Pablo era libre de hacer lo que quisiera, pero traer gente Jesús era más importante para él que usar su libertad egoístamente. Para los observadores externos, podría parecer que la vida de Pablo era inconsistente. Pero él, consistentemente perseguía una meta: Ganar gente para Jesús. En Hechos 21:23-26, Pablo participa en las ceremonias de purificación de los judíos, las cuales él sabía que no eran necesarias para su vida, pero él esperaba que ayudara a construir un puente de ministerio para los judíos. También, en Hechos 16:3, Pablo circuncidó a Timoteo – de Nuevo, no porque fuera necesario, sino porque podría ser de ayuda para realizar el ministerio entre los judíos. Pablo buscó ganar gente para Jesucristo a través de ser sensible a sus necesidades e identificarse con ellos. Deberíamos intentar alcanzar gente donde estén ahora y esperar ver cambios después.

No deberíamos pensar que Pablo cambió su doctrina o mensaje para quedar bien con los diferentes grupos (él niega esto en 1 Corintios 1:22-23); pero él cambiaría su conducta y manera de acercarse. Este pasaje ha sido a menudo revisado por la idea de ‘acomodación’ en evangelismo, esto es, de adaptar el mensaje al lenguaje y perspectiva de los recipientes. Desafortunadamente, a pesar de la necesidad de que la discusión deba continuar, este pasaje no habla directamente de esto. Esto tiene que ver con, cómo se vive o se comporta entre aquellos a quienes desea evangelizar. Pablo estaba dispuesto a ofender gente; pero quería ofenderlos solo sobre el evangelio.

Los eventos deportivos eran grandes en el tiempo de Pablo como en nuestros tiempos. Esto era especialmente significativo para los corintios, porque su ciudad era el centro de los Juegos del Istmo, segundos en prestigio a las antiguas Olimpiadas. Pablo a menudo usa ilustraciones de competencias de arena (por lo menos doce referencias en sus cartas), incluyendo ejemplos de corredores, boxeadores, gladiadores, carreras de carruajes, y trofeos. Pablo está diciendo que entrene al competidor como atletas que realmente quieren ganar. Sin esfuerzo, nada puede ser ganado en un evento deportivo. Para competir como un atleta, uno debe abstenerse. Este término se refiere a la forma en que los atletas romanos tenían que entrenar por diez meses antes de que se les permitiera en los juegos. Un atleta debe rehusarse cosas que; en sí mismas son buenas, pero obstaculizarían la búsqueda de su meta. Incluso los corintios tenían que rehusarse a cosas que eran buenas para ellos mismos (como, la carne, sacrificada a los ídolos), porque el tenerlas podría obstaculizar la búsqueda de la meta importante: una corona incorruptible, una recompensa celestial que nunca pasará.

Golpear es una traducción débil; la palabra significa “golpear debajo del ojo; o poner un ojo morado.” Pablo no quería que su cuerpo señoreara sobre su ser. Y dijo: “lo pongo en servidumbre”, es literalmente tratarlo como esclavo. Pablo iba a asegurarse que su cuerpo era un sirviente, y su hombre interior era el dueño. ¡Los deseos de su cuerpo no iban a gobernar sobre él mismo! Pero Pablo no pensaba que el cuerpo era malo; después de todo, le pertenece a Jesús. Tampoco estará de acuerdo con los postreros ascéticos quienes castigaron sus cuerpos en búsqueda de súper-santidad. A través de los siglos, ha habido cristianos conocidos como flagelantes, quienes literalmente se litigarían, golpearían, y torturarían a sí mismos en un intento desviado de cumplir este versículo. Usualmente, estos cristianos pensaban que podían pagar sus pecados por medio de auto-tortura, y se rehusaban a reconocer que Jesús pagó toda la pena de sus pecados.

Pablo se ve a sí mismo tanto como heraldo de los juegos, como un participante. Pablo dijo a otros las reglas del juego, y él tuvo que seguirlas él mismo. Como heraldo: Se refiere al oficio en los juegos, cuya ocupación era proclamar las condiciones de los juegos, mostrar los premios, exhortar a los combatientes, emocionar la emulación de aquellos que iban a contender, declarar los términos de cada concurso, pronunciar los nombres de los vencedores, y poner la corona en sus cabezas. En este contexto, “eliminando” probablemente no se refiere a la pérdida de salvación (ninguna ciudadanía griega fue revocada por perder), sino a la pérdida de la recompensa. Así Pablo mismo pudo ser rechazado por el Juez; y para prevenir esto, él corrió, él contendió, él se negó a sí mismo, y puso a su cuerpo en servidumbre a su espíritu, e hizo que su espíritu fuera gobernado por el Espíritu de Dios.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.