Pablo pide que él y los otros apóstoles sean tomados en cuenta por los corintios como servidores. Pablo tenía un verdadero problema con los corintios; ellos tendían a menospreciar y no respetar su autoridad apostólica. En palabras elegidas cuidadosamente, Pablo les mostrará como tener un respeto adecuado – no muy exaltado, y no muy bajo – de él mismo y de los otros apóstoles. Hay muchas palabras diferentes en el lenguaje del Nuevo Testamento para describir a un siervo. Aquí, Pablo usa la palabra hyperetas, la cual describe un siervo subordinado funcionando como un hombre libre. Él no usa la palabra más común para siervo (doulos) que es designada para un esclavo común. Hyperetas literalmente significa un “remero-bajo,” en el sentido de que alguien es un remero en un gran barco galeón. Entonces, aunque no es la palabra más baja para siervo, ciertamente no es una posición prestigiosa. Los remeros bajos; sirven a Cristo el piloto, maestro, ayudando a avanzar la nave de la Iglesia hacia el puerto de los cielos.

Además de un servidor, Pablo pide ser considerado como un administrador, que era el encargado de una casa. En relación con el señor de la casa, el administrador era un esclavo, pero en relación con los otros esclavos, el administrador era un señor. Él recibía todo el dinero, gastaba lo necesario para el mantenimiento de la familia y llevaba cuentas exactas, por las cuales estaba obligado a presentar a su señor en ciertos tiempos. Entre otras cosas, ellos eran administradores de los misterios de Dios. Ellos administraban (en el sentido de preservar y proteger) y dispensaban (en el sentido de distribuir) la verdad de Dios. Para los administradores, lo importante era la fidelidad. Un administrador nunca poseía propiedad o recursos con los que trataba; él simplemente los manejaba para su señor y tenía que manejarlos fielmente.

Pablo insiste que la (baja) estima de ellos hacia él importa solo un poco; lo que Dios juzga, eso es lo importante. ¿Puede, o debería, cada cristiano hoy en día tener la misma actitud? ¿Deberíamos preocuparnos poco o nada de lo que otros cristianos piensan de nosotros, y solamente decir: el que me juzga es el Señor? Solo podemos decir esto, en todo el sentido que Pablo se refiere, si somos apóstoles. Si los corintios afirmaran que Pablo no los puede juzgar, y que ellos deberían simplemente esperar el juicio de Dios, Pablo les recordará que él es un padre para ellos, y tiene el derecho de corregir su actitud. Pablo reconoce que él no está en un estado perfecto de justificación o inocencia solo porque su consciencia estaba limpia. Pablo sabía que su justicia venia de Jesús, no de su propia vida personal. A pesar de que llevaba un caminar piadoso, es como si Pablo estuviera diciendo, Ustedes corintios actúan como jueces en eventos atléticos, calificados para dar a algunos el trofeo y enviar al resto como perdedores. Pero Jesús es el único juez, y tú estás juzgando antes de que se terminen los eventos. Cuando Jesús juzga, será de acuerdo con los motivos del corazón, no la acción externa. Esta es otra razón por la cual el juicio humano es con frecuencia equivocado, y por qué Pablo se siente libre de hacer caso omiso del duro juicio de los cristianos corintios hacia él mismo. Pablo sabía que tenía algo de alabanza de parte de los cristianos corintios, pero eso no le preocupaba. Él sabía que había un día por venir cuando nuestra alabanza vendrá de Dios, y no de hombres.

En los primeros pocos versículos de este capítulo, Pablo habló de los apóstoles como siervos y administradores. Él no quiere decir esto en una forma literal, sino figurativa, para que los cristianos corintios pudieran aprender una manera más apropiada de ver a los apóstoles. Pablo espera que su escrito ayude a los cristianos de Corinto a aprender a mantener su pensar bíblicamente, y no usar estándares más allá de la Palabra de Dios para juzgarle a él o a los otros apóstoles. Mucha gente hoy en día evalúa al pastor o ministro con estándares anti bíblicos. Ellos lo juzgan por las bases de su humor, o su valor de entretenimiento, su apariencia, o su habilidad en mercadeo y ventas. Pero eso es pensar más de lo que está escrito en el sentido que Pablo se refiere aquí. Cuando los cristianos de Corinto estaban usando estándares anti bíblicos para juzgar a los apóstoles, ellos podían fácilmente querer a uno y detestar al otro, basados en estándares malos. Pero si ellos aprendieran a no pensar más de lo que está escrito, ellos no estarían orgullosos de tomar algún lado detrás de ciertos apóstoles.

El estado inflado de los cristianos corintios significaba que había un problema de orgullo.  Pablo señala su corazón orgulloso con tres preguntas. ¿quién te distingue? Si hay una diferencia entre nosotros, es por lo que Dios ha hecho en nosotros. Así que, no hay razón para el orgullo. ¿o qué tienes que no hayas recibido? Todo lo que tenemos ha venido de Dios, así que no hay razón para el orgullo. ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido? Si lo que tienes espiritualmente es un don de Dios, ¿por qué te glorias en ello como si fuera tu propio logro? No hay razón para este orgullo de auto -jactancia. “¡Vaya, ustedes corintios parece que tienen todo! ¡No es gracioso que nosotros apóstoles no tenemos nada!” Aunque Pablo está usando sarcasmo fuerte, su propósito no es hacer burla de los cristianos corintios. Su propósito es sacudirlos de su pensamiento orgulloso y terco.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.