Hay una advertencia que debemos tomarla en serio. Los cristianos no deben ser ignorantes de el misterio. Pablo resume su punto de los versos anteriores. El propósito de Dios de permitir el endurecimiento en parte de Israel es para que haya entrado la plenitud de los gentiles. Cuando dice: En parte, tiene la idea de algo “temporal”. Un día los judíos se darán cuenta de su endurecimiento y de su necedad. Aceptarán a Cristo Jesús, y la gloriosa restauración nacional de este pueblo traerá la Era del Reino. Hay una distinción entre Israel nacional o étnico e Israel espiritual. Pablo lo pone claro en Gálatas 3:7 y otros pasajes. Sin embargo, Dios todavía tiene un plan y propósito para el Israel étnico y les traerá la salvación. Otra prueba de que aquí no se refiere a un “Israel espiritual” es porque Pablo dice que esto es un misterio, y claramente sabemos que no es un misterio que Israel espiritual será salvo. Cuando hablo de Israel espiritual me refiero a nosotros los gentiles.

La declaración es que claramente Dios no ha terminado con Israel como nación o como grupo étnico distinguido. Aunque Dios ha retirado el enfoque de Su misericordia redentora de Israel y lo ha dirigido hacia los gentiles en general, Él lo volverá a poner en ellos. Este simple pasaje refuta a aquellos que insisten en que Dios ha acabado para siempre con Israel como pueblo y que la Iglesia es el Nuevo Israel y hereda todas las promesas hechas a la nación y etnia de Israel del Antiguo Testamento. Se nos recuerda el carácter duradero de las promesas hechas al Israel nacional y étnico en Abraham.

Esto NO significa que habrá un tiempo en el que se salvará hasta la ultima persona de ascendencia judía. En cambio, este es un tiempo en que Israel en su conjunto será un pueblo salvado, y cuando la nación en su conjunto (especialmente su liderazgo) aceptará a Cristo Jesús como el Mesías. Así como la apostasía de Israel no se extendió a todos los judíos, la salvación de Israel no se extenderá a todos los judíos; Pablo habla de la “masa” de los judíos cuando dice todo Israel. “Todo Israel” es una expresión recurrente en la literatura judía, en donde no significa “cada judío sin excepción”, pero si “Israel como un todo”. Serán salvos por medio de aceptar a Cristo Jesús como el Mesías, aunque parezca poco probable. No serán salvos por alguna peculiar salvación “judía”. La Biblia indica que esta es una condición necesaria para el regreso de Cristo Jesús. Él no regresará a juzgar otra vez hasta que Dios vuelva al enfoque de Su misericordia redentora con Israel, y que ellos respondan a Dios por medio de Cristo Jesús.

Las citas de Isaías muestran que Dios aún tiene un plan redentor por cumplir con Israel, y que no se dejará sin hacer. Aunque parecía que en la época de Pablo los judíos eran enemigos de Dios y estaban en contra de Jesús, ellos todavía son amados, si no es por otra razón, entonces por causa de los padres (los patriarcas del Antiguo Testamento). Esta es otra razón por la cual Dios no ha renunciado a la nación y etnia de Israel. Este principio, declarado por Pablo, nos consuela más allá de su relevancia directa a Israel. Significa que Dios no se rendirá en cuanto a nosotros y Él deja el camino abierto a la restauración. Los cristianos gentiles vinieron de la desobediencia; pero Dios les mostró misericordia, en parte por la desobediencia de Israel. Si Dios pudo usar la desobediencia de Israel para el bien de los gentiles, Él también puede usar la misericordia mostrada hacia los gentiles para la misericordia de Israel. La idea es que Dios ha encerrado a judíos y gentiles bajo custodia como infractores de la ley. Dios ofrece misericordia a estos prisioneros, basado en la persona y obra de Jesús.

Mientras Pablo considera el gran plan de Dios para la eternidad, él comienza en alabanza espontánea en el verso 33. Pablo se da cuenta que los caminos de Dios son inescrutables, y la sabiduría y conocimiento de Dios son incomprensibles. ¿Quién habría planeado todo el escenario con Israel, los gentiles y la Iglesia como Dios lo ha planeado? Pero podemos ver la gran sabiduría y compasión en Su plan. Es extraño que, con una escritura como esta ante sus ojos, los hombres se sienten tranquilamente y escriban con seguridad sobre los consejos y decretos de Dios formados desde toda la eternidad, de los cuales ellos hablan con tanta confianza y decisión como si ellos habían formado parte del consejo del Altísimo, ¡y habían estado con él en el principio de sus caminos. Las citas de Isaías 40:13 y de Job 41: 11 enfatizan la sabiduría y conducta soberana de Dios; nadie puede hacer de Dios su deudor. Puedes intentar todo lo que quieras, pero nunca harás de Dios un deudor para ti. No puedes dar más a Dios. Él nunca tendrá la necesidad de pagar una deuda a nadie.

El plan vino de Dios. No fue idea del hombre. No dijimos: He ofendido a Dios y debo buscar la manera de volver a Él. Trabajemos en un plan para regresar a Dios. En nuestra indiferencia y muerte espiritual no nos importó un plan, y aún si nos hubiera importado, no somos lo suficiente listos o lo suficiente sabios para hacer uno. Todo es de él y es por él: Aún si tuviéramos el plan, no podríamos hacerlo realidad. No podríamos librarnos a nosotros mismos de esta prisión de pecado y egoísmo. Únicamente podría pasar por él, y la gran obra de Jesús por nuestra parte es la que trae salvación por él. No es para mi, no es para ti, es todo para él. Es para alabanza de la gloria de su gracia. Es para Su placer que nosotros fuimos creados, y encontramos nuestra plenitud al traerle gloria y honor. A él sea la gloria por los siglos: El hecho de que Pablo no pueda entender a Dios lo hace glorificar a Dios aún más. Cuando entendemos algo de la grandeza de Dios, le adoramos con más pasión.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.