[fusion_builder_container type=”flex” hundred_percent=”no” equal_height_columns=”no” menu_anchor=”” hide_on_mobile=”small-visibility,medium-visibility,large-visibility” class=”” id=”” background_color=”” background_image=”” background_position=”center center” background_repeat=”no-repeat” fade=”no” background_parallax=”none” parallax_speed=”0.3″ video_mp4=”” video_webm=”” video_ogv=”” video_url=”” video_aspect_ratio=”16:9″ video_loop=”yes” video_mute=”yes” overlay_color=”” video_preview_image=”” border_color=”” border_style=”solid” padding_top=”” padding_bottom=”” padding_left=”” padding_right=””][fusion_builder_row][fusion_builder_column type=”1_1″ layout=”1_1″ background_position=”left top” background_color=”” border_color=”” border_style=”solid” border_position=”all” spacing=”yes” background_image=”” background_repeat=”no-repeat” padding_top=”” padding_right=”” padding_bottom=”” padding_left=”” margin_top=”0px” margin_bottom=”0px” class=”” id=”” animation_type=”” animation_speed=”0.3″ animation_direction=”left” hide_on_mobile=”small-visibility,medium-visibility,large-visibility” center_content=”no” last=”true” min_height=”” hover_type=”none” link=”” border_sizes_top=”” border_sizes_bottom=”” border_sizes_left=”” border_sizes_right=”” first=”true”][fusion_audio src=”https://house.life.cr/wp-content/uploads/2023/03/Mi-tiempo-con-Dios-28-de-marzo.mp3″ loop=”off” autoplay=”off” preload=”none” margin_top=”” margin_right=”” margin_bottom=”” margin_left=”” hide_on_mobile=”small-visibility,medium-visibility,large-visibility” class=”” id=”” background_color=”” hue=”” saturation=”” lightness=”” alpha=”” controls_color_scheme=”” progress_color=”” max_width=”” border_size=”” border_color=”” border_radius_top_left=”” border_radius_top_right=”” border_radius_bottom_right=”” border_radius_bottom_left=”” box_shadow=”no” box_shadow_vertical=”” box_shadow_horizontal=”” box_shadow_blur=”0″ box_shadow_spread=”0″ box_shadow_color=”” animation_type=”” animation_direction=”left” animation_color=”” animation_speed=”0.3″ animation_delay=”0″ animation_offset=”” /][fusion_text]

Las líneas de la batalla fueron establecidas en el capítulo anterior cuando los filisteos hicieron una profunda incursión en el territorio israelita. Los filisteos pretendían dar un golpe mortal a Israel y ambos ejércitos se pusieron en guardia esperando que la batalla comenzara. David está entre los filisteos porque cuando se desanimó, dejó al pueblo de Dios y a la tierra de Israel y él y su gente huyeron con los filisteos. Él ahora se encuentra en un lugar en el que nunca pensó estar; entre los impíos, listo para pelear contra el pueblo de Dios.

Los líderes filisteos vieron a David y a sus hombres y dijeron, “Ellos no son de los nuestros. Son hebreos. Adoran a otro Dios. No pertenecen a nosotros”. Los líderes filisteos pudieron ver aquello a lo que David estaba cegado. David había empezado a actuar y pensar cómo un filisteo y estaba listo para pelear con ellos contra el pueblo de Dios. Pero los líderes filisteos pudieron ver que esto no estaba bien, incluso cuando David no pudo. Ellos sabían quién era David realmente – es decir, un hebreo, parte del pueblo de Dios. David parece haber olvidado esto, pero los líderes filisteos lo sabían. David nunca se habría deslizado a este lugar pecaminoso si recordara quién era realmente y cuál era su destino. Es terrible cuando los hijos del mundo tienen un sentido más alto de la propiedad y la idoneidad cristianas que los cristianos mismos, y se dicen unos a otros, ¿Qué hacen estos hebreos aquí?

Es triste que un gobernante filisteo defienda a David con tanta confianza. David se identificó tanto con los impíos que Aquis sabía que lo tenía en su bolsillo. Escuchar estas palabras de Aquis debió haber entristecido a David. Escuchar a un gobernante impío decir “David ha estado conmigo” y “no he hallado falta en él” y “él se pasó a mí” debió haber sido una gran llamada de atención para David. Es como si un compañero de trabajo impío insistiera a los demás que, después de todo, usted no es cristiano porque vieron cómo vive. También es importante ver que Aquis no solo estaba inventando esto. David dijo lo mismo y Aquis tenía razones para creer que David pelearía con él.

Los otros líderes filisteos no estaban de acuerdo con Aquis en absoluto. No confiaban en David y temían que se volviera contra los filisteos en la batalla, para recuperar el favor de Saúl. La victoria llena de fe sobre Goliat parecía un recuerdo lejano para un David descarriado, pero los filisteos lo recordaban bien. La canción de la victoria de David regresó para atormentarlo una vez más.

Vive Jehová es una expresión inesperada en un juramento filisteo; ¿Será que Aquis se ha entregado al Señor de David? ¿o está siendo cortés con David al no jurar por dioses filisteos? Lo último es quizás más probable. David pensó que no podría ser feliz o estar en paz en la tierra de Israel. Ahora se entera de que sus “amigos filisteos” tampoco lo aceptan. David no tiene hogar; está intentando vivir en ambos mundos, así que no tiene hogar en ninguno. Sin duda, a David no le gustó ser rechazado por los líderes filisteos. No a mucha gente le gusta el rechazo. Pero Dios usaría el rechazo de personas impías en la vida de David. Muchas personas dudan en vivir abiertamente para Jesucristo porque temen el rechazo de los impíos. Cuanto mejor es estar a favor de Jesús y confiar en que si los impíos nos rechazan, Dios lo usará para bien – para nuestro bien y el de ellos. En muchos sentidos, David estaba en el peor lugar para cualquier hijo de Dios. Tenía demasiado del mundo en él para estar en paz con Jehová y tenía demasiado de Jehová en él como para estar en paz con el mundo. Dios habló a David a través de esto, pero David tenía que escuchar.

Él solía ser un poderoso guerrero para la causa de Dios y solía infundir miedo en el corazón de los enemigos de Dios. Ahora David está preocupado por desagradar a los príncipes de los filisteos. ¿Es éste el mismo David que peleó con Goliat? Puede usted imaginar a alguien viniendo a David antes de esa batalla diciendo: Disculpa David, no creo que debas hacer eso. Podrías desagradar a los príncipes de los filisteos. ¿Cuál cree usted que sería la respuesta de David? Seguramente hubiera dicho, Claro que voy a los príncipes de los filisteos. Quiero desagradar a los príncipes de los filisteos. No puedo esperar para poder desagradarlos. Déjame saber si alguna vez dejo de desagradar a los príncipes de los filisteos. Pero todo esto es un recuerdo lejano en este tiempo de recaída y moral comprometida para David.

David parece realmente decepcionado de que no podrá luchar por los filisteos contra Israel. Él quería pelear con los filisteos contra Israel, pero Dios no lo dejaría. El corazón de David está en una mala posición, pero Dios no lo abandonó. Deberíamos alabar a Dios por los momentos en que nos impide pecar tanto como queremos. El Espíritu Santo lo dejó claro para David. Todos estos eventos fueron una llamada de atención para David. David debió haber escuchado a Dios hablando de diversas maneras, pero no lo hizo. En vez de eso, se regresó a la tierra de los filisteos. Se necesitaría de una crisis dramática para traer a David de vuelta a donde debía estar.

Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse.

[/fusion_text][/fusion_builder_column][/fusion_builder_row][/fusion_builder_container]