Después de recordarle a Timoteo de los puntos esenciales del evangelio, Pablo agrega que Timoteo debe recordarles a sus oyentes sobre esto. El trabajo de Timoteo como pastor era mantener a su congregación siempre enfocada en el evangelio. La iglesia es constantemente tentada a desviar su enfoque del mensaje que realmente importa, y es tentada a convertirse en un centro de entretenimiento, una agencia de servicio social, o cualquier otro número de cosas. Pero esta tentación debe ser resistida, y la iglesia debe ser recordada constantemente de estas cosas. Al mismo tiempo, había cosas en las que Timoteo no debía enfocarse. La iglesia debe defender la verdad, pero no debe convertirse en una sociedad de debate. Notemos primero que la enseñanza solo es justamente condenada cuando esta no hace bien. El propósito de Dios no es complacer nuestra curiosidad, sino darnos instrucción que aproveche.

Si dejamos de centrarnos en el mensaje de Dios, y nos enfocamos en las opiniones humanas y debates interminables, esto resultará en la perdición de los oyentes. La meta de Timoteo no era presentarse a sí mismo aprobado a la gente, sino a Dios. Él no iba a considerar el trabajo de ser un pastor como un concurso de popularidad sino más bien como un llamado de fidelidad a Dios. No debía preocuparse mucho por presentar a otras personas aprobadas ante Dios (aunque había un lugar para esto en su ministerio pastoral). Su primera preocupación debía ser presentarse a sí mismo aprobado ante Dios. Es vergonzoso hacer mal un trabajo y que luego sea examinado. La Biblia nos advierte que el trabajo de cada cristiano será examinado ante el tribunal de Cristo. Por lo tanto, tenemos otra motivación para trabajar diligentemente para el Señor, así no tendremos de que avergonzarnos cuando nuestro trabajo sea examinado. Timoteo, como fiel pastor, debía usar bien la palabra de Dios. Esto quiere decir que tenía que saber lo que la palabra decía y no decía, y cómo debía ser entendida. No era suficiente con que Timoteo se supiera algunas historias y versículos de la Biblia y que rociara a sus oyentes a través de sus sermones e ilustraciones.

Las espadas fueron diseñadas para cortar y penetrar, y herir, y matar, y la palabra de Dios es para penetrar el corazón de los hombres y eliminar sus pecados. La palabra de Dios no fue encomendada a sus ministros para entretener a los hombres con su brillo, ni para encantarles con las joyas de su empuñadura, sino para conquistar sus almas para Jesús. Usa bien tiene muchas ideas asociadas con el término antiguo. Manejar bien la Palabra de Dios, como uno manejaría bien una espada. Arar recto con la palabra de Dios, presentando apropiadamente las doctrinas esenciales. No podemos simplemente elegir la interpretación que nos resulte más cómoda, y afirmar que es verdad – se debe usar bien la palabra de verdad, y debe ser consistente con lo que la Biblia dice en ese pasaje y con el mensaje completo de las Escrituras.

Más evita profanas y vanas palabrerías: Esto se refiere a cualquier cosa que quite el enfoque del evangelio y de la Palabra de Dios. Las opiniones de los hombres, sus enseñanzas, sus encuestas de opinión, sus historias, sus programas, todas son profanas y vanas palabrerías comparadas con la simple Palabra de Dios. Cuando estas cosas se conviertan en el enfoque del mensaje, conducirán más y más a la impiedad. Himeneo es mencionado en 1 de Timoteo 1:20 como un hombre que Pablo entregó a Satanás para que aprendiera a no blasfemar. Este es el único lugar en el que escuchamos de Fileto, y aquí Pablo nos habla de su error. Ellos tenían un mensaje lleno de profanas y vanas palabrerías, y aparentemente el mensaje era algo popular, porque se propagó rápido. Aparentemente, empezaron correctamente, y luego se desviaron de la posición correcta.

En el pasaje anterior, Pablo sonaba como si estuviera bajo un severo ataque y no pudiera hacer frente a la creciente ola de engaño y maldad. Pero aquí, deja claro, tanto a él mismo como a nosotros que el reino de Dios no puede ser conmovido. A pesar de que hombres como Himeneo y Fileto lanzaron peligrosos ataques contra la iglesia y su mensaje se propagó como la gangrena, e incluso si la fe de algunos fue trastornada, el fundamento de Dios está firme. Dios tiene un plan, Dios tiene un propósito, Dios tiene una estrategia, y no va a fracasar. No importa qué tantos caigan, cuántos rechacen la verdad, cuántos tomen su propio camino tras profanas y vanas palabrerías – el fundamento de Dios está firme. Hay dos sellos en el firme fundamento de Dios. El sello lleva dos inscripciones, dos partes o aspectos mutuamente complementarios. Parece que Pablo sacó estas alusiones de Números 16, en referencia a la rebelión de Coré. Conoce el Señor a los que son suyos: Esta es la primera inscripción del sello. Dios no se sienta en el cielo, preocupándose y preguntándose si usted es salvo o no. Él no espera ni se pregunta si usted logrará llegar hasta el final. Él sabe, conoce el Señor a los que son suyos. Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo: Esta es la segunda inscripción en el fundamento de Dios. Es verdad que Dios conoce a los que son suyos; y Él llama a los que son suyos a dejar sus pecados atrás. Si alguien no tiene el deseo o las acciones para apartarse de iniquidad, es justo preguntar si realmente pertenecen a Jesús o si solamente se han engañado a sí mismos. Si no va a cambiar; por lo tanto, podemos mantener nuestro enfoque en él. Es difícil enfocarse en algo que cambia constantemente, así que Dios nos dio un fundamento firme en su Palabra para mantener nuestro enfoque en él.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.