En este caso, Roboam claramente debió de haber escuchado al pueblo. Esto no quiere decir que un líder siempre debe dirigir por medio del voto popular, pero un líder necesita la sabiduría para saber cuándo lo que las
personas quieren es mejor para ellos. Roboam fue un necio. Irónicamente, a su padre Salomón le preocupó perder todo su trabajo a causa de un sucesor necio, así dijo en el libro de Eclesiastés:“Asimismo aborrecí
todo mi trabajo que había hecho debajo del sol, el cual tendré que dejar a otro que vendrá después de mí. Y ¿quién sabe si será sabio o necio el que se enseñoreará de todo mi trabajo en que yo me afané y en que ocupé debajo del sol mi sabiduría? Esto también es vanidad” Eclesiastés 2: 18,19.
Dios manejó toda esta serie de eventos, pero no hizo que Roboam actuara imprudente y pecaminosamente. Dios, simplemente, dejó solo a Roboam y le permitió cometer los errores críticos a los que su corazón pecaminoso lo condujo.
Notemos también, mis amados, que Dios está en los eventos producidos por el pecado y la estupidez del hombre. Esta división del reino de Salomón en
dos partes fue el resultado del pecado de Salomón y de la necedad de Roboam; pero Dios estaba en ello: “Esto viene de parte mía, dijo el Señor”.
Dios no tiene nada que ver con el pecado o la necedad, pero de alguna manera que nunca podremos explicar, de una manera misteriosa en la cual
debemos de creer sin vacilación, Dios estaba en todo ello.
La necedad de Roboam hizo que Israel no solamente rechazara a Roboam, sino a toda la dinastía de David. Ellos rechazaron a los descendientes del rey más grande de Israel. Aparentemente, Roboam no tomó con seriedad la
rebelión hasta que esto sucedió. Cuando su jefe de impuestos fue
asesinado, él supo que las diez tribus estaban seriamente en rebelión contra él.
Adoram fue el hombre equivocado para ser enviado por Roboam. Él era famoso por su política áspera de trabajo forzado. Roboam, probablemente,
envió a Adoram porque quería hacer cumplir su promesa de castigar a aquellos que se le opusieran. Su política de dureza no funcionó. Desde este punto en la historia de Israel, el nombre de “Israel” hace referencia a las 10 tribus del norte, y el nombre de “Judá” se refiere a las tribus del sur (Benjamín y Judá). Hubo una gran tensión prolongada entre las diez tribus y el grupo combinado de Judá y Benjamín. Hubo dos rebeliones anteriores a lo largo de esta línea de división potencial en los días posteriores a la rebelión de Absalón, lo que se conoce como la rebelión de Seba.
Roboam debería haber estado agradecido de que el amor de Dios por David hubiera dejado, al menos, dos tribus. Así la profecía de Ahías fue cumplida. En el momento que la profecía fue
dicha, parecía poco probable; pero la palabra de Dios por medio de su profeta fue cumplida. Este rey Jeroboam en algunas ocasiones es llamado Jeroboam I para distinguirlo de un postrero rey de Israel también llamado
Jeroboam, usualmente conocido como Jeroboam II.
Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse.
