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Las personas de la ciudad de Zif – habían revelado el paradero de David a Saúl anteriormente. Ahora tratan de ganar el favor de Saúl nuevamente, ayudándolo a encontrar a David otra vez. Saúl nuevamente se retractó de su arrepentimiento anterior mostrado cuando David tuvo la oportunidad de matarlo, pero no la aprovechó. Cuando David le demostró esto a Saúl con valentía, el rey se conmovió mucho emocionalmente y se arrepintió públicamente por sus intenciones asesinas hacia David. El arrepentimiento de Saúl fue profundo, sincero y emocional – pero no duró mucho.
Los tres mil hombres escogidos nos recuerdan que Saúl tenía una gran ventaja numérica. 3,000 contra 600 es una ventaja significativa. Como un sabio y capaz comandante, David constantemente monitoreaba los movimientos de Saúl. David sabía dónde estaba Saúl, pero Saúl no sabía dónde estaba David. La versión en inglés King James dice que Saúl yacía sobre la trinchera. Esa traducción del hebreo es correcta, pero da la idea equivocada. La idea es que el perímetro del campamento israelita estaba marcado por las huellas de sus carros, y era dentro del perímetro del campamento donde dormía Saúl. Estaba Saúl durmiendo en el campamento es una buena traducción de la idea.
La última vez que David y Saúl se encontraron, David simplemente se estaba escondiendo de Saúl y Saúl casualmente pasó por el lugar donde David se escondía. Esta vez David activamente buscó acercarse a Saúl. Y se levantó David significa que David fue. Pudo haber enviado a cualquiera de sus 600 hombres para hacer este trabajo, y desde un sentido militar hacía más sentido enviar a alguien más. ¿Por qué debería David ir en una misión tan peligrosa? El hecho de que David hiciera esto muestra su osadía y su valor; el resultado de todo muestra que Dios lo estaba dirigiendo.
Mientras todo el ejército de Saúl dormía cerca del general de su ejército. David, con su ayudante de confianza (Abisai hijo de Sarvia), secretamente se arrastró hasta donde dormían Saúl y Abner. Con la lanza clavada en tierra a su cabecera y todos dormidos, Saúl estaba completamente vulnerable. Igual que la última vez que David tuvo la oportunidad de matar a Saúl, los asociados de David señalaron que esta circunstancia no era un accidente, sino que estaba diseñado por Dios – y que el diseño era que David tomara venganza justa sobre Saúl. Abisai se lo puso fácil a David: ahora, pues, déjame que le hiera con la lanza. David no levantaría su mano contra Saúl, pero Abisai podía hacerlo, sin sentirse mal en lo más mínimo. David podría decirse a sí mismo y a todos los demás, “Yo no maté a Saúl”. Abisai también agrega al asunto un elemento de justicia poética: la lanza utilizada para matar a Saúl sería la propia lanza del rey, clavada en el suelo junto a su cabeza. La lanza que antes fue lanzada hacia David en un intento de asesinato ahora se usaría como el instrumento del justo juicio de Jehová. Todo podría haber parecido perfectamente dado de la mano de Dios.
No era que David pensara que Saúl estaba bien. David sabía mejor que nadie que Saúl estaba hundido profundamente en pecado. Pero David sabía que incluso un Saúl pecador seguía siendo el rey ungido sobre Israel. Eso sólo cambiaría hasta que Dios lo cambiara. Podríamos pensar que David tenía más razones que nunca para matar a Saúl. Ahora, Saúl se había retractado de la promesa anterior de dejar en paz a David. En la posición de David muchos hubieran dicho, “Le mostré amor y lo dejé ir antes. Estoy lleno de amor, pero no soy tonto. Saúl tuvo su oportunidad y la arruinó”.
Pero David sabía que no era “difícil” para Dios matar a Saúl. Jehová era más que capaz de matar a Saúl en cualquier momento. Cada respiro que Saúl daba era un regalo de Dios. Dios podía permitirse matar a un hombre malvado como Saúl en cualquier momento. Cuando se trataba de herir a un rey ungido de Israel, Dios no necesitaba los servicios de un hombre consagrado y justo como David. David no iba a matar a Saúl, pero sí tomo la lanza y la vasija de agua como evidencias de que había tenido la oportunidad de matar a Saúl. Probablemente, David se dio cuenta de que un profundo sueño enviado de Jehová había caído sobre ellos y sabía que había una razón para ello.
Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse.
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