El versículo 10 nos dice que Dios nos reveló a nosotros por el Espíritu. Esta cosa gloriosa ha sido revelada por el Evangelio. Estas palabras han sido aplicadas al estado de gloria en un mundo futuro; pero ciertamente pertenecen al estado presente, y expresa simplemente la asombrosa luz, vida, y libertad que comunica el Evangelio a aquellos que creen en el Señor Jesucristo en la forma que el Evangelio mismo lo requiere. Pablo está comunicando el mismo mensaje que Efesios 3:1-7, donde escribe acerca del misterio de la iglesia, y como la iglesia  en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu.

Antes de la vida y ministerio de Jesús, el pueblo de Dios tenía un vago conocimiento de la gloria de Su obra y lo que podía hacer por Su pueblo. Pero ellos en realidad no lograban – no podían – entender completamente por adelantado. Pablo nos recuerda que solo el Espíritu Santo nos puede decir acerca de Dios y Su sabiduría. Este conocimiento es inalcanzable por medio de sabiduría humana o investigación. El apóstol, alega desde la premisa filosófica griega que algo solo es conocido por algo. Tú puedes suponer que tu perro está pensando, pero no puedes saber realmente a menos que él te dijera. Aun así, podríamos suponer lo que Dios está pensando, y acerca de Su sabiduría, pero no podríamos saber nunca a menos que Él nos dijera. En su amor por la sabiduría humana, los corintios orgullosamente pensaron que Pablo estaba tratando “solo lo básico” como el Evangelio. Pablo insiste que su mensaje llega aun a lo profundo del corazón de Dios.

Esta sabiduría viene por el Espíritu que proviene de Dios, no por el espíritu del mundo. Porque cada creyente ha recibido el Espíritu que proviene de Dios, cada creyente tiene acceso a esta sabiduría espiritual. Esto no significa que cada creyente tiene la misma sabiduría espiritual. Y esto no significa que entenderemos todos los misterios espirituales. Tampoco que cada creyente puede entender lo básico del mensaje cristiano, el cual es inalcanzable (e indeseable) por la sabiduría humana. Los cristianos combinan las cosas espirituales con palabras espirituales; ellos usas palabras y conceptos enseñados solo por el Espíritu Santo. O, Pablo podría estar hablando de la forma que solo un hombre espiritual puede recibir cosas espirituales. “El pasaje por lo tanto debería ser traducido: Explicando cosas espirituales a personas espirituales.”

La palabra griega para hombre natural es psuchikos. Esta describe el materialista, quien vive como si no hubiera nada más allá de la vida física. Este es el tipo de vida común de todos los animales. El hombre natural es donde todos comenzamos la vida; la vida heredada de Adán, es un hombre no regenerado, un hombre no salvo. Tenemos que lidiar con el mundo material, así que no hay nada inherentemente pecaminoso en la “vida natural”. Dios no está disgustado cuando tú tienes que comer o dormir, o trabajar. Pero la vida en este nivel está sin una perspectiva espiritual; el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios. Estas cosas espirituales parecen locura al hombre natural. ¿Por qué desperdiciar el tiempo en “cosas espirituales” cuando podrías estar haciendo dinero o divirtiéndote? El hombre natural no quiere las cosas de Dios porque las toma en cuenta como locura. Lo que, es más, él no puede entender las cosas de Dios (aunque quisiera) porque se han de discernir espiritualmente. Sería incorrecto esperar que el hombre natural viera y valorara las cosas espirituales, así como sería incorrecto esperar que un cadáver viera el mundo material.

Muchos cristianos aun piensan como el hombre natural, rechazando discernir las cosas espiritualmente. Cuando nuestra única preocupación es por “lo que funciona” o el “punto principal,” no estamos discerniendo espiritualmente, y estamos pensando como hombre natural, aunque quizás seamos salvos. El punto es claro: ningún hombre natural está equipado para juzgar a un hombre espiritual. Isaías 40:13 se refiere a la mente de Yahweh (traducido aquí es SEÑOR); pero Pablo no tiene problema insertando mente de Cristo en lugar de mente del Señor, porque Jesús es Yahweh!

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.