Esta era una continuación lógica de la dinastía de David. David fue sucedido por su hijo Salomón, y ahora Roboam, el hijo de Salomón, asumía que sería el siguiente rey. Roboam es el único hijo de Salomón que conocemos por nombre. Salomón tuvo 1000 mujeres y concubinas, pero solamente leemos de un hijo, y este era un necio. Esto demuestra que el pecado no es la manera correcta de formar una familia.
Es difícil creer que no tuvo otros hijos; pero es un hecho que Roboam es el único mencionado. Siquem era una ciudad con una rica historia. Abraham adoraba allí. Jacob edificó un altar y compró tierra allí. José fue enterrado allí. También era el centro geográfico de las tribus del norte. Todo mostraba que Roboam estaba en una posición de debilidad, al tener que irse a encontrar con las diez tribus del norte en su territorio, en lugar de demandar que representantes vinieran a Jerusalén.
Dios le dijo a Jeroboam a través de un profeta que gobernaría sobre una porción de un Israel dividido. Naturalmente, Jeroboam estaba interesado en el sucesor de Salomón. Él era, específicamente, parte del grupo de los ancianos que se dirigieron a Roboam. Salomón fue un gran rey, pero tomó mucho del pueblo. El pueblo de Israel quería alivio de los altos tributos y del servicio forzado del reinado de Salomón, y ofreció lealtad a Roboam si estaba de acuerdo con esto.
Dios le advirtió a Israel acerca de esto, cuando, a través de Samuel, habla sobre lo que un rey tomaría de Israel. Después de la advertencia el pueblo aún quería un rey, y ahora ya sabían lo que era ser gobernado por un rey que tomaba de ellos. Tristemente, los ancianos de Israel no hicieron demandas o peticiones espirituales a Roboam. Al parecer, la asquerosa idolatría y apostasía de Salomón no les molestaba en lo absoluto.
Sabiamente, Roboam pidió el consejo de estos hombres ancianos y experimentados. Al parecer, ellos aconsejaban bien a Salomón, así que era adecuado que Roboam les pidiera su consejo. Los ancianos sabían que Roboam no era Salomón, y no podían esperar que el pueblo se comportara de la misma manera que con Salomón. Roboam se tenía que relacionar con el pueblo en base a lo que él era, no en quien fue su padre. Si él mostraba amabilidad y un corazón de siervo hacia su pueblo, ellos lo amarían y le servirían para siempre. Este era un buen consejo. Antes de que Roboam fuera a pedir consejo a los jóvenes, dejó el consejo de los ancianos.
Este es un fenómeno común hoy día. La idea es que les preguntas a diferentes personas por un consejo hasta que encuentras a alguien que te dirá lo que quieres oír. Esta es una manera imprudente e impía de obtener consejo. Es mejor tener unos pocos consejeros confiables a los cuales escucharás aun cuando te digan lo que no quieres oír.
Estos hombres más bien le dirán a Roboam lo que él ya había pensado. Al ir con aquellas personas que pensaban casi igual que él, Roboam mostraba que solamente pidió consejo por el bien de las apariencias.
El consejo imprudente de estos jóvenes muestra que no es sabio buscar consejo de aquellos que comparten nuestra inmediata situación y contexto. Algunas veces una persona de fuera puede ver las cosas más claramente que aquellos que comparten nuestras mismas experiencias.
Los jóvenes ofrecieron un consejo opuesto al de los ancianos. Ellos sugirieron un enfoque basado en la hostilidad, uno que haría que Roboam fuera más temido que Salomón.
Salomón pidió demasiado de Israel, tanto en tributos como en servicio. Pero no se nos da la impresión de que Israel siguiera a Salomón por temor, sino por una visión y un propósito compartidos. Ellos creían en lo que Salomón quería hacer, y estaban dispuestos a sacrificarse para llevarlo a cabo. Roboam no apeló a ninguna visión o propósito compartidos, simplemente quería que el pueblo siguiera sus órdenes debido al temor que infunde una tiranía.
Con una docena de palabras ásperas, Roboam, el torpe dictador, abrió la puerta para cuatrocientos años de lucha, debilidad y, eventualmente, la destrucción de toda la nación.
Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse.
