Los pecados provocaron el celo de Jehová, porque esencialmente eran pecados de idolatría. Israel le dio la espalda al Dios que lo amaba y lo había redimido, y como una mujer infiel, adulteró espiritualmente con los ídolos.
Los sodomitas en la tierra específicamente, describe a prostitutas asociadas con la adoración a los ídolos. Es posible que el término de sodomitas se refiera tanto a hombres como a mujeres prostitutas de culto. Sin embargo, el término fue utilizado en Deuteronomio 23 para hacer referencia a mujeres prostitutas de culto.
Esto no fue tan distante del tiempo de David y de Salomón, años de fuerza y seguridad en Israel. Ningún enemigo extranjero en el tiempo de David y Salomón hizo en contra del pueblo de Dios lo que sucedió en esta ocasión, durante el reinado de Roboam. Tanto 2 Crónicas como la arqueología confirman este hecho de que Sisac rey de Egipto subió contra Jerusalén El registro de 2 Crónicas 12 nos da muchos detalles de lo que el escritor 1 de Reyes resumió. De 2 Crónicas 12 aprendemos: Por qué sucedió este ataque: Cuando Roboam había consolidado el reino, dejó la ley de Jehová, y todo Israel con él. Que Sisac trajo un ejército aliado de naciones en contra de Judá. Que además tomó las ciudades fortificadas de Judá de camino hacia Jerusalén. Que, mientras el enemigo se acercaba a Jerusalén, el profeta Semaías dirigió a los líderes de Judá hacia un arrepentimiento genuino. Y en respuesta a su arrepentimiento, Dios permitió que Jerusalén permaneciera, pero como siervos de Sisac, rey de Egipto.
Sheshonq I (Sisac) fundó la Dinastía XXII de Egipto (en los años 945-924 a.C.) y su asalto a Palestina en el año (925 a.C.) es bien atestiguado en los relieves del templo de Amón en Tebes (Karnak). De los ciento cincuenta lugares allí registrados, su meta pareció ser la de reafirmar el control egipcio sobre las principales rutas de comercio a través de Palestina y el Néguev.
Salomón le dejó una gran riqueza a su hijo Roboam, tanto en el templo como en el palacio. Después de tan solo cinco años, la mayor parte de la riqueza se había ido. Primera de Reyes 10:16-17 menciona estos 500 escudos, 200 grandes y 300 pequeños. Estos escudos eran hermosas demostraciones en la casa del Bosque del Líbano, pero no tenían utilidad en la batalla. El oro era muy pesado y muy suave para ser utilizado como un metal para escudos efectivos. Este fue un ejemplo del énfasis en lo material sobre lo espiritual, algo que comenzó en los días de Salomón, y empeoró en los días de Roboam.
Roboam hizo en su lugar escudos de bronce, y con esto trató patéticamente de mantener las apariencias anteriores. El reemplazo del oro por el bronce es una ilustración perfecta de la decadencia bajo los días de Roboam. La dinastía de David pasó del oro al bronce en cinco años. Se quiere enfatizar cuán lejos Roboam cayó en apenas cinco años. Él había heredado un imperio; cinco años después, dueño de un pequeño estado, solo podía proteger su capital despojando su palacio de sus tesoros. La corte de Salomón había despreciado la plata; ¡la corte de su hijo, tenía que contentarse con el broce! En los días de Salomón, los escudos de oro estaban colgados como exhibiciones en la casa del Bosque del Líbano. Bajo Roboam, los escudos de bronce eran guardados en un cuarto protegido por guardias hasta que fueran específicamente necesitados para ocasiones del estado.
Segunda de Crónicas resumió los hechos de Roboam del siguiente modo: “E hizo lo malo, porque no dispuso su corazón para buscar a Jehová”. Esto habla de su falta de relación personal con Jehová. Él era hijo de una mujer pagana, y un padre apóstata. ¿De tal fuente tan impura podría brotar acaso agua dulce? Los hechos terminan con una nota sobre la madre de Roboam, Naama, una amonita. ¿No es esta la forma que el escritor usa para recordarnos que fueron los matrimonios de Salomón con mujeres extranjeras los que dieron inicio a la gran decadencia?
Roboam y Jeroboam fueron muy diferentes. Roboam gobernó como un tirano, comenzó mal y se humilló ante Dios hacia el final de su vida. Jeroboam gobernó como un populista, comenzó con una gran promesa, y terminó terriblemente.
Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse.
