculpamos con Jehová Dios y le pedimos que aparte su ira”.
Algunos piensan que los tumores fueron el resultado de la peste bubónica, propagada por las ratas. Otros piensan que las ratas fueron parte de otra plaga o calamidad mencionada en 1 de Samuel 5:11: Porque había consternación de muerte en toda la ciudad, y la mano de Dios se había agravado allí. Reconocer el juicio de Dios es una forma de dar gloria al Dios de Israel. A menudo no le damos a Dios esta gloria porque ignoramos Su juicio o lo descartamos como destino o mala suerte. Los filisteos admitieron que el Dios de Israel tenía jurisdicción sobre sus tierras. Ellos confesaron que Él era Dios todopoderoso, sin embargo, no lo adoraron en lugar de a sus dioses. Los filisteos llevaron a cabo un experimento. Ellos pensaban que todas las calamidades de las plagas venían de Jehová Dios de Israel, pero no estaban 100% seguros. Entonces, idearon otra prueba. Los hombres casi siempre son reacios a arrepentirse y se cuidan para no arrepentirse “innecesariamente”.
La prueba era sencilla, y la desventaja era contra Dios. Por naturaleza dos vacas que críen, a las cuales no haya sido puesto yugo ni siquiera debían mover el carro, sino que debían resistirse al yugo. Además, ellos decidieron hacer volver sus becerros de detrás de ellas a casa. El “instinto maternal” de las vacas no las llevaría hacia la tierra de Israel, sino a casa, con sus becerros. Los filisteos diseñaron una prueba que “forzaría” al Dios de Israel a hacer algo milagroso para demostrar que en verdad había sido Él la causa de las plagas. Dios nunca quiso que el arca fuera transportada en un carro. Quería que se llevara con varas colocadas en anillos en el costado del arca. A pesar de que esta manera de transportar el arca estaba prohibida por la ley, Dios los excusó debido a su ignorancia de Su ley. “Dios miró hacia otro lado en el caso de ellos, tanto porque eran ignorantes de que la ley de Dios decía lo contrario, como porque no tenían levitas para llevarla sobre sus hombros.
Los filisteos fueron lo suficientemente sabios como para no abrir el arca del pacto, y colocar las joyas de oro en el arca misma. Ciertamente sentían curiosidad sobre lo que había en el arca, pero no dejaron que su curiosidad los llevara a pecar. Muchas personas creen que las cosas pasan por accidente. Algunos dicen que el mundo fue creado por accidente. Atribuirle semejante poder al “accidente” es una locura porque el accidente, o azar, no tiene poder.
Las vacas debieron haberse resistido al yugo, porque nunca antes se les había puesto yugo. Éstas debieron dirigirse a sus hogares filisteos debido a su preocupación por sus terneros. Pero se encaminaron por el camino de Bet-semes. No solamente eso, sino que siguieron sin apartarse ni a derecha ni a izquierda. Dios no dejó esto al azar. Este era un milagro increíble. Dos vacas que nunca antes habían jalado un carro; ni juntas ni por separado. Ningún conductor las condujo, sin embargo, ellas dejaron su hogar, y avanzaron alrededor de diez millas a hacia una ciudad en la que nunca habían estado. Dejaron atrás a sus propios becerros y siguieron derecho por cierto camino, sin apartarse en ningún momento, sin detenerse, sin desviarse hacia los campos para alimentarse, sin volver atrás para alimentar a sus becerros. Las vacas no estaban precisamente felices. ellas ansiaban estar con sus becerros en casa, pero aun así hicieron la voluntad de Dios.
En el Diccionario teológico del Antiguo Testamento hablando sobre la antigua palabra griega: ga-ah, que es traducida como bramando dice: “Esta raíz indica una intensa aversión que se expresa a menudo en acciones punitivas o adversas”. Cuando las personas no creen que haya un Dios amoroso que se sienta en el trono de los cielos y que tiene un buen plan para nuestras vidas, no se les puede culpar por tener miedo, por ser orgullosos, por ser miserables. Pero para aquellos que creen en el Dios de la biblia, no hay excusa para el miedo, el orgullo ni la miseria. ¡Dios todavía está en Su trono! “A medida que avanzamos hacia el mundo, creamos que el movimiento de todas las cosas es hacia el cumplimiento del propósito de Dios”.
Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse.
[/fusion_text][/fusion_builder_column][/fusion_builder_row][/fusion_builder_container]
